Voz estudiantil: Pronunciamiento sobre la discusión y votación del informe de mayoría de la Comisión Especial acerca del FEES
El 23 de junio, el Plenario legislativo discutió y finalmente
aprobó —con 31 votos a favor y 13 en contra— el informe de mayoría
emitido por la comisión especial que analizó la administración del
Fondo Especial para la Educación Superior (FEES). Dicho documento
ha sido criticado y repudiado no solo por esta Federación sino por
diferentes sectores, organizaciones sociales, unidades y
facultades de las distintas universidades públicas.
Como si no hubiera sido suficiente con presentar un dictamen sin
estructura lógica, basado en información falsa e imprecisa y con un
claro sesgo ideológico que responde a los intereses de quienes
buscan acabar con la educación pública y con el estado social de
derecho, las intervenciones de ciertas diputaciones fueron aún más
lamentables y vergonzosas que el mismo informe. Imperó el discurso
de odio hacia las universidades públicas, el ataque al modelo de
formación humanística y crítica, así como la desacreditación de
áreas del conocimiento que no se ajustan a la lógica
mercantilista.
Denunciamos y repudiamos vehementemente las aseveraciones
adultocéntricas y violentas en contra del estudiantado, las
declaraciones que atacan la importancia de las artes, las ciencias,
las letras y los estudios generales, los argumentos falsos y
sesgados de diputados como Wagner Jiménez (PLN), Erick Rodríguez
(independiente), Carlos Ricardo Benavides (PLN), María Inés Solís
(PUSC), Johnatan Prendas (independiente), Ivonne Acuña
(independiente), Melvin Núñez (PRN) y Yorleny León (PLN).
Consecuentemente, rechazamos las afirmaciones de estas diputaciones
que, lejos de tener una preocupación genuina por reforzar el
crecimiento de las universidades en las zonas periféricas y una
administración más adecuada del FEES, utilizan a las regiones y el
uso del presupuesto como escudo de cristal para justificar
intenciones nefastas que profundizarán las desigualdades
socioeconómicas en el país.
Si bien las universidades deben revisar y modificar el uso de su
presupuesto, fortalecer los planes de regionalización, disminuir
las brechas salariales y aumentar el acceso a la educación superior
pública, bajo ninguna circunstancia las políticas coyunturales e
intereses de ciertas clases deben atentar contra la autonomía, el
modelo universitario que caracteriza a estos centros de enseñanza,
la educación pública y de calidad, así como el estado social de
derecho.
El estudiantado seguirá defendiendo un presupuesto justo y
creciente para nuestras universidades, denunciaremos las
injusticias a nivel interno, pero no consentiremos que se violenten
las garantías constitucionales ni que triunfe su tiranía. La
educación pública es un derecho, no una mercancía. Después de 50
años, les seguimos preguntando:
DIPUTADOS ¿HOW $ MUCH?

