Saltar Navegación
inicio > noticias > 2014 > 05 > 06 > biologo-por-accident...
Andrey Sequeira Cordero

Biólogo por accidente, neurogenetista por pasión

Katzy O`neal Coto, Periodista Oficina de Divulgación e Información
Categoría: Personalidades - 6 de mayo de 2014.
"A mi siempre me gustaron las ciencias" afirma el joven investigador Andrey Sequeira, quien encontró la pasión por los animales, las plantas y los planetas en las páginas de un libro escolar (foto Laura Rodríguez).
"A mi siempre me gustaron las ciencias" afirma el joven investigador Andrey Sequeira, quien encontró la pasión por los animales, las plantas y los planetas en las páginas de un libro escolar (foto Laura Rodríguez).

Las conexiones entre la casualidad y la causalidad aparecen a menudo en la historia de Andrey Sequeira Cordero, un joven palmareño que llegó a estudiar biología por accidente y hoy dedica su vida a la investigación en neurogenética.

Nació en el hospital de San Ramón y creció en una zona rural de Occidente en la Candelaria de Palmares donde realizó sus estudios de primaria y secundaria en la Escuela Jacinto Ávila Araya y el Colegio de Palmares.

“Mi escuela era pobre, muy pobre y tenía una biblioteca que tenía como tres libros y había un libro muy particular que se llamaba La Vida en la Tierra”. Este libro y el programa de televisión El Planeta Azul despertaron su interés por las ciencias, asegura el joven científico.

Al llegar a la Universidad la casualidad lo llevó a estudiar Ingeniería Civil, pero decidió cambiarse de carrera y por accidente encontró la carrera que marcaría su futuro: Biología y así inició un camino que lo llevaría a apasionarse por el estudio de la genética y su relación con el comportamiento.

Sequeira se siente realizado porque hace lo que le gusta que es investigar y por el ambiente de trabajo único que existe en la UCR (foto Laura Rodríguez).
Sequeira se siente realizado porque hace lo que le gusta que es investigar y por el ambiente de trabajo único que existe en la UCR (foto Laura Rodríguez).

Ser investigador

En el laboratorio realiza una tarea a la vez, siguiendo un método riguroso para obtener resultados confiables, pero cuando se trata de su propio destino permite que el azar actúena su favor, por lo que reconoce ser un suertudo tuve una suerte increíble”, “por dicha tuve mucha suerte”, “topé con suerte”, dice a menudo.

Sin embargo, la suerte no lo es todo pues para alcanzar una meta se requiere esfuerzo y voluntad. Su meta era trabajar como investigador en la Universidad de Costa Rica y para ello, ha hecho sus méritos académicos y profesionales.

En esta casa de estudios obtuvo su primer grado académico en la carrera de Biología y continuó sus estudios de Maestría en Genética y Biología Molecular. Actualmente es candidato al Doctorado en Ciencias que defenderá en el mes de mayo.

En el laboratorio del INISA realiza un trabajo minucioso analizando muestras de ADN extraídas del cerebro de ratones (foto Laura Rodríguez)
En el laboratorio del INISA realiza un trabajo minucioso analizando muestras de ADN extraídas del cerebro de ratones (foto Laura Rodríguez)

Obtuvo su primer trabajo como técnico en microbiología en el laboratorio de Tamizaje del Hospital Nacional de Niños y cinco años después pasó al Laboratorio de Biología Molecular de este hospital. Allí se mantuvo por siete años.

En el 2008 entró a trabajar en la Sección de Genética el Instituto de Investigaciones en Salud (INISA) de la Universidad de Costa Rica, donde se estudian factores genéticos relacionados con algunas enfermedades en humanos.

Ha desarrollado proyectos en conjunto con el Centro de Investigación en Neurociencias (CIN), el cual se especializa en la experimentación con modelos animales para el estudio de enfermedades psiquiátricas humanas como la depresión y la ansiedad. Además, se desempeña como docente de la Escuela de Medicina.

Para este  científico de 36 años estar en la Universidad investigando es su realización “La Universidad es un mundillo, el ambiente, lo que la U representa, es otra cosa y uno se siente contento de estar aquí”.

Suertudo, simpático y comprometido con su trabajo así es el investigador Andrey Sequeira (foto Laura Rodríguez).
Suertudo, simpático y comprometido con su trabajo así es el investigador Andrey Sequeira (foto Laura Rodríguez).

Trabajando en equipo

Oriundo de la Candelaria de Palmares, en una zona rural donde los cafetales y los bosques eran el campo de juego, Andrey es hoy un científico con los pies en la tierra, que viaja en bus, escucha música mientras trabaja, lee novelas e incluso escribe un libro es sus ratos de ocio.

En la pequeña oficina que comparte en el INISA se muestra simpático y conversador y comenta que estas habilidades sociales le han servido para realizar proyectos en conjunto con otros investigadores e investigadoras, en una institución donde se fomenta el trabajo en grupo para maximizar el uso de los recursos y del equipo.

“Yo soy muy sociable y la verdad me gusta y yo creo que eso ayuda cuando usted tiene que trabajar con personas, solucionar problemas, a veces las soluciones van por otro lado y hay que llegar a un acuerdo” reflexiona al respecto.

Con preparación académica, habilidad para trabajar en equipo y mucha pasión por lo que hace queda claro que no es por casualidad que Andrey Sequeira es hoy uno de los jóvenes científicos destacados de la Universidad de Costa Rica en el área de neurogenética, parte de una nueva generación que hacen del trabajo multi, inter y transdisciplinario una forma de hacer investigación de calidad en el país.

Proyectos

Uno de los principales proyectos de investigación donde Andrey Sequeira ha participado es  el Estudio de algunos factores genéticos y epigenéticos en un modelo animal  de depresión en ratas (742-A9-120).

En este proyecto trabajó en conjunto con el Dr. Jaime Fornaguera y la Lic. Andrea Mora del Centro de Investigación en Neurociencias (CIN) y la Dra. Patricia Cuenca del Instituto de Investigaciones en Salud (INISA).

En este equipo se unieron los conocimientos en genética con el uso de modelos animales para estudiar los factores genéticos asociados a la depresión en ratas.  Entre sus resultados se contabilizan cinco artículos publicados en revistas científicas internacionales y dos manuscritos sometidos en Costa Rica.

Actualmente, junto a este equipo de investigación, desarrolla otros proyectos: Evaluación del efecto ambiental en los niveles de expresión de genes asociados con procesos de plasticidad neuronal (742-B3-220) en el que estudian genes relacionados con los mecanismos que participan en el desarrollo de la adicción a las anfetaminas. Y otro en el que pretenden generar un modelo de estrés crónico.