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Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
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Por Georgina Morera Quesada, directora de la Sede del Sur

Voz experta: La Sede del Sur nace gracias a la sinergia de voluntades y acciones

10 dic 2019Gestión UCR

El pasado viernes 6 de diciembre del 2019, con un acuerdo firme, se aprobó en la Asamblea Colegiada Representativa de la Universidad de Costa Rica la modificación del artículo 108 bis del Estatuto Orgánico, que incluye la creación de una nueva sede universitaria: la Sede del Sur. Con esta decisión, nuestra Universidad respondió con un rotundo sí, al desarrollo de la Región Brunca.

El estudiantado del Recinto de Golfito (más del 95 % provienen de la Región Brunca), el personal administrativo y el docente celebramos con júbilo, emoción, lágrimas, abrazos, aplausos y mucho más, el resultado de la votación. Desde los diferentes sectores sociales, se recibió la noticia de la nueva sede con la esperanza de que signifique más y mejores oportunidades, así como con las expectativas de importantes beneficios para la región.

Personas de las comunidades vecinas y, sobretodo, del cantón de Golfito se volcaron a celebrar este acontecimiento, tan esperado desde hace más de 30 años. El festejo demostraba que la creación de una nueva sede de la UCR en la zona no es un tema solamente interno de la Universidad, sino que toca a las comunidades.

El viernes 29 y sábado 30 de noviembre, un pequeño equipo, integrado por docentes del Recinto y funcionarias de la Oficina de Divulgación e Información de la UCR, recorrió los seis cantones de la Región Brunca para recoger vivencias, imágenes y opiniones sobre lo que, en ese momento, era solo la posibilidad de que el Recinto de Golfito se transformara en la Sede del Sur. Fueron muchas las expresiones de las personas entrevistadas, quienes manifestaban su gran alegría por la consolidación de esta nueva sede.

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En todos los cantones, nos topamos con nuevas propuestas para fortalecer el contacto con las comunidades. Algunas frases que quedaron sonando en mi mente: “yo siempre he pensado qué lindo sería tener un laboratorio científico itinerante para despertar el interés por la ciencia en niños de escuela”; “tal vez se pueda pensar en dar alguna carrera de artes”; “qué lindo que se puedan quedar más muchachos de la región estudiando acá, cuando se van para San José, casi nunca pueden regresar”, y “sin temor a equivocarme puedo decir que la creación de una sede de la UCR en Golfito es el acontecimiento más importante que se ha dado en el cantón desde su creación”, solo por mencionar algunas de las expectativas e impresiones de los pobladores del sur sobre el acontecimiento.

Con la consolidación de la Sede del Sur, nos entusiasma la posibilidad de desarrollar nuevos proyectos, nos alegra pensar que podamos fortalecer el coro con adultos mayores, las clases de música que se están dando a niños, jóvenes y adultos de la comunidad, es casi conmovedor verlos desfilar apresurados con sus instrumentos para llegar a tiempo a las clases en el Centro Cultural del Recinto. Pensar que seguiremos fortaleciendo la oferta de actividades artísticas y culturales desde el bello espacio universitario, las tardes de cine, el club de baile, los grupos estudiantiles, el taller de artes y muchas otras acciones que se han venido dando. Para la Universidad será imperante ampliar los proyectos con productores agrícolas, piangüeros, emprendedores y otros sectores del sur que se han venido apoyando desde la acción social. Además, son muchos los retos y oportunidades que se tienen en investigación, a pesar de lo ya avanzado en este campo. Definitivamente, será necesario seguir ampliando una oferta académica oportuna y pertinente. La construcción del auditorio, las aulas y laboratorios, todo lo cual se tiene planificado construir el próximo año, ayudará mucho a fortalecer estos proyectos y a generar nuevas dinámicas en la comunidad institucional y local.

Lo acontecido el viernes pasado no habría sido posible sin que este sueño se hubiese anidado en el corazón de muchas personas que fueron tejiendo este proyecto que hoy es una realidad. Señalaré a algunas solo como recuento rápido y quizá injusto, porque faltará mucha gente que por desconocimiento y por lo imperfecto de mi memoria no lograré mencionar. El antecedente inicial sin duda es el Consejo Universitario y la Administración Superior del año 1986, los cuales recibieron las instalaciones que donaba la Compañía Bananera. Doña María Eugenia Bozzoli Vargas fue quien estuvo al frente de las gestiones de recepción del recurso, convertido hoy en el bello campus que ha albergado al Recinto de Golfito y que será heredado a la nueva Sede del Sur.

Fueron muchos los profesores y profesoras universitarias que tuvieron presencia en el sur con proyectos de acción social e investigación en la década de los noventa y los inicios del siglo XXI. Doña Yamileth González García, quien bajo su administración se aventuró a abrir en el 2006 el Recinto de Golfito. Don Henning Jensen Pennington, quien desde su gestión como vicerrector de Investigación, en ese mismo período, visionaba ya la necesidad y el compromiso de fortalecer la presencia de la UCR en la Región Brunca, pensando en un proyecto de gran alcance y envergadura. Ese proyecto nunca lo abandonó al llegar a la Rectoría y, por ello, desde su Administración ha asumido, entre muchos otros retos, el fortalecimiento del Recinto de Golfito, asegurando la mejora de su infraestructura y apoyando los procedimientos administrativos y académicos. En los últimos cinco años, fueron varias las visitas anuales que se realizaron al Recinto de Golfito por parte de Rectoría y de las vicerrectorías, para abrir espacios de reflexión, planificación, generar compromisos de trabajo y acciones conjuntas que fueran abonando el terreno para la creación de la Sede del Sur.

Cómo no mencionar a los miembros de los Consejos Universitarios de los últimos años, quienes de muchas maneras se unieron al proyecto de darle una sede universitaria al sur. Don Jorge Murillo Medrano, quien siendo director de este órgano colegiado y en desarrollo de una sesión en el Recinto de Golfito en el año 2015, dio énfasis a que la Universidad, con toda certeza, debería avanzar con decisión hacia la transformación del Recinto de Golfito en sede universitaria. Doña Yamileth Angulo Ugalde y doña Marlen Vargas Gutiérrez, quienes en repetidas ocasiones realizaron largas jornadas de trabajo en Golfito, en reuniones con profesores, estudiantes y administrativos para ir construyendo, con gran dedicación y compromiso, la primera propuesta del dictamen que daría inicio al proceso que llevaría, unos años después, a la creación de la Sede del Sur. También jugó un papel importante, don Carlos Méndez Soto, quien hereda la propuesta, y en comunicación con el equipo del Recinto aporta a la construcción de una estrategia de revisión de procesos y de planificaciones que le diera mayor solidez a la propuesta. A doña Patricia Quesada que ha sido un apoyo indispensable para avanzar con decisión en este proceso; don Guillermo Santana quien con detenimiento y rigurosidad fue asegurando que el proceso se fuera construyendo, eliminando dudas y saldando carencias. Doña Teresita Cordero Cordero siempre dispuesta a responder y a asesorar, cuidadosa de los procesos. Y a todas y todos lo demás miembros del Consejo Universitario actual y recientes, todas y todos ellos han sido un apoyo indispensable para que hoy podamos hablar de la Sede del Sur.

Sería muy injusto cerrar este recorrido por nombres relevantes sin mencionar a las directoras que ha tenido el Recinto de Golfito, quienes sin duda dieron su mejor esfuerzo para avanzar hacia este gran logro, aportando desde diferentes visiones y en medio de diversas condiciones y momentos, me refiero a doña Lucía Riba Hernández, doña Flor Garita Hernández, doña Griselda Ugalde Salazar, Doña Eyleen Alfaro Porras, todas ellas sin duda dejaron huella y fueron parte importante en este proceso.

Para alcanzar el éxito en esta “empresa” colectiva fue indispensable contar con la posición clara y el apoyo decidido del Consejo de Área de Sedes Regionales, sin el apoyo de todas y todos los directores de sedes regionales que han integrado este órgano colegiado en los últimos años, esto no tendría ni siquiera sentido.

Finalmente debe darse el reconocimiento al trabajo realizado desde hace muchos años por profesores del Recinto de Golfito, quienes han sacado la tarea mediante largas jornadas laborales, sobrecargas de trabajo, con mucha mística y entrega, pensando y demostrando que siempre es posible, en una lógica de proceso ir construyendo hacia la excelencia. Cómo no mencionar al equipo de funcionarios administrativos, que demuestran cada día mediante un trabajo responsable y de gran calidad, que aman la institución y que se sienten orgullosos se formar parte de la UCR.

Y bueno, nada de lo mencionado tendría sentido si no se hubiese contado con las y los jóvenes que han elegido al Recinto de Golfito como su casa de estudios, todas y todos han sido sin duda la razón del ser de la institución, sin ellas y ellos nunca se habría podido abrir paso a la nueva Sede del Sur. A las y los más de 210 egresados del Recinto de Golfito, en los trece años de funcionamiento que han puesto en alto en nombre de la UCR, por ser profesionales de excelente desempeño y gran compromiso, ellas y ellos son nuestro mejor sello de calidad.

Tengo claro que faltan muchos nombres y muchos acontecimientos, pero nunca será posible abarcarlo todo en estos casos, el no tener el alcance necesario para mencionarles no le resta importancia al aporte que otras y otros muchos han dado, algunas veces desde las instancias internas: Sedes Universitarias, oficinas administrativas, y muchas otras instancias universitarias que han estado tan cerca.

Finalmente, hay que tener claro que la tarea no está acabada. La Sede del Sur de la UCR no debe significar la llegada a puerto y el fin del viaje. Más bien se debe tomar como la posibilidad de seguir avanzando en el largo camino de fortalecimiento de la regionalización universitaria. Toca evaluar lo logrado hasta hoy, revisar las planificaciones existentes y hacer los ajustes necesarios con miras a la constitución de la nueva sede y planificar de manera integral para un futuro promisorio. Debe ser esta la oportunidad perfecta para sumar fuerzas e intenciones, reconocer el aprendizaje logrado y construir desde la integración de los recursos materiales, pero sobre todo del recurso humano, no solo el de la nueva Sede del Sur, sino de la Institución en su totalidad. Debemos sentirnos todas y todos comprometidos con este nuevo reto, pero sobre todo con esta nueva oportunidad de construir una sede capitalizando los aprendizajes y las buenas prácticas desarrolladas en nuestra Universidad.

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