Debilitar a la CCSS es poner en peligro la paz social
La conferencia ¿Fortalecimiento o debilitamiento de la CCCS? Narrativas, hechos y recursos en disputa” fue organizada por la Escuela de Ciencias Políticas de la UCR (foto Archivo ODI)
Costa Rica cuenta con una institución de primer mundo en materia de seguridad social y universalidad de servicios de salud, de esta manera, la Dra. Juliana Martínez Franzoni, docente catedrática de la UCR y el Dr. Álvaro Ramos Chaves, Expresidente ejecutivo de la CCSS, describieron la importante labor y el rol esencial que desempeña la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) en la búsqueda de la equidad y bienestar social en nuestro país.
En el marco de la conferencia ¿Fortalecimiento o
debilitamiento de la CCCS? Narrativas, hechos y recursos en
disputa” organizada por la Escuela de Ciencias Políticas
de la UCR, ambos expertos coincidieron en que la Caja es uno de los
principales cimientos de la paz social de Costa Rica y que como tal
debemos protegerla.
Desde su perspectiva, aunque existen discursos y narrativas que
desprestigian la labor y el impacto de esta institución, y de lo
público en la democracia costarricense, es claro que no se puede
pensar en un estado de bienestar sin analizar todos los aportes
sociales que le brinda la Caja a este país.
En este punto, la Dra. Martínez aseguró que por eso es importante
analizar cómo es que las narrativas dan paso, a que desde la
política pública se planteen algunos problemas y sus posibles
soluciones, impactando así la realidad social y transformando
la vida de millones de personas
.
En su opinión, las narrativas, en materia de políticas públicas,
son un tipo específico de ideas que permiten construir
realidades, hechos y también definir los problemas de una
sociedad, y es a partir de esa construcción de la realidad,
desde donde la política pública interviene para dar soluciones.
“Por tanto la disputa por cuál es el problema es tanto o más
importante que la disputa por definir cuál es la solución, por que
la solución viene de la mano con cuál es el problema que estamos
asumiendo que queremos resolver” expresó Martínez.
De esta forma, la experta resaltó, que por esto es importante
analizar exhaustivamente la narrativa en cuanto a la situación
actual de la CCSS, ya que existen tendencias políticas que
presentan como narrativa principal que esta institución está
quebrada, que es ineficiente, y que presentan como única solución
el frenar las inversiones, el recorte en salarios, e
implementar las alianzas público- privadas para atender la
demanda.
Según Martínez, las narrativas funcionan en política pública, al
igual que una novela literaria donde hay un villano, una víctima y
un héroe, una trama y una resolución, y asegura que dichas
narrativas son mucho más efectivas cuando más simples
son.
“Un ejemplo de estas narrativas simples, es decir que la Caja está
quebrada, y decir que como está quebrada la solución está en
eliminarla, resumiendo en el problema, a los más de 80 años de
historia y aporte de la institución a la seguridad social del país”
dijo Martínez.
En este sentido agregó que hay una narrativa del actual gobierno,
en donde se nos presenta a la CCSS como el villano desde la idea de
la ineficiencia, sus listas de espera y que está quebrada; y que
además se ha fomentado la idea de que las víctimas son las decenas
de personas afectadas por esa ineficiencia, y que el héroe es el
ejecutivo que viene a poner orden a dicha institución con el
recorte de presupuesto.
“La villana de la película es la Caja, algo que es rupturista, ya
que es algo inédito que la Caja pase a estar en el imaginario como
la causante del problema; y eso es una ruptura con las narrativas
contemporáneas sobre la seguridad social; démosle a Chaves que es
un presidente innovador y rupturista, en cómo puede reposicionar y
cómo coloca los temas en la agenda pública” expresó la Dra.
Martínez.
Asimismo, aseguró que esta narrativa plantea que la única solución
a la ineficiencia de la CCSS en cuanto a la prestación de servicios
de salud y carencia de especialistas, debe ser la alianza
público-privada, y que el héroe es el presidente que viene a poner
orden, con cambios en la conducción de la caja, con la paralización
de las obras de infraestructura para evitar la inestabilidad
financiera y la falta de liquidez.
Por otra parte, la experta aseguró que también hay narrativas que
buscan articular elementos para tratar de desfragmentar ese
discurso hegemónico en contra de la CCSS, y que esas narrativas
disidentes lo que plantean es que la Caja es la población asegurada
y que el endeudamiento del estado con la CCSS es un endeudamiento
con toda la población asegurada, y que en realidad la población que
espera por servicios es la víctima, y el gobierno es el villano que
quiebra la caja declarando la quiebra, y hace esto sin datos y
siendo el gobierno el principal deudor de la caja.
La Dra. Juliana Martínez Franzoni, docente catedrática de la UCR (en la foto de blusa azul) y el Dr. Álvaro Ramos Chaves, Expresidente ejecutivo de la CCSS, coincidieron en que la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) es una institución que aporta de forma sustancial en la búsqueda de la equidad y bienestar social de nuestro país.
La experta considera que, desde estas narrativas disidentes, el
gobierno, lo que busca es hacer desaparecer a la CCSS, que es el
acreedor, para hacer desaparecer la deuda del estado con la misma.
Además, la Dra. Martínez agregó que, desde estas visiones
disidentes, se plantea que el gobierno busca recortar
selectivamente el gasto público (salarios e inversiones) y darles
fondos públicos a empresas privadas para atender los servicios,
desacoplando así la función recaudadora de la función proveedora.
La solución que proponen estas narrativas disidentes se basa en que
la deuda estado es clave en mejorar la eficiencia de la CCSS y que
se debe acordar un pago de esa deuda.
Sin embargo, desde su perspectiva estas narrativas disidentes
carecen de héroes y no han logrado concretarse como una contra
narrativa. En su opinión, para que esto sea así, estas narrativas
disidentes deben lograr movilizar recursos de poder, articular
múltiples actores y voces ciudadanas y lograr romper la espiral
del silencio.
En conclusión, las piezas que está moviendo el gobierno para dar
fuerza a su narrativa hegemónica se basa en retirar piezas claves
de la CCSS: financiamiento, inversión en infraestructura y
salarios. Por lo cual, para concretar la contra narrativa es
necesario una demostración de fuerza.
“Para jugar un juego que sea más democrático e inclusivo,
quienes tenemos una visión diferente tenemos que articular nuestra
voz y articular recursos de poder que no estamos usando, como
la presión en las calles, como romper el silencio, que estamos
viviendo una suerte de paralización del estupor” afirmó la experta.
Martínez expresó que lo que está en juego con la Caja Costarricense
del Seguro Social son los cimientos de la paz social en Costa Rica
y el derecho humano fundamental de acceso a la salud, es decir, de
que una persona, indiferentemente de si tiene o no los recursos
económicos, pueda ser atendido cuando lo requiera.
Por último, enfatizó que es urgente empezar a trabajar en dar
soluciones a los problemas reales “este es el momento de articular
una voz ciudadana donde podamos poner sobre la mesa cuáles son los
problemas, cuál es el sinsentido de una narrativa que está
estructurada sobre la base de una deuda que no se sabe cuál es y
que es impagable aunque no se sepa cual es y cuáles son las
alternativas que podemos plantear para resolver los problemas que
sí son los problemas reales de la CCSS” dijo la experta.
“La CCSS no está quebrada”
Por su parte, el Dr. Álvaro Ramos Chaves, Expresidente Ejecutivo de la CCSS aseguró que la estructura e impacto social de la CCSS es tan amplia e importante para Costa Rica, que la narrativa de querer dirigir la discusión hacia un único problema y a una única solución es distorsionada.
“La caja tiene tantos elementos de solución de problemas sociales
que cuando metés todo eso en un mismo saco se empieza a desdibujar
de lo que se está hablando” dijo el expositor.
Contrario a la narrativa del gobierno, el Dr. Ramos afirmó que la
CCSS, es una institución eficiente, que no está quebrada, y que
posee un valor tan alto en materia de seguridad social, que su
quehacer puede ser calificado como de primer mundo.
En este sentido, él explicó que la Caja posee una estructura
compleja que abarca tres grandes áreas de aseguramiento: el seguro
de salud, el seguro de pensión y la provisión de servicios de
salud, por lo que las realidades y problemas de cada una de estas
áreas son distintas.
En este aspecto afirmó que, la famosa deuda del estado con la CCSS
se da específicamente en el área de provisión de servicios de
salud, en donde la caja atiende a poblaciones vulnerables que no
cuentan con seguro por trabajo, y que están cubiertos por el seguro
del estado, como por ejemplo las niñas y los niños, y en donde tras
darse un servicio de atención de la CCSS, el estado no reembolsa
a la caja por ese servicio dado.
“Es importante para efectos de una narrativa, explicar el por qué
es que la caja parece enfrentar más dificultades financieras de las
que debería, y la razón es fundamentalmente por el rol que la caja
ha asumido en absorber responsabilidades del estado” dijo
Ramos.
Es así como el experto señaló, que la discusión no debe centrarse
en la eficiencia de la caja, sino más bien en la correcta
determinación de los flujos financieros por parte del gobierno para
poder proveer un servicio de calidad.
Con respecto al discurso de que la deuda del estado con la caja es
incalculable e impagable, el experto aseguró que es falaz, que el
gobierno sí sabe que la deuda es de 2. 6 billones de
colones, lo que representa seis puntos del Producto Interno
Bruto (PIB).
“¿De cuánto es la deuda del estado con otros actores que no son la
CCSS?, la deuda es de 64 puntos del PIB, entonces a ver, si el
gobierno no le puede pagar 6 puntos del PIB que es lo que le debe a
la caja, cómo es que sí le puede pagar 64 puntos del PIB a otra
gente por ejemplo a los banqueros de Nueva York, algo no me encaja,
¿por qué es que una deuda que es diez veces mayor que la que hay
con la caja sí se puede pagar?” expresó Ramos.
En este punto explicó, que la deuda del Estado con la CCSS es una
deuda que no quiere ser reconocida ni pagada por el gobierno debido
a intereses de índole político.
“Lo que realmente está pasando ahí es que en el margen, la deuda
del estado con la caja sí causa un problema político al gobierno…,
si uno le da pensamiento el problema es la regla fiscal, y muy
específicamente el hecho de que la regla fiscal se diseñó con un
umbral de sesenta por ciento de deuda, entonces vean qué
interesante, en el escenario en que vos tenías el sesenta y cuatro
por ciento de deuda y con un esfuerzo bastante severo de recorte
del gasto primario y ayudado por una explosión de la inflación el
año pasado, lograste bajar la deuda en relación con el PIB nominal,
entonces tenés la posibilidad de abrir el grifo el año que viene,
pero si le sumás los seis puntos de deuda del PIB con la caja no,
entonces es este tema el que está pesando, que irónicamente en un
esfuerzo por generar una mayor una mayor disciplina fiscal, por
generar un mayor orden en la gestión de las finanzas públicas, sin
querer tuvimos este efecto colateral de que ahora el Ministerio de
Hacienda tiene un incentivo fuertísimo para asegurarse que la deuda
con la caja siga siendo un pasivo contingente, en lugar de que sea
una deuda explícita ” afirmó el Dr. Ramos
Por otra parte, Ramos manifestó que, en materia de las listas de
espera, la población nacional debe tener claro, la razón por la
cual se han alargado, y explicó que esto tiene que ver con la
pandemia COVID-19.
“Antes de la pandemia la espera promedio era de 340 días, después
de la pandemia subió a 530 días, o sea si ustedes lo ven el 40% o
45 % de problema que estamos percibiendo emana de la pandemia
COVID, pero para efectos del discurso hoy es como si la pandemia
nunca hubiera existido, cuando lo lógico es decir miren tuvimos una
crisis monumental que desembocó en este problema y toma tiempo
repararlo” dijo Ramos.
En este aspecto añadió, que solo en la gerencia de logística, la
CCSS debió hacer un esfuerzo monumental en pandemia para lograr
mantener abasto las provisiones de los servicios de salud, esto
porque la mayoría de los insumos durante pandemia tardaban en
llegar al país más de un año.
“La provisión de los servicios de salud a la escala de un país es
un esquema de producción extremamente complejo, y por eso es por lo
que yo he dicho siempre que Costa Rica tiene una institución de
primer mundo en la caja, y no significa que la caja es perfecta,
pero es que el primer mundo tampoco es perfecto, todo funciona
bastante bien y la caja es igual tiene una inmensa capacidad de
producción, y sí hay que afinar algunas cosas y resolver algunos
temas como el de los especialistas, pero la caja funciona bien”
aseguró Ramos.
Además, manifestó que la problemática de escasez de especialistas
no se puede resolver a corto plazo, ya que el proceso de formación
de profesionales tarda unos cinco años en dar resultados.
En su opinión, la manera de solventar esta situación radica en
ampliar la cobertura del primer nivel de salud, es decir de
reforzar los servicios de atención a través de los EBAIS, para así
trabajar un poco más el enfoque de la salud preventiva.
Por último, el Dr. Ramos enfatizó que la CCSS ha logrado resolver
problemas de alta complejidad y por medio de una toma de decisiones
legítima gracias a la figura de órgano colegiado, y que por eso es
importante proteger esa estructura, que no se permita que los
miembros de este órgano sean elegidos y respondan al gobierno de
turno ya que eso sería un retroceso.
Este y más temas de discusión fueron parte de la conferencia
¿Fortalecimiento o debilitamiento de la CCCS? Narrativas, hechos y
recursos en disputa” organizada por la Escuela de Ciencias
Políticas de la UCR, la cual puede ver en el siguiente
enlace: https://www.facebook.com/cienciaspoliticasucr/videos/239427861785661
