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Académico expuso sobre las serpientes del país

Aunque no son mayoría, las especies venenosas producen muchos accidentes
Lidiette Guerrero Portilla, Periodista Oficina de Divulgación e Información
Categoría: Farmacia - 2 de mayo de 2012.
Costa Rica tiene serpientes en todo el territorio nacional, pero la mayoría de los accidentes ocurren en el Pacífico central y sur, en el Caribe y en Guanacaste (foto Archivo ODI).
Costa Rica tiene serpientes en todo el territorio nacional, pero la mayoría de los accidentes ocurren en el Pacífico central y sur, en el Caribe y en Guanacaste (foto Archivo ODI).

Pese a que Costa Rica  cuenta con 22 especies de serpientes venenosas y unas 117 no venenosas, en el 80% de los accidentes por mordeduras de serpientes está involucrada una venenosa, según indicó el Dr. Gustavo Rojas Céspedes, investigador de la Facultad de Farmacia y exdirector del Instituto Clodomiro Picado (ICP) de la Universidad de Costa Rica, quien impartió una conferencia sobre este tema para los estudiantes de esa carrera.

En su exposición comentó que en Centroamérica se producen 5.000 mordeduras de serpientes al año y 150 personas mueren por esta causa, mientras que en el país son unos 500 accidentes de este tipo, con una tasa de letalidad de 0,18, que se considera bajísima. 

Según los datos que presentó el académico los accidentes ocurren mayoritariamente en el Pacífico Central y Sur, en el Caribe y en Guanacaste. Aunque la mortalidad por accidente ofídico es muy baja, en el Pacífico Sur y en el Caribe Sur es donde se presentan más casos, especialmente de víctimas que no pudieron ser trasladadas al hospital.

Según el expositor en todos los meses del año hay accidentes de este tipo en el país, pero son más frecuentes en mayo, junio, julio y agosto. Los hombres adultos y quienes se ocupan de labrar la tierra son los más afectados. Le siguen los menores de edad que trabajan en estas faenas.

El Dr. Rojas informó que  mayoritariamente las serpientes muerden a sus víctimas de las rodillas hacia abajo, en los pies, en las manos y antebrazos; y escasamente en la cabeza, cuello y tronco.

El Dr. Gustavo Rojas Céspedes en su exposición abordó además la anatomía de las serpientes (foto Cristian Araya).
El Dr. Gustavo Rojas Céspedes en su exposición abordó además la anatomía de las serpientes (foto Cristian Araya).
Las mordeduras de serpientes venenosas son más severas en niños, porque la serpiente  inyecta la misma cantidad de veneno, y como el cuerpo del niño es más pequeño y con menos peso, los efectos del envenenamiento provocan el daño más rápido, “razón por la cual hay que aplicar más antiveneno en su tratamiento”, afirmó .

Conocer bien las venenosas

Costa Rica tiene serpientes de costa a costa, expresó el conferencista, quien entre las familias de las Elapidae mencionó a las corales; en las Viperidae citó la llamada terciopelo (responsable del 46% de accidentes de este tipo en Costa Rica), la cascabel y la matabuey.

Asimismo se refirió a  la serpiente de mar, cuyo nombre científico es Pelamis platurus que se halla en todo el litoral pacífico, pero no en el Atlántico, la cual produce veneno neurotóxico, para el cual no existe antiveneno. Esta serpiente entre los síntomas que genera están el dolor leve, la caída de párpados, visión borrosa, parálisis flácida, salivación, dificultad para respirar y para tragar.

En estos casos por lo general se “entuba” a la víctima, se mantiene en el hospital y se le van tratando los síntomas para evitar que haga paro respiratorio, hasta que el efecto del veneno va cediendo, manifestó el académico.

Para los casos donde está involucrada una coral se cuenta con un suero específico, llamado anti-coral, el cual al igual que los otros antivenenos disponibles en el país, en la región centroamericana y en algunos países de América del Sur son producidos por el Instituto Clodomiro Picado (ICP) de la Universidad de Costa Rica.   

En el auditorio Gonzalo González de la Facultad de Farmacia el Dr. Gustavo Rojas Céspedes impartió su conferencia a los estudiantes de esa carrera (foto Cristian Araya).
En el auditorio Gonzalo González de la Facultad de Farmacia el Dr. Gustavo Rojas Céspedes impartió su conferencia a los estudiantes de esa carrera (foto Cristian Araya).

El Dr. Rojas explicó que para determinar si una serpiente es venenosa o no es importante fijarse bien en los anillos de la serpiente, porque la venenosa es la que tiene el color rojo, amarillo, negro y amarillo, con anillos completos; mientras que la falsa coral tiene anillos solo en la parte de arriba, en colores negro y rojo, negro y rosado o negro y blanco.

Otro detalle que tienen las venenosas son las fosetas loreales (dos orificios muy cercanos a los nasales, con los cuales localizan seres de sangre caliente).

Los síntomas de la mordedura de una serpiente venenosa es un dolor intenso  en el lugar de la mordedura, seguido de hemorragia. Los venenos ofídicos tienen una composición química diversa, unida a una serie de bacterias que producen efectos sistémicos múltiples (afecta diferentes órganos y tejidos y provoca un cuadro fisiopatológico en un máximo de 5 horas después de la mordedura).  Entre otras cosas va generando edema o inflamación y necrosis o destrucción del tejido afectado.

El suero polivante es el que se aplica en caso de envenenamiento por las serpientes venenosas de la familia Viperidae.

El expositor considera que es importante que las personas comprendan que un accidente de este tipo representa una emergencia médica, o traslado de inmediato a un centro de salud  para aplicarle cuanto antes dos ampollas de antiveneno en forma intramuscular.  También es necesario realizar la prueba de alergia, porque como son productos desarrollados a partir del suero de caballos, en algunas personas se presentan reacciones alérgicas.

Entre las acciones preventivas recomendó el uso de botas altas para realizar labores agrícolas y nunca emplear las manos para remover malezas, troncos, piedras, etc. Asimismo no sugiere hacer torniquetes ni succionar con la boca el veneno, ni poner compresas frías y menos hacer descargas eléctricas en la parte afectada.

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