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Entrevista a la Dra. Roxana Hidalgo Xirinachs, ganadora del Premio Nacional de Investigación Cultural 2025

“El libro logra dar visibilidad a las luchas políticas de las mujeres y las apoya para que se conviertan en gestoras de sus propias vidas”

Un trabajo investigativo busca generar conciencia y solidaridad hacia las diversas realidades que enfrentan las trabajadoras domésticas
11 may 2026Premios de Cultura
Foto 1 Roxana Hidalgo

La Dra. Roxana Hidalgo Xirinachs es graduada de la Escuela de Psicología de la UCR, y desarrolló una amplia carrera académica, dentro de la investigación y también como docente. Foto: Laura Rodríguez.

El fenómeno de la migración genera muchas situaciones que ponen a prueba la conciencia social de las sociedades y la capacidad de los países de hacer cumplir los derechos humanos universales. 

Esta temática, centrada en los testimonios que ofrecen las mujeres migrantes quienes se dedican a laborar como trabajadoras domésticas, la estudió la Dra. Roxana Hidalgo Xirinachs, quien fue docente de la Escuela de Psicología y exdirectora del Doctorado en Estudios de la Sociedad y la Cultura, ambos de la Universidad de Costa Rica (UCR).

Y como resultado publicó un libro titulado Arquitectas de la palabra, por el cual recibió el Premio Nacional de Investigación Cultural Luis Ferrero Acosta 2025.

Se trata de una obra que, además de ser muy rigurosa en el aspecto investigativo, se revela como una acción que procura llamar la atención sobre las distintas situaciones que viven día a día estas mujeres, frente a la violencia, la xenofobia y el machismo; y recalca la importancia de hacer valer los derechos humanos de todas las personas en todos los escenarios laborales, especialmente en el doméstico.

Pero acompáñenme y conozcamos, de la propia voz de Roxana Hidalgo, cuáles fueron sus objetivos y qué metas alcanzó con esta esfuerzo investigativo y literario.

¿Cómo surge esta pasión por la investigación social?

Roxana Hidalgo Xirinachs: “Llega muy tempranamente cuando yo entro a la UCR a estudiar psicología, y a mí me interesa inmediatamente el psicoanálisis, que es una de las corrientes de la psicología que más me apasiona hasta la fecha.

Me interesa también mucho el tema de las mujeres y la discriminación que sufren. Yo vengo de una familia donde mi madre tiene una trayectoria muy diferente, a la mayoría de las mujeres de su época: mi madre en los años 50 estudió Inglés y se fue a Estados Unidos a estudiar Microbiología con una beca Fulbright, y entonces digamos que logra romper un poco con lo prestablecido, como lo era más bien ni siquiera terminar el colegio y ya casarse.

Ella también sacó un posgrado y luego se devuelve a Costa Rica y conoce a mi papá, y, finalmente, se casa con él, pero ya como a los 30 años. Entonces, digamos que hubo ahí una ruptura hacia el papel tradicional de la mujer de ser madre, ama de casa y dejar como de lado todo lo propio, y yo también siento esa fuerza de buscar otras opciones diferentes.

Entonces, esa pasión por clarificar y renovar el lugar de la mujer en la sociedad siempre estuvo muy presente, además por el psicoanálisis que trabaja la subjetividad de la gente, no las emociones, los malestares subjetivos, los traumas, los conflictos que la gente vive; tomo todo eso, y lo mezclo mucho con la realidad que les toca a las mujeres, que son situaciones muy complejas, por toda la discriminación y las desigualdades que vivimos hoy en día y en épocas anteriores.

Cuando yo entro a la Universidad, en los años 80, eran todavía más marcadas las diferencias, pero siguen estando presentes, entonces digamos que la pasión por la investigación surge ligada a estos dos temas: esas subjetividades humanas que tienen malestares profundos, en una sociedad o en sociedades que son misóginas, machistas, clasistas, racistas y con muchas desigualdades; con mucha desigualdad también hacia los jóvenes y los niños.

Todas esas condiciones que marcan la realidad social del país me van atravesando y me llevan a la necesidad de escribir, pensar e investigar sobre eso.

Mi tesis de licenciatura trata un poco sobre el tema del autoritarismo, por cierto, que está tan presente en estos momentos, el autoritarismo en términos de discursos religiosos. Yo trabajo con jóvenes que pertenecen a grupos religiosos y exploro el tema de la homofobia y las relaciones sexuales de los jóvenes; y fue muy fuerte, porque había demasiados prejuicios, demasiados estereotipos en torno a todos estos temas entre los jóvenes.

Eran tres grupos: uno de jóvenes religiosos de la UCR; otro de las Asambleas de Dios; y el tercero de jóvenes más vinculados con el catecismo, o sea, católicos. Entonces, por ahí se va formando esta parte de mis intereses por la investigación social”.

¿Qué es lo que más disfruta en su actividad profesional?

RHX: “Muchas cosas, obviamente la investigación es algo que es central en mi vida. A lo largo de los años he investigado diferentes temáticas: además del tema de las mujeres y el psicoanálisis, me fui metiendo también por el tema de la literatura, por ejemplo, mi tesis de doctorado fue sobre Medea de Eurípides.

Primero hice una investigación con mujeres que habían cometido infanticidio, que habían matado a uno de sus hijos, junto con Laura Chacón, una colega psicoanalista y compañera de la Escuela de Psicología UCR. Escribimos un libro que se llama Cuando la feminidad se trastoca en el espejo de la maternidad, mujeres penalizadas por infanticidio.

Entonces, tenemos a estas mujeres quienes habían tenido historias que encierran un sufrimiento inmenso, con una violencia extrema en sus vidas, y que terminan en una situación muy extrema.

Ellas habían vivido tanta violencia como la que ellas ejercieron, o sea, no es que la mujer hace el acto violento solamente porque le da la gana o porque es impulsiva, se trata de una violencia brutal, para que una mujer llegue a cometer un acto de este tipo. Tienen que haber vivido violencia extrema.

Después de eso, me voy para Alemania a sacar un doctorado y decido hacer un análisis de la Medea de Eurípides, que es una tragedia griega que aborda el tema de la madre que mata a sus hijos, que ha sido traicionada, y que ha sido abandonada por su esposo, lo cual en ese momento en la Grecia clásica era realmente devastador.

Allí trato el tema de la mujer que resiste, que lucha contra la opresión que la sociedad patriarcal ejerce sobre ella, y que busca algún grado de autonomía; aunque sea un precio tan alto, como lo es matar a sus hijos.

Entonces me voy apasionando por la investigación poco a poco y termino haciendo diferentes análisis. Ahorita ya tengo varios libros publicados, y también hice un libro sobre la escritora brasileña Clarice Lispector, quien tiene una obra muy extensa e interesante.

Foto 2 Portada Libro Roxana Hidalgo

El libro Arquitectas de la palabra fue publicado mediante la Editorial UCR, en el año 2025. Imagen cortesía de Roxana Hidalgo.

Trabajo sobre todo su libro, La obra de la estrella, en el que habla de la mezcla entre el patriarcado, el sufrimiento de una chica joven de 18 años en Río Janeiro, la pobreza que ya viene del nordeste brasileño, y la situación en la que la mujer queda expuesta a recibir desprecio, despojo, y violencia social cultural extrema.

Y pues, cómo a pesar de eso, hay una lucha también, una resistencia de esta chica por salir adelante. Entonces, ese es otro elemento que voy abordando en las investigaciones”.

¿Qué significa para usted la Universidad de Costa Rica y qué le ha aportado a su vida?

RHX: “La UCR es una segunda casa para mí. Yo entré en el año 1981 a estudiar allí y saqué mi licenciatura en Psicología, y empecé a trabajar muy tempranamente, a los 23 años. Ya en 1986 estaba trabajando como profesora de la Universidad.

Trabajé también en otros lugares: en un colegio; en una cárcel para menores, con chicos que habían cometido algún tipo de delito y eran menores de 17 años; y en un colegio que fundamos para chicos con historias de fracaso académico; pero siempre en la Universidad dando clases, y ya a partir de 1990 me dedico solamente a la docencia universitaria.

En 1994 me voy para Alemania y al regresar en el año 2000 sigo trabajando en la Universidad a tiempo completo, pero además abro consulta por un tiempo con la clínica a nivel privado, y trabajo como 10 años en esa clínica, hasta que decido adoptar un bebé, y entonces ahí cierro consulta temporalmente para dedicarme a la maternidad.

Pero la Universidad ha atravesado mi vida prácticamente por los últimos 45 años; siempre fue algo que estaba ahí, la idea de que al salir del colegio me iba para la Universidad, y ese era un paso fijo que era parte de mi vida, además de la posibilidad de sacar un doctorado en el extranjero, esa fue una posibilidad también.

Entonces, hasta la fecha mantengo vínculos cercanos con la UCR, voy a actividades como coloquios y conferencias, me invitan a diferentes actividades, sigo leyendo tesis, y así mantengo mi actividad universitaria. Pero la UCR siempre ha sido eso: mi segunda casa”.

¿Por qué planteo una investigación sobre las mujeres migrantes y trabajadoras domésticas?

RHX: “Se trata de una investigación que surge dentro de esa tensión que se mantiene viva entre trabajar con personas, y de una manera más etnográfica, y trabajar con literatura.

Es un tema muy importante, porque las trabajadoras domésticas son personas que se encargan del cuido de otros, y tienen una invisibilización extrema, en cuanto al impacto de su trabajo.

Entonces, me parece importante poder hacer esta investigación para visibilizar el trabajo de ellas, tomando en cuenta además que muchas de las mujeres migrantes también son nicaragüenses, no todas obviamente, pero muchas nicaragüenses vienen al país y se insertan en este tipo de trabajo.

Para ello hago el contacto con dos organizaciones: Asociación de Trabajadoras Domésticas (Astradomes), y la Red de Mujeres Migrantes Nicaragüenses. Después, presento este proyecto de investigación, que incluso tiene el apoyo inicial de Flacso (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales), que me da una beca para investigación por un año, con el objetivo de elaborar la primera parte de esta investigación.

También tengo una beca de la Vicerrectoría de Investigación UCR, y ahí ya empiezo con todo el estudio de este tema.

Mi trabajo se basa en la investigación y acción participativa, que es una corriente de investigación latinoamericana en la cual uno participa con las personas. No se trata de asumir el saber y el conocimiento uno mismo y preguntarles todo a los demás, sino más bien uno comparte con las otras personas las experiencias.

Entonces empiezo mi trabajo con mujeres migrantes y trabajadoras domésticas, algunas de ellas estaban organizadas, pero otras no, y entonces realizo y recopilo entrevistas e historias de vida.

Por cierto, se venía dando una gran lucha por lograr la aprobación de la Ley de Trabajo Doméstico, y precisamente en el momento en que yo estoy entrevistándolas, logran esa aprobación en el año 2009; luego en el 2011; luego asisten a la aprobación del Convenio Internacional de Trabajadoras y Trabajadores Domésticos, en Ginebra, Suiza, y ellas asisten a esa reunión, para luego presionar para que se apruebe posteriormente ese convenio en Costa Rica; eso fue en el año 2013. Entonces, digamos que yo participo durante cuatro o cinco años con ellas.

En Nicaragua, por ejemplo, la mayoría de ellas vienen a trabajar con los hijos de otras mujeres, y es una experiencia que yo narro en mi primer libro, que se llama Mujeres de las fronteras, que trata sobre subjetividad y migración en el trabajo doméstico.

Luego me doy cuenta de que el trabajo que ellas realizan a nivel organizativo y político es muy importante. Yo trabajo con 12 mujeres, seis no son lideresas y seis sí lo son, y una más que no es nicaragüense. Entonces, yo hago una segunda parte de la investigación entrevistándolas a ellas para ver toda la lucha política que ellas hacen, y pienso que es un trabajo valiosísimo.

Es como esta posibilidad de que ellas se construyan, sean arquitectas de la palabra, asuman la palabra y pasen de una posición de pasividad, o sea, de tener que soportar condiciones de explotación, violencia, xenofobia, y de violencia patriarcal en sus familias pero también de violencia laboral y de xenofobia en sus experiencias de trabajo, pasan de todo eso a tener una posición activa y a estar organizadas, a construir un colectivo en común, por ejemplo, a construir una comunidad, tejer una comunidad de mujeres que resisten todas estas formas de violencia e invisibilización del trabajo doméstico que es tan extrema.

Y es que las garantías sociales se aprueban en Costa Rica en los años 40 y en 1948 se incorporan en la Constitución Política, pero estas mujeres trabajadoras adquieren sus derechos laborales muy tardíamente, hasta que se aprueba la ley respectiva en el 2009.

Entonces, el libro lo que logra es dar visibilidad a las luchas políticas de las mujeres, y de alguna forma apoyarles para que se conviertan en gestoras de sus propias vidas, que defiendan sus derechos laborales y sus derechos humanos, como mujeres trabajadoras domésticas y también como mujeres migrantes. Eso es algo que me marcó a mí bastante en el desarrollo de esta obra”.

Foto 3 Roxana Hidalgo

En la actualidad, la Dra. Roxana Hidalgo Xirinachs se encuentra jubilada, pero continúa ligada a la vida académica y a la Universidad. Foto: Laura Rodríguez.

¿Cómo fue el proceso de escritura o de investigación de este libro?¿cuáles fueron los retos más importantes?

RHX: “Fue un proceso largo y complejo, cómo le conté, pasé cuatro o cinco años trabajando con ellas en diferentes experiencias, desde las historias de vida que yo recopilo, algunas de forma individual, otras colectivas, y hago entrevistas grupales con ellas y con la Red de Mujeres.

Entonces fue un proceso largo del que salen dos libros y también se hace una investigación intermedia con entrevistas a mujeres en Nicaragua y en Costa Rica, y ahí hacemos una investigación con dos colegas, Roberto Villalobos y Mario Soto, de la que logramos sacar tres artículos que se han publicado en revistas.

Yo escribo mucho sobre el tema de las trabajadoras domésticas, y bueno, sí fue de los retos más importantes que tuve y creo que poder ir transformando el proceso de investigación hacia esta experiencia en la cual yo me fui involucrando, no sólo hacia lo que yo quería investigar, sino con los mismos intereses y necesidades de ellas.

Al principio pensé en investigar sobre la maternidad transnacional, sus experiencias laborales, y luego me doy cuenta que sus luchas políticas son fundamentales, y entonces le doy vuelta a la investigación y decido escribir un segundo libro.

Ya estaba terminando el primer libro y entonces hago un libro extra, específicamente dirigido a las voces de las mujeres en términos de sus luchas políticas. Ambos libros están escritos en términos de recuperar sus testimonios, entonces trabajo con sus propias voces.

En este segundo libro me centro mucho en poder narrar esas luchas políticas que ellas empiezan a organizar a inicios del 2001; entonces, el reto surge en cómo poder acomodarme yo a ellas, y no ellas a mi investigación. Decido escribir un segundo libro para poder narrar lo que ellas han logrado, a nivel de organización política”.

¿Cómo siente que ha sido la recepción de esta publicación?

RHX: “Les llevé el libro a las compañeras de las asociaciones y a Rosita Acosta, que es una de las lideresas más importantes dentro de las trabajadoras domésticas en el país, y se sintieron muy satisfechas y contentas.

Rosita es una gran lectora, es una trabajadora doméstica que ya está pensionada, tiene más de 80 años, y fuimos a la casa, leíamos el libro y me decía que era como la historia de su vida, y la historia de la lucha de las trabajadoras domésticas.

Hicimos una presentación del libro en la Universidad de Costa Rica y allí estuvieron la presidenta de Astradomes, estuvo también la coordinadora de la Red de Mujeres Migrantes, y colegas académicas. Fue una experiencia muy bonita y así siempre ha sido con los libros anteriores, en los que ellas también han participado.

Yo soy madre de una niña de 12 años y medio y es un trabajo de tiempo completo, también me jubilé hace ya cuatro años, pero igual sigo trabajando, haciendo investigación y otras cosas.

Las trabajadoras domésticas están ahí, en el corazón mismo de las casas de las personas, pero de una manera muy invisibilizada, muy silenciada, y muy poco reconocida, lo cual hace que esto sea mucho más difícil, porque debería ser un trabajo valorado socialmente, y pagado como debe ser.

Hasta este momento, el salario de las trabajadoras domésticas tiene un salario inferior al de cualquier otro trabajador no calificado, esto es impresionante e inaceptable.

Eso es una realidad hasta hoy, pues no se ha logrado equiparar, pero lo vamos a ir logrando poco a poco”.

¿Está trabajando en algún otro proyecto de investigación actualmente?

RHX: “Sí, quiero seguir trabajando en investigación, por supuesto. El año pasado publiqué un artículo sobre el tema de la violencia y el autoritarismo que estamos viviendo en el país y en el mundo.

Hablamos un poco de cómo Costa Rica va hacia una violencia política cada vez más peligrosa y extrema; en donde se habla incluso de la posibilidad de que la separación de poderes pueda ser violentada, que se pueda detener a las personas sin contar con órdenes judiciales, y muchos otros elementos como los ataques a la libertad de expresión, hacia la prensa y sus comunicadores, algo que realmente nunca ha sido visto en el país.

Pero también me gustaría trabajar sobre la literatura centroamericana, siempre con el tema de las mujeres, su autonomía, sobre las manifestaciones de agresión, y acerca de la sexualidad activa en las mujeres. Los temas de la autonomía y de la emancipación de la mujer han sido un tema central, pero también quiero estudiar la literatura afrocaribeña o afrocostarricense; en fin, tengo varias temáticas que he venido desarrollando y trabajando, aunque estoy en el proceso de construir las líneas de investigación de cada uno.

Finalmente, me parece muy importante que las mujeres podamos escribir y asumir nuestra propia palabra, ser arquitectas de nuestra palabra; pero hay muchas dificultades para que las mujeres escribamos, por todo lo que implica justamente el tema del cuido.

Las mujeres tenemos que trabajar, ya sea en la casa o fuera de la casa, pero tenemos que dedicarnos además al cuido de los otros, o sea, el cuido de los hijos, de los padres, de los hermanos, de la gente enferma, de la gente con algún tipo de discapacidad, el cuido de todos en general.

Estos cambios son muy importantes para que puedan existir relaciones más equitativas entre hombres y mujeres, y entre grupos sociales diversos también”.

¿Algún mensaje final que quiera compartir?

RHX: “Que los derechos laborales se violentaron y se siguen violentando de una manera muy extrema, porque no hay control por parte del Ministerio de Trabajo, porque supuestamente es un espacio privado, pero en realidad es un espacio público, porque ahí la trabajadora doméstica llega a hacer un trabajo público.

Las casas se vuelven espacios laborales, y esa conciencia social y política de que el trabajo doméstico en las casas es un trabajo público no se tiene, entonces ellas quedan muy expuestas, sobre todo si son mujeres que trabajan puertas adentro, que es cuando duermen en las casas, ahí la exposición a la violencia laboral es mucho mayor.

Poder visibilizar esto a mí me parece fundamental, que la gente tome conciencia, y lograr ejemplificar muy claramente lo que ocurre con el trabajo doméstico”.

Otto Salas Murillo
Otto Salas Murillo
Periodista Oficina de Comunicación Institucional
Área de cobertura: Ciencias Sociales
otto.salppnhasmurillo  @ucrbhts.ac.cr

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