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“El Color Rojo”: 16 minutos para atreverse a hablar del suicidio adolescente
"El color rojo", una producción audiovisual de la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva de la UCR, aborda el suicidio de adolescentes (fotograma de "El color rojo").
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26 oct 2018Salud

“El Color Rojo” no está basada en una historia de la vida real sino en miles de ellas. Lo que le ocurre a Sara -la protagonista del corto- le sucede también, en promedio, a 184 niños y adolescentes cada día en el mundo.

Las denominadas “conductas autolesivas” se han posicionado como una de las tres primeras causas de muerte para los niños y adolescentes de entre 10 y 19 años según lo alerta la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Pese al crecimiento de la cifras y a los riesgos que representa el tema, hablar de suicidio sigue siendo un tabú que no permite un correcto abordaje de la amenaza. La OMS señala que cuando las personas que piensan en quitarse la vida o ya lo han intentado buscan ayuda suelen encontrarse no con soluciones sino con estigmas y desconocimiento que no permiten un abordarlo cómo el tema de salud pública que es.

DE LA U A LA PANTALLA

Hace tres años, el silencio que existe alrededor del suicidio comenzó a incomodar a Mandy Tristán y decidió plasmarlo en un proyecto académico.

Para una tarea del curso de Guión en la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva de la UCR, Tristán formuló la historia de una estudiante colegial que tomaba la decisión de terminar con su vida y el entusiasmo que despertó entre sus compañeros se tradujo en que al siguiente semestre el texto se materializara en otro curso, esta vez, el de Realización de Cortometrajes de Ficción.

“El proceso fue complejo porque al ser un tema muy sensible no podíamos jugarnos el chance de escribir cualquier cosa”, recuerda la autora.

Luego de observar otros productos audiovisuales similares, dieron con que en su mayoría estos abordaban siempre el momento del suicidio, dejando de lado toda la fase previa y los contextos que anteceden a una decisión como esa. “Solo se había abordado el momento en que la persona toma la desición y no vemos nada más allá de eso, no vemos qué pasó antes o pasa después del momento de tomar la decisión”, destaca.

A partir de ese vacío, el trabajo para “El Color Rojo” se concentró entonces en abarcar los síntomas, las causas y otros factores que son necesarios de abordar al tratar el suicidio.

“Queríamos era más que nada visibilizar síntomas reales y otros elementos importantes”, recuerda María José Ríos, quien dirigió el corto. “El suicidio no es solo se presenta en gente de bajos recursos, en alguien a quien la deja el novio o porque le hacen bullying, sino que es algo multicausal”, agrega.

Tras varios semestres de ajustes y adaptaciones, “El Color Rojo” finalmente tuvo su versión definitiva a principios del 2016, no sin antes enfrentar algunas dificultades.

Su guionista recuerda que al buscar los patrocinios para la producción muchas puertas se cerraron por la sola temática que se pretendía abordar. “Eso solo nos demostró cuán importante era nuestra idea”, recuerda Tristán.

El corto pretende llevarle el mensaje a los jóvenes desde su vivencia y perspectiva (fotograma de …
El corto pretende llevarle el mensaje a los jóvenes desde su vivencia y perspectiva (fotograma de "El color rojo").

HABLARLE A LOS ADOLESCENTES

Detrás de las altas cifras de suicidios consumados por adolescentes existen otros números aún más alarmantes: según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) por cada joven que logra matarse existen otros cuarenta intentándolo.

Por sus características, este segmento de la población no puede ser abordado de una manera genérica sino que requiere formatos y lenguajes específicos, por lo que construir un mensaje cercano y que generara empatía entre los jóvenes fue parte de los desafíos que enfrentó el equipo productor de “El Color Rojo”.

“Es importante llevarle el mensaje a los jóvenes desde su vivencia y perspectiva”, destaca Mandy Tristán. “Las campañas son muy verticales y realmente puede sonar trillado, pero los adultos no saben lo que es ser joven en la era digital donde hay redes sociales, no hay llamadas y la comunicación es cortada. Si los jóvenes sienten que les hablan desde arriba y sin entender realidades no van conectarse con ese mensaje”, resume.

“Si los jóvenes sienten que les hablan desde arriba y sin entender realidades, no van conectarse con ese mensaje”. Mandy Tristán, guionista de "El color rojo".

 

Aprovechando las oportunidades del formato audiovisual, se decidió narrar la historia mediante personajes con los cuales la audiencia adolescente pudiera identificarse.

Para complementar el mensaje del corto, sus presentaciones se trataron de acompañar siempre con conversatorios en los que participaran personas especialistas en la materia. “Siempre en los conversatorio la gente empieza a contar sus historias y hablar al respecto porque no han tenido otro espacio para hacerlo.Ese para nosotros es mayor logro es haber logrado romper el silencio”, explica Tristán.

Hace año y medio, “El Color Rojo” fue subido a la plataforma de YouTube y a partir de ese momento su mensaje comenzó a alcanzar distintas latitudes sobre todo en la región latinoamericana. Más de un millón y medio de reproducciones respaldan la acogida que la historia de Sara ha tenido, un resultado que el equipo de producción atribuye a la cercanía cultural y de idioma que ofrece.

“La mayoría de personas piensan que un adolescente tiene problemas todos superficiales o que es una etapa que ya van a pasar los jóvenes, pero estos son temas que son muy reales y así lo sienten los adolescentes”, explica la directora del corto.

“Necesitamos una cultura que trabaje la salud mental. Si estás resfriado vas al doctor y si tenés cáncer llevas un tratamiento, estas son enfermedades muy serias y se tratan cómo se debe, pero en las de salud mental se trata de que las personas están locas y se le dice que no tienen ninguna razón para morirse. Les dicen que son etapas que van a superar”, concluye.

“Superar etapas”, cómo le han llamado muchas personas, no termina siendo una realidad para mucha gente. Ejemplo de esto son los 67000 niños y adolescentes que se suicidan cada año.

Puede ver el cortometraje aquí: El Color Rojo 

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