La UCR recibió un reconocimiento por sus buenas prácticas en el teletrabajo
Las personas representantes de las organizaciones reconocidas participaron en el acto de entrega del reconocimiento de buenas prácticas en teletrabajo. La actividad se realizó el 17 de septiembre en el Auditorio Cimar, en la Ciudad de la Investigación. Foto: Archivo OCI.
El Programa de Teletrabajo de la Universidad de Costa Rica (UCR) recibió un reconocimiento de buenas prácticas en el teletrabajo, luego de participar en un proceso de evaluación que valoró diferentes componentes asociados con la gestión institucional de esta modalidad laboral. Como resultado, dicho programa obtuvo 65 de los 69 puntos posibles en la evaluación, equivalentes al 94,2 % del puntaje máximo establecido.
Este proceso de evaluación es coordinado por el Centro Internacional para el Desarrollo del Teletrabajo (CIDTT) con fundamento en la Ley N.º 9738. Su reglamento contempla siete dimensiones relacionadas con la gestión institucional del teletrabajo.
La UCR implementa esta modalidad desde 2022, lo que la posiciona como una institución pionera en el país y en la región latinoamericana. Desde entonces, ha desarrollado lineamientos, normativa, instrumentos técnicos y actividades de capacitación que fortalecen y respaldan la aplicación del teletrabajo en la institución.
Gestión del talento humano
El reconocimiento fue recibido por Dunia Rodríguez Porras, encargada del Programa de Teletrabajo, durante la actividad realizada el 17 de septiembre de 2026, con motivo de la Conmemoración del Día Internacional del Teletrabajo, que se llevó a cabo en el Auditorio del Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (Cimar) de la UCR.
“Para la Universidad de Costa Rica la modalidad de teletrabajo es un instrumento de gestión que permite reconocer que las personas también se pueden desarrollar dentro del concepto de la calidad del servicio que se brinda como una institución pública de educación superior”, expresó Rodríguez al recibir el reconocimiento en nombre de todo el equipo que a través de los años ha impulsado el programa.
La encargada del programa destacó que la modalidad de teletrabajo es un factor fundamental para la gestión del talento humano, porque el seguimiento y el control que conlleva permite identificar cuáles son las competencias que se tienen que fortalecer, identificar los procesos de seguimiento y control y generar instrumentos de gestión para la toma de decisiones de la administración superior.
Existen siete criterios de evaluación para la entrega de este reconocimiento
- Estrategia: incorporación del teletrabajo en la estrategia de talento humano, la organización y la consolidación de la cultura institucional.
- Normativa: actualización de la normativa interna relacionada con el teletrabajo.
- Gestión humana: aplicación de criterios técnicos para definir áreas, puestos y personas teletrabajadoras.
- Salud y seguridad: existencia de guías, información y documentación sobre salud y seguridad en el teletrabajo.
- Evaluación: criterios técnicos para evaluar a las personas teletrabajadoras y al programa en general.
- Comunicación: información sobre procedimientos, normativa y reglas para la aplicación del teletrabajo.
- Gestión tecnológica: actualización de las tecnologías utilizadas, protección de datos y normas de ciberseguridad.
Una evaluación integral
El proceso de evaluación contó con la participación de 75 organizaciones de los sectores público y privado, así como municipalidades. Como resultado de la evaluación, nueve organizaciones obtuvieron el puntaje requerido para el reconocimiento 2026.
Además de la Universidad de Costa Rica, recibieron el reconocimiento el Banco de Costa Rica (BCR), la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL), Detektor, el Instituto Nacional de Fomento Cooperativo (Infocoop), la Municipalidad de San Pablo de Heredia, Radiográfica Costarricense (Racsa), la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) y el Tribunal Registral Administrativo (TRA).
De acuerdo con los resultados generales, el 93 % de las organizaciones participantes reportó prácticas avanzadas de teletrabajo en áreas como actualización normativa, medición, clima organizacional y salud ocupacional. Asimismo, el proceso identificó como áreas de mejora la medición integral, la salud psicosocial, la capacitación, la mejora de procesos y la automatización.
Estos criterios permitieron valorar el teletrabajo desde una perspectiva integral de gestión, considerando tanto los elementos normativos y organizacionales como los relacionados con las personas, la evaluación, la salud, la comunicación y la tecnología.




