Este montaje se desarrolló con base en una investigación teórico-escénica, planteada alrededor del folclor y la construcción identitaria costarricense (foto Anel Kenjekeeva).
Las imágenes, espacios, identidades, historias, luchas, vivencias, territorios, biografías se fueron condensando en los cuerpos de las y los bailarines para migrar y sembrarse en un espacio escénico (foto Anel Kenjekeeva).
El espectáculo llevará al público a un viaje que le conectará con aquello que le permite generar identidad en el territorio que habita (foto Anel Kenjekeeva).
La presentación conduce al espectador a un viaje que le conectará con aquello que permite generar identidad en el territorio que habita (foto Anel Kenjekeeva).
La Compañía Folclórica presenta por primera vez su propio ensamble musical, el cual transforma los pasos de baile en un espectáculo total coloreado por voces, instrumentos y ritmos que agregan vida sonora a esta elaboración escénica (foto Anel Kenjekeeva).
El montaje lleva a la escena cotidiana un lenguaje musical y coreográfico que se fundirá en olores, imágenes, movimientos y sensaciones que harán palpitar nuestro acerbo nacional (foto Anel Kenjekeeva).