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Estudiantes de la UCR aportan más de un millón de horas anuales a comunidades de todo el país

16 oct 2018Gestión UCR
 Trabajo comunal universitario en zonas indígenas del Alto de Comte, …

Trabajo comunal universitario en zonas indígenas del Alto de Comte, Progreso. Foto: Denis Castro.
Cada año, alrededor de 5 000 estudiantes de la Universidad de Costa Rica (UCR) aportan más de un millón de horas, en forma gratuita, a decenas de comunidades en todo el país, gracias al Trabajo Comunal Universitario (TCU), el cual deben realizar como parte de su plan de estudios.
 
Para la UCR, esta es una forma de retribuir a la sociedad la inversión que realiza en la educación superior pública y tiene el objetivo principal de generar las transformaciones sociales que nuestra sociedad necesita.
 
Estas actividades permiten una vinculación dinámica y crítica entre estudiantes y docentes universitarios con grupos sociales y comunidades vulnerables.
 
 
Al momento se encuentran inscritos 174 proyectos en diversas áreas como el fortalecimiento educativo, salud, desarrollo ambiental sostenible, socioproductividad, derechos humanos, desarrollo comunitario y arte.
 
El TCU deben realizarlo todos los estudiantes de la Institución como requisito para graduarse, e implica que deben cumplir con 300 horas de trabajo comunal para quienes estudien carreras de Bachillerato y Licenciatura. Mientras que aquellos que cursen diplomados o profesorados tendrán que cumplir con 150 horas.

Acción social

Los TCU tienen como objetivo desarrollar un proceso académico multidisciplinario e interdisciplinario que integre las actividades sustantivas de la Universidad. También, se busca promover una conciencia crítica con respecto a la realidad nacional, a partir de reflexiones éticas, sociales y políticas, según lo define el Programa de Trabajo Comunal Universitario.
 
Otro aspecto que se busca es contribuir con las transformaciones que la sociedad necesita para el buen vivir, al potenciar las capacidades de los grupos con los que se trabaja y al incidir en la solución de problemas.
 
Precisamente, Minor Cordero Jiménez, asesor general de trabajo en la comunidad, comentó que con los TCU realmente se da un aporte muy importante en términos académicos.
 
La labor que se desarrolla va más allá de llegar a las comunidades, pues se constituye en un aula abierta donde no solo se aporta conocimiento, sino que también se rescata.
 
Para los estudiantes tiene una gran importancia en términos de la sensibilización que obtienen de las diferentes comunidades ya que aprenden a trabajar para resolver situaciones.
 
Uno de los principales aspectos que destaca Cordero es el abordaje de las necesidades de distintas comunidades, con un enfoque interdisciplinario, pues algunos TCU incluyen la participación de hasta 10 o 11 disciplinas.

En todo el país

Los trabajos comunales universitarios se desarrollan en los 82 cantones del país y llega a las poblaciones con más necesidades.
 
La mayoría se han creado en la sede central, Rodrigo Facio, en San José, y de ahí se movilizan a cientos de comunidades donde atienden distintas situaciones que enfrentan para mejorar su calidad de vida. También, hay otros TCU que se desarrollan desde las sedes y recintos de la Institución.
 
En ese sentido, la Sede de Occidente tiene inscritos 16 proyectos; las del Pacífico, Guanacaste y el Caribe, seis cada una; el Recinto de Golfito, dos; la Sede del Atlántico, cinco, y los Recintos de Guápiles y Paraíso dos cada uno.
 
Como ejemplo del aporte de los trabajos comunales a la sociedad, están los que se realizan con poblaciones indígenas, hay uno que atiende necesidades de los malecus y de los bribris, así como los del Térraba, donde se está recuperando en enciclopedias y diccionarios todos los aspectos de la cultura de este pueblo.
 
Además, hay otro también sobre pueblos y territorios indígenas mediante el cual se le brinda tutorías y acompañamiento académico a los niños de comunidades como Alto Comte, Amubri, Telire, Ujarrás, Térraba y Rey Curré, entre otros pueblos. Igualmente, se brinda apoyo a los indígenas ngöbe y cabécar en Casona (Coto Brus) y Fila de Carbón (Talamanca). En algunos de estos lugares incluso hay que desplazarse varios días en vehículo y a pie por la dificultad de los caminos.
 
De esta manera, la Universidad de Costa Rica se proyecta a las comunidades con mayores necesidades en el país. El objetivo es brindarles conocimiento y acompañamiento en el desarrollo de proyectos que mejoren su calidad de vida, en una gran cantidad de áreas como salud, educación, psicología, legal, cultural y artística, entre muchas más.
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