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El juego de los diablitos

Una fiesta que rescata la identidad del pueblo Boruca
29 dic 2014Sociedad
El juego de los diablitos se celebra cada año, entre el 31 y el 2 de enero, en la comunidad de Boruca (foto: Denis Castro Incera).
El juego de los diablitos se celebra cada año, entre el 31 y el 2 de enero, en la comunidad de Boruca (foto: Denis Castro Incera).

Al ritmo mágico del caracol, y entre coloridas máscaras, comidas a base de maíz y danzas; el pueblo indígena Boruca celebra cada fin de año, el juego de los diablitos, una tradición que rememora la lucha que este pueblo emprendió en contra de los españoles, durante la época colonial.

Cuentan las narraciones que a la llegada de los españoles, los indígenas los enfrentaron en defensa de sus territorios y posesiones, y combatieron enérgicamente contra ellos, vestidos con hojas de plátano y máscaras. 

Este fue el origen del Juego de los Diablitos, que realiza desde el 31 de diciembre al 2 de enero, en la comunidad Boruca, ubicada en Buenos Aires de Puntarenas.

El juego de los Diablitos inicia el 31 de diciembre, cuando el Diablo Mayor, Diablos acompañantes, Diablitos, Arreadores y los miembros de la Comisión del festejo suben al cerro sagrado antes de la medianoche para realizar la Nacencia (foto: Denis Castro Incera).
A la mañana siguiente el Diablo Mayor suena el caracol para reunir a los diablos y empezar el enfrentamiento con el toro, animal que representa al invasor español (foto Denis Castro Incera).
Durante los tres días de la festividad, el Diablo Mayor junto con los Diablitos acompañantes, Arreadores y Carniceros realizan recorridos por toda la comunidad (foto Denis Castro Incera).
Los Diablitos: este es el grupo más numeroso de  participantes del juego y representan a los valientes guerreros Bruncas. Cada diablito tiene una o dos máscaras que los identifican (Denis Castro Incera).
Algunos de los pobladores encarnan la figura del toro. Generalmente son doce toreros, son fuertes debido a que la estructura del toro ya armada puede pesar unos 70 kilos (foto: Denis Castro Incera).
Durante el juego el toro arremete contra los diablitos ya que estos lo provocan continuamente (foto: Denis Castro Incera).
 
En el juego también participan los arreadores,  estos personajes son fundamentales para el buen desarrollo del juego, ya son los encargados de mantener el orden (foto: Denis Castro Incera).
Las máscaras resguardan la identidad del indígena, protege su rostro del invasor, le confiere furia y un aspecto sobrenatural (foto: Denis Castro Incera).
El Juego de los Diablitos es una manifestación cultural que evoca en el observador el espíritu indomable del indígena frente al invasor que desea dominar y exterminar su cultura (foto: Denis Castro Incera).
El último día del juego, a media tarde se da la Tumbazón, acto en el que el toro mata a todos los diablitos y huye hasta las montañas (foto: Denis Castro Incera).
Luego de la tumbazón, el Diablo Mayor suena su cambute y resucita a todos los diablitos, estos con la ayuda del perro persiguen al toro y lo capturan (foto: Denis Castro Incera).
El juego finaliza con una fogata, en la cual, se sacrifica al toro, es un momento de gran emotividad, se realiza una danza del fuego, los diablitos y la comunidad festejan en medio de gritos, brincos  y cantos (foto: Denis Castro Incera).

El juego de los diablitos

Denis Castro Incera, estudiante de la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Costa Rica realizó un documental fotográfico sobre el juego de los diablitos, como proyecto de investigación para optar al grado de licenciatura. El documental será utilizado como material didáctico en el museo de la comunidad Boruca, con el objetivo de mostrarles a los visitantes, las características y objetivos de esta tradición.