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A través de un proyecto de Acción Social se desarrolla una plataforma para evaluar la progresión de pacientes con COVID-19

Centros de investigación de la UCR se unen para ayudar a elegir las pruebas ideales de monitoreo para pacientes hospitalizados y sus posibles tratamientos
25 may 2020Sociedad

El ED-3433 pretende fortalecer el vínculo Universidad-Sociedad en el ámbito de la salud pública …

El ED-3433 pretende fortalecer el vínculo Universidad-Sociedad en el ámbito de la salud pública desde varios puntos y temáticas.

A través de un proyecto de Acción Social de la Universidad de Costa Rica (UCR) se busca ofrecer una plataforma integral para la evaluación y respuesta de pacientes con COVID-19 en el Hospital San Juan de Dios.

Se trata de la iniciativa ED-3433 “Fortaleciendo la salud pública costarricense mediante el acceso equitativo a métodos diagnósticos y de información generada mediante la investigación-acción social realizada en el Centro de Investigación Hematología y Trastornos afines” (CIHATA), que trabaja en conjunto con el Centro de Investigaciones en Enfermedades Tropicales (CIET).

El CIHATA, mediante este proyecto, ha trabajado de la mano del Hospital San Juan de Dios desde sus inicios con aportes desde la investigación, capacitación y en la aplicación de pruebas especializadas, sin embargo, ante la actual emergencia nacional por la llegada del COVID-19 su labor tomó otro rumbo para colaborar con los médicos de este hospital, por medio de análisis específicos de laboratorio, para elegir las pruebas ideales para monitorear a los y las pacientes hospitalizados y sus posibles tratamientos.

La propuesta ha estado a cargo de Mariela Solano Vargas, especialista en hematología (y coordinadora del proyecto), Javier Mora Rodríguez, especialista en inmunología tumoral del CIET, Leonardo Calvo Flores, especialista en biotecnología, María José Suárez Sánchez, microbióloga, Walter Rodríguez Romero, microbiólogo y especialista en hematología y Carolina Boza Calvo, psicóloga clínica y coordinadora de la Comisión de Acción Social del CIHATA.

“Cuando surge la pandemia, iniciamos como equipo de investigadores e investigadoras a trabajar sobre ideas que podían ofrecerse al hospital, pensando en colaborar en medio de la crisis que sabíamos que se podía venir. Iniciamos conversaciones sobre lo que se sabía hasta ese momento, los estudios publicados y desde la experiencia del CIHATA para, posteriormente, hacer esta propuesta”, comentó Boza.

Los estudios publicados acerca de la patología y la forma en la que se desarrolla la enfermedad en algunos pacientes que están infectados con el virus, han puesto en evidencia el riesgo de presentar problemas tanto en la parte de coagulación, así como una inflamación severa a nivel pulmonar, causando un desorden conocido como tormenta de citoquinas.

Es por esto que, desde la experiencia del CIHATA en esta área, se pretende analizar una serie de pruebas de coagulación que permitan identificar el estado de la persona portadora del virus, aunado a pruebas genéticas que están asociadas a factores de riesgo trombótico. Todo esto acompañado de otras pruebas relacionadas con los procesos de inflamación, para obtener un panorama completo del estado de los y las pacientes.

Desde el Laboratorio de Quimiosensibilidad Tumoral del CIET, el doctor especialista en inmunología Javier Mora, ha aportado a la propuesta por medio de la medición de citoquinas. Esta es una medición en sangre de un perfil de 6 citoquinas distintas para monitorear a los y las pacientes cada 48 horas desde su entrada al hospital y así hacer una comparación entre su estado inicial y la forma en la que avanzan a nivel de la respuesta inmunológica, lo que permitiría al personal médico tener una herramienta de seguimiento y control, prevenir futuras complicaciones y probar la respuesta a ciertos tratamientos.

El trabajo colaborativo entre estos centros de investigación ha sido fundamental. Desde la UCR poner a disposición de todas las personas los recursos materiales, de tiempo y humanos ha sido una prioridad, especialmente en tiempos del COVID-19.

“Al ser parte de la UCR siempre está esa espinita y necesidad de hacer algo, no podíamos sólo quedarnos cumpliendo con nuestras labores del día a día, sino que teníamos que encontrar alguna forma de devolverle a la sociedad todo lo que le ha dado a la universidad. Trabajar en este contexto sí ha sido difícil a nivel emocional y hemos tenido que acoplarnos a nuevas metodologías de trabajo, pero siempre hemos tenido presente que como representantes y personas funcionarias de la universidad no podemos quedarnos sentados sabiendo que podemos aportar algo”, agregó Boza.

Natalia Odio González
Unidad de Comunicación / Vicerrectoría de Acción Social
nataligtfka.odio@ucr.qxpmac.cr
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