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Premio Nacional de Artes Visuales Francisco Amighetti 2025 en la categoría de Otros Medios

Lo que no se conversa, no existe

Aysha Morales López y Lucía Levy Vargas fueron galardonas por su trabajo 'Conversaciones pendientes: archivo vivo afrocentrado'
11 may 2026Premios de cultura
Proyecto Conversaciones Pendientes.Premio Nacional de Cultura 2025

“Al visitar la Sala 1.1 en el museo  las personas se encontrarán con un espacio que fue pintado colectivamente por personas afro y que alberga la muestra de un archivo afrocentrado. Este archivo documenta el proceso de construcción de espacios de diálogo y encuentro en torno a la experiencia sensible de la negritud, que  Conversaciones Pendientes ha realizado durante año y medio, en complicidad con el MADC y la galería Cero Uno”  Aysha Morales ( a la izquierda) Fotografìa de Pablo Cambronero.

Gracias a su propuesta artística y de investigación denominada Conversaciones pendientes: archivo vivo afrocentrado las artistas Aysha Morales López y Lucía Levy Vargas, fueron distinguidas con el Premio Nacional de Artes Visuales Francisco Amighetti 2025, en la categoría de Otros Medios. Según destacó el jurado, el premio les fue otorgado al reconocerles “la utilización pertinente de metodologías colaborativas y relacionales, por medio del proceso artístico del diálogo como herramienta que construye desde la voz, pero también desde las artes visuales”. Cabe destacar que es el primer premio nacional otorgado a un colectivo de mujeres negras en Costa Rica en esta categoría.

Aysha, artista escénica y docente universitaria de Teatro en la Universidad de Costa Rica, y Lucía, bailarina, intérprete y coreógrafa, nos traen una propuesta que genera espacios de encuentro entre personas afrodescendientes y su experiencia sensible de lo que implica ser una persona afro, una persona negra en Costa Rica, desde donde se otorga una centralidad a la experiencia sensible de la negritud, se asume a la persona negra desde un enfoque artístico relacional y autorreferencial para conversar y se elabora un ejercicio de reflexión sobre esa experiencia sensible de la negritud plural y diversa, para apalabrar aquellas experiencias no expresadas, para visualizarnos en y desde el ser racializado.

En esta entrevista conoceremos más a profundidad la propuesta construida por Aysha y Lucía, donde se intenta desgranar poco a poco ese espacio relacional afrocentrado que invita a apalabrar aquellas conversaciones pendientes que surgen de vivencias como mujeres y artistas afrodescendientes en Costa Rica, de experiencias sobre racismo, memoria, comunidad y los procesos de recuperación de las identidades afro.  

¿Cómo surge esta propuesta artística?, ¿qué les hizo unirse para construirla?

—AM y LL: Conversaciones pendientes es un proyecto artístico relacional que genera espacios de encuentro entre personas afrodescendientes en Costa Rica para discutir la experiencia de ser una persona negra en el país. Surge a partir de nuestra amistad y de la necesidad de crear espacios donde las personas afrodescendientes puedan compartir experiencias sensibles sobre su negritud y sobre el ser una persona racializada en nuestra sociedad, lo cual está allí presente siempre en la cotidianidad de las vidas de quienes somos personas negras.

Es un proyecto que surgió de una conversación continua sobre experiencias de personas negras y afrodescendientes en Costa Rica y es nuestro deseo que el proyecto se convierta en una plataforma de encuentro, visibilidad y comunidad para personas que vivan experiencias similares, particularmente para aquellas que nacen en familias no racializadas. El objetivo principal del proyecto es generar conversaciones continuas sobre la negritud en el país, tanto dentro de las comunidades afrodescendientes como con personas no racializadas, enfatizando que el diálogo y la conversación son clave para la reparación y el entendimiento mutuo.

Poco a poco, al sumergirnos en su obra, nos salen al paso conceptos recurrentes. Por ejemplo:  apalabrar, racializado, negritud, afrodiversidad, racismo. ¿Por qué el protagonismo de estos conceptos  en sus Conversaciones pendientes 

—AM y LL: En el proceso de nombrar y dar voz a experiencias personales en el contexto del proyecto, "apalabrar" permite a las personas identificar y expresar experiencias como racismo en círculos de conversación, generando un efecto de recuperación y potencia colectiva. Es poner en palabras experiencias que sentimos en algún momento, que no logramos entender,  identificar, y es en el momento en el que nos encontramos con otras personas afuera, afrodescendientes, que empezamos a articular, y a compartir nuestras experiencias que muchas veces se viven en soledad, que comenzamos a poner en palabras que tal vez ni existen verdad, pero es como poner en palabras algo que antes no tenía palabras pero sí tenía emoción, sentimiento.

La racialización se relaciona con las categorías coloniales de raza que aún afectan nuestras sociedades actuales, el racismo también puede ser estructural e invisible, no siempre fácil de identificar en instituciones y en la educación. Esta racialización tiene que ver con una impronta colonial. Sabemos que la raza no existe,  somos seres humanos. Sin embargo, ese concepto de raza todavía sigue atravesando nuestras sociedades actuales según ciertos rasgos físicos, dentro de una expresión racial u otra y ser una persona racializada.

En relación a las supuestas razas,  en nuestro caso somos racializadas como mujeres negras y eso está cargado de una serie de estereotipos que a  la larga se terminan expresando en experiencias de racismo. O sea, el racismo existe únicamente porque existe la idea o esta noción de raza, que es una herencia de una época colonial que seguimos arrastrando,  aunque sabemos que no existen las razas, y nosotras vivimos una experiencia de ser  mujeres racializadas.

Proyecto Conversaciones Pendientes. Premio Nacional de Cultura 2025

“Conversaciones Pendientes” es un proceso artístico y relacional que crea espacios de encuentro y diálogo entre personas afrodescendientes, desde una perspectiva sensible, política y colectiva. A través de la conversación, la memoria y la creación, propone un archivo vivo que valida nuestras experiencias y habilita nuevas formas de presencia afro en el arte contemporáneo, invitando también a personas no racializadas a escuchar y reflexionar desde otros lugares”, Lucía Levy.Fotografìa de Adriana Artavia.

El concepto de negritud lo abordamos  desde lo  plural y la diversidad, destacando que existe una diversidad significativa dentro de la experiencia afrodescendiente que no se reduce a una sola experiencia uniforme. El concepto de afrodiversidad es abordado para reconocer las diferencias entre personas afrodescendientes.

Este es un espacio cultural ubicado actualmente y hasta el 30 de mayo en la sala 1.1 del Museo de Arte y Diseño Contemporáneo. Construimos un espacio que está diseñado para ser inclusivo, permitiendo que personas de todas las etnias lo visiten, aunque su propósito principal es facilitar encuentros entre personas afrodescendientes. El nuestro es un  trabajo procesual y relacional, centrado en la experiencia de los cuerpos negros y la afro descendencia. Nuestro proyecto es afro centrado pero no exclusivo, permitiendo que personas de diferentes antecedentes participen si se identifican con las experiencias discutidas sobre racismo y cuerpos racializados.

Al ubicarse actualmente en un espacio como el museo también hay un gesto muy importante. Es un espacio también para la escucha,  porque una persona que no vive esta experiencia igual ocupa una posición en todo el tema del racismo y de la racialización, porque si no te consideras una persona racializada de igual manera podrías tener alguna idea sesgada de lo que implica ser una persona racializada,  y el racismo es estructural y no siempre es fácil de identificar. Y tiene una expresión que es invisible, que no se puede ver o escuchar concretamente,  que está inscrito en la forma en las que se organizan las instituciones, en la educación, en las familias, en las formas en las que entendemos la sociedad, y es aquí entonces donde tener un espacio de escucha es  importante.

¿Por qué en la concepción de su proyecto hablan de que no hay un único espacio cultural tradicional del Caribe, como muchas veces los medios de comunicación y la sociedad costarricense lo asumen?   

—AM y LL: El proyecto busca abordar las experiencias complejas de personas afrodescendientes que no crecieron en el espacio cultural tradicional del Caribe. Queremos  generar conversaciones continuas sobre la negritud en el país, tanto dentro de las comunidades afrodescendientes como con personas no racializadas, enfatizando que el diálogo y la conversación son clave para la reparación y el entendimiento mutuo. Nosotras no investigamos sobre la negritud, sino que habitamos la negritud desde una perspectiva afrocentrada, por lo cual fuimos capaces de construir este proyecto artístico donde no hay distancia entre las artistas investigadoras y su objeto de estudio.

Algo que hemos comprendido a lo largo del proceso y que hemos aprendido también desde las conversaciones, es sacar la negritud desde su condición singular, es una pluralidad.  Podríamos empezar a nombrarle como negritudes, empezar por reconocer  la experiencia de habitar  un cuerpo negro afrodescendiente.

Con la negritud no solamente se hace referencia a la experiencia de la racialización, sino que hay todo un tema de una identidad cultural que se construye en torno a esa experiencia que es plural y es particular, ¿verdad?, algo particular a la vivencia de cada persona. Hablamos de la afrodiversidad. Es una palabra muy importante para nosotras en este proceso artístico porque a  lo largo de los espacios de conversación que nosotras hemos podido tener con otras personas afrodescendientes hemos afirmado que la negritud, y al menos en este país, es absolutamente diversa, y está atravesada por una serie de experiencias de vida, digamos de crecimiento, de espacios geográficos, y esa es la razón por la que la sala 1.1 del museo no está pintada de negro.  

La experiencia de una persona negra que nace  en San José, en una familia de personas no racializadas, es una experiencia muy concreta. A las personas negras no se nos debe de meter a todas en un mismo saco, hablemos de afrodiversidad.

Entonces, para nosotras ha sido muy importante a lo largo del proceso darle un reconocimiento a eso, porque principalmente nosotras mismas vivimos una negritud o una afrodescendencia que en este país se ubica en un espacio como una especie de grieta. Nuestros padres son personas negras de la Región del Caribe, pero nosotras no crecimos en ese espacio. Y ahí se genera una serie de tensiones y una serie de experiencias también identitarias cuando no creciste digamos en el espacio geográfico y en la experiencia cultural que se supone que es la experiencia negra en Costa Rica.

Su obra también destaca el archivo vivo afrocentrado. ¿Qué es este archivo exactamente?

Pryecto Conversaciones Pendientes. Premio Nacional de Cultura 2025

Conversaciones Pendientes es un espacio interactivo y propositivo que nos invita a participar, a interiorizar,  a vernos en los otros y las otras para entendernos, para reconocernos y  respetarnos como  miembros que somos de una sociedad  que es diversa y multiètnica.  Fotografìa Adriana Artavia

—AM y LL: A partir de la elaboración de la convocatoria a estos espacios de conversación, nosotras fuimos produciendo una serie de registros de estos espacios de conversación y paulatinamente, pues orgánicamente, en realidad se fue construyendo un archivo. Y, entonces eso es lo que nosotras llamamos el archivo vivo afrocentrado de conversaciones pendientes.

Y le denominamos afrocentrado porque nuestras voces están colocadas en el centro, y nuestra perspectiva y nuestras vivencias están buscando ocupar un centro desde el cual pueden ser entendidas, escuchadas o solamente vistas. Dimensiones en las cuales las personas pueden involucrarse o no. Hay personas que no se quieren involucrar verdad, que pueden entrar al espacio y decir esto no me está hablando a mí, no se trata de mí, entonces me voy.  

Pero también si las personas toman la decisión de ubicarse en dónde están situadas con respecto al racismo y con respecto a la experiencia de los cuerpos racializados,  aunque no sean personas negras, o personas racializadas, entonces ahí hay una oportunidad.

Por eso para nosotras es tan  importante hablar de negritudes y hablar de diversidad. Porque somos muchas las personas que somos personas negras que no crecimos en Limón y que crecimos sí con cierta relación familiar, algunas más o menos verdad. Pero somos personas negras de San José, que tenemos hasta otras experiencias culturales muy distintas.  

Entonces, esa es una de las razones por las cuales para nosotras es importante hablar tanto de la negritud  como de la afrodescendencia de manera plural, para entender que hay una gran diversidad de experiencias.

¿Qué expectativas a futuro tienen ustedes con este proyecto artístico de Conversaciones pendientes. ¿Qué otros escenarios estéticos y alcances socioculturales?

—AM y LL: A nosotras lo que nos interesa es que este producto siga generando conversaciones en relaciones y que se siga ampliando. Estamos también buscando otros caminos estéticos desde donde presentarlo. Pero más allá de esto, que el producto siga generando preguntas y principalmente conversaciones sobre la negritud. Una aspiración importante del producto es mantener  viva esa conversación, porque lo que no se conversa no existe.

Lo importante para nosotras no es encontrar respuestas. Sino que se sigan abriendo preguntas para poder seguir habitando esa conversación que es una conversación muy compleja también. Y es una conversación que ojalá se pueda mantener principalmente en las comunidades afrodescendientes. Que se detonen conversaciones con más personas afro y que también al mismo tiempo el archivo que se va gestando desde  nuestro proyecto permita que exista una escucha de parte de las personas que no son racializadas y que también con esas personas se puedan abrir estas conversaciones, por supuesto, desde otra índole porque no es lo mismo conversar para una persona que vive la experiencia,  a una persona que no la vive. 

Pero nosotras sí estamos convencidas de que, por lo menos, es el camino, es el diálogo, o sea el camino de la reparación es el diálogo y la conversación, y en nuestro caso, como personas afrodecendientes, el encuentro.  Deseamos que este proyecto se convierta en una plataforma de encuentro, de visibilidad, de estrategias de comunidad, en un lugar a donde las personas puedan acercarse para reconocer a otras personas que viven experiencias similares. Una plataforma para para que las personas encuentren una construcción de sentido en colectivo también.

La sala 1.1 del Museo de Arte y Diseño Contemporáneo es el espacio específico de nuestro proyecto donde se exhiben archivos materiales del proceso y se invita a las personas que ya han participado en los encuentros anteriores.

Proyecto Conversaciones Pendientes. Premio Nacional de Cultura 2025

Estos encuentros para el diàlogo y el anàlisis, que nutren el espacio de Conversaciones Pendientes,  conforman  gestos colectivos que van dando contenido  al Archivo Vivo Afrocentrado que Aysha y Lucia  estàn construyendo. Fotografìa cortesìa de Aysha y Lucìa.

Ustedes participan en las conversaciones  pendientes; interactúan con las personas que toman parte cuando el espacio se activa,  y en el caso específico del espacio diseñado en la sala 1.1 del museo ustedes  mismas hicieron el montaje requerido. ¿Cómo viven ustedes esta experiencia al ser parte de la conversación y también diseñar y montar el espacio físico?

—AM y LL: Nosotras participamos activamente de ese montaje, porque, bueno, no es una obra, es un proceso y como es un archivo vivo nosotras nos encargamos de darle vida con nuestra experiencia,  con nuestra presencia. Entonces, en las conversaciones ni siquiera nosotras pues sí claro, organizamos y sostenemos, pero ya una vez que inicia el encuentro, la conversación se puede ir hacia el lugar que necesite irse, dadas las condiciones de ese momento de quiénes llegaron,  qué aportan. Nosotras no estamos ahí sosteniendo preguntas específicas, a veces sí hemos hecho preguntas, pero otras personas también pueden hacer preguntas o pueden dejar comentarios que generan más conversación y entonces ahí nosotras formamos parte de un círculo y no estamos tanto como en una posición vertical, y  pues sí, hay una responsabilidad de nosotras como las artistas fundadoras de este producto.

Proyecto Conversaciones Pendientes. Premio Nacional de Cultura 2025

 Ambas artistas participan desde el primer momento en esta propuesta artìstica y de investigaciòn.  Una singular concepciòn en la cual las investigadoras no se separan de su objeto de estudio porque ellas mismas han vivido y viven  la negritud, la racializaciòn de los cuerpos, el racismo estructural que merodea al  hecho de ser una persona afrodescendinte,  una persona negra en Costa Rica.  Fotografìa de Imme A. Huttmann.

También hemos ocupado otros espacios, como un espacio de arte independiente. En San José, por ejemplo, se gestionó uno por artistas para artistas y hemos ocupado ese lugar y ese espacio. Hemos tenido que estar ahí presentes, pero por supuesto ahora con la exposición en sala 1.1 del museo hay un momento en donde ya queda ahí. Y nosotras no podemos ir todos los días pero el espacio está  ahí para que la gente llegue también a escuchar.

Nosotras no investigamos sobre la negritud. Nosotras habitamos la negritud, de ahí es donde se producen nuestros procesos de investigación, eso significa realizar un trabajo afrocentrado. Digamos que es una acción política y también epistemológica. No hay una distancia entre lo que estamos investigando y nosotras mismas, porque es sobre esa experiencia situada y encarnada que es la que estamos trabajando. Entonces es una forma de investigación que se está produciendo desde la práctica artística, desde la experiencia situada y principalmente desde la experiencia encarnada.

¿Qué significa este premio nacional de cultura para ustedes,  ¿qué refuerzo le viene a dar tal vez a la concepción de arte y de investigación que ustedes llevan adelante?

—AM y LL: Bueno, es un premio importante. Porque primero reconoce una forma de producir arte que es absolutamente procesual y también una producción artística que más que fijarse en lo estético, se fija en lo relacional y en lo vincular. En verdad, es un premio que reconoce también una investigación o una propuesta artística que coloca en el centro  la experiencia de los cuerpos negros y eso es muy importante en este país donde  no se produce arte en relación a esta experiencia.

El que se le otorgue este reconocimiento a un producto que trata  de visibilizar aspectos vinculados a la afrodescendencia, que va más allá de lo folclórico, ¿verdad? y que digamos se apegan a lo sensible propiamente y un proyecto liderado por dos mujeres negras, es muy importante y respaldado también por una comunidad de personas que decidieron formar parte de este archivo.

Proyecto Conversaciones Pendientes. Premio Nacional de Cultura 2025

El espacio diseñado y montado por Aysha y Lucìa  tambièn incluye algunos  elementos audiovisuales .  Por medio de ellos las personas  pueden conocer un poco de ese Archivo Vivo Afrocentrado que se ha recopilado  hasta la fecha.  Fotografìa del Museo de Arte y Diseño Contemporàneo.

Es al mismo tiempo un premio que nosotras sentimos como colectivo. No solo porque nosotras somos dos, sino  porque es un premio  que le da un lugar a esa serie de encuentros que nosotras logramos generar con esas personas. El premio tiene un valor como artistas de tener las posibilidades para que el propio producto pueda seguir desarrollándose.  Un proyecto artístico que tiene el respaldo de un premio nacional significa una puerta para poder seguir desarrollando el producto y poder seguir generando los vínculos que necesitamos con otras instituciones con las que todavía no hemos trabajado,   y poder  acceder a otros espacios para esto.

El premio, al final, también da una oportunidad de validar dentro de la creación de arte estas formas de creación de lo colectivo, desde lo vincular y  afectivo. Construir, desde lo colectivo, construir desde la afectividad; crear desde las preguntas, crear desde la autorreferencial, y, principalmente, desde la exploración.

“El diálogo y la conversación son clave para la reparación y el entendimiento mutuo”. Aysha Morales López

 

 

María Encarnación Peña Bonilla
María Encarnación Peña Bonilla
Periodista Oficina de Comunicación Institucional
Áreas de cobertura: Administración, Ciencias Básicas y Estudios Generales
maria.pegnxhnabonilla  @ucrmera.ac.cr

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