50 años del Centro Infantil Laboratorio Ermelinda Mora: la Sede de Occidente como cuna de la educación infantil universitaria en las regiones
El Cilem ha estado presente en la región de Occidente durante 50 años y ofrece una educación a la primera infancia con sello UCR. Foto: Archivo OCI.
El Centro Infantil Laboratorio Ermelinda Mora (Cilem), de la
Sede de Occidente, celebró recientemente 50 años al servicio de la
comunidad. Lo que comenzó como un espacio para la formación docente
se ha transformado, año tras año, en un referente educativo tanto
para la Universidad de Costa Rica como para toda la región.
El Cilem fue creado en 1976 como un centro de práctica docente para
estudiantes de educación inicial, ya que no existían espacios de
este tipo en la zona de San Ramón. Por ello, desde sus inicios,
tuvo una visión innovadora y necesaria: comprender la atención de
la primera infancia como un espacio educativo de desarrollo
integral, de investigación y de formación universitaria en el
propio territorio.
A lo largo de estas cinco décadas, cientos de familias han confiado
la formación de sus hijos a este centro que lleva el sello de
excelencia de la Universidad de Costa Rica. En él se desarrollan
novedosas formas de enseñanza gracias a su carácter de laboratorio
y a su estrecha conexión con el Departamento de Educación de esta
sede.
La Licda. Sarita Hidalgo Arias, directora administrativa del Cilem,
destacó que el sello diferenciador del centro es la innovación
educativa y formativa donde se integran, de manera sinérgica, los
tres pilares de la UCR: docencia, investigación y acción social.
Aseguró que el Cilem ofrece un abordaje holístico y con enfoque de
derechos.
Explicó que su labor lo convierte en un centro de investigación y
vanguardia pedagógica donde se genera conocimiento desde la praxis,
ya que en la academia universitaria se formulan modelos pedagógicos
en espiral, holísticos y críticos adaptados a la realidad
costarricense y latinoamericana.
Hidalgo añadió que se trata de un modelo en el que la Universidad
implementa una atención transdisciplinaria donde convergen los
saberes de la psicología, la pedagogía, las ciencias sociales y la
ecología. “En este espacio se aplica un estilo de mediación
pedagógica fundado en la ternura, el amor, la escucha atenta, la
resiliencia y el respeto irrestricto por la singularidad e
irrepetibilidad de cada ser humano”, aseguró la licenciada.
El éxito del Cilem en la Sede de Occidente se convirtió en el
modelo a seguir para expandir esta visión universitaria a otros
territorios. Su propuesta inspiró la creación de centros similares
en distintas regiones del país, como el Centro Infantil Laboratorio
en San Pedro, el Centro de Práctica de la Sede del Atlántico, el
Centro Infantil Guanacaste en Liberia y Santa Cruz, y el Centro
Infantil Universitario Bilingüe en Limón. Todos ellos se
constituyen hoy como centros regionalizados de investigación y
vanguardia pedagógica.
De esta forma, la UCR consolida una presencia territorial efectiva
que beneficia a la niñez, a las familias y a la educación de cada
zona. Según Hidalgo, este trabajo resguarda la inversión pública y
reafirma el compromiso universitario: “La Universidad de Costa
Rica, a través del Cilem, democratiza el acceso a una educación
inicial integral y de alta calidad científica y humana. Tras medio
siglo de trayectoria, el Cilem no es solo una opción educativa más,
sino un patrimonio pedagógico y social de la región, indispensable
para seguir construyendo una sociedad justa, equitativa, pacífica y
democrática”.
Un proyecto universitario al servicio de la comunidad regional
El Cilem es un claro ejemplo del impacto directo que tiene la
Universidad de Costa Rica en las regiones del país a través de la
acción social. La calidad de la educación que ofrece se sustenta en
el compromiso de la Institución con la articulación territorial de
la docencia, la investigación y el trabajo comunitario.
En el acto de celebración de los 50 años, el director a. i. de la
Sede de Occidente, Dr. Bryan Vargas Gómez, destacó que las
instalaciones de este centro educativo han abrigado a estudiantes y
profesionales de distintas disciplinas: educación inicial,
psicología, enfermería, trabajo social, educación física, inglés y
diseño gráfico, entre muchas otras áreas.
“Las prácticas profesionales, los proyectos de investigación y las
acciones de vinculación con la comunidad han permitido que el
centro se nutra constantemente de nuevos conocimientos y
experiencias”, señaló. Asimismo, resaltó que el Cilem, al ser el
primer centro infantil universitario de la Universidad de Costa
Rica, abrió el camino para que surgieran proyectos homólogos en
distintas regiones del país.
“Este aniversario no pertenece únicamente al Cilem; es también
parte de la historia de la Universidad de Costa Rica y de su
compromiso con la sociedad. Es una muestra concreta de cómo la
universidad pública puede poner el conocimiento, la formación
profesional y la investigación al servicio de las necesidades de
las personas y de las comunidades regionales”, afirmó Vargas
Gómez.
Por su parte, el Mag. Teodoro Willink Castro, coordinador de la
Sección de Gestión de la Vicerrectoría de Acción Social, explicó
que este proyecto es la prueba de que la UCR va mucho más allá de
formar profesionales. Destacó que la Institución es un motor del
desarrollo nacional y regional, y que tanto el Cilem como los demás
centros infantiles universitarios repartidos en el país permiten
llegar a la población infantil y a sus familias para impactar de
forma positiva sus vidas, lo que genera datos y dinámicas sociales
que reflejan la verdadera labor de la universidad pública.
En este mismo sentido, el Mag. Andrés Badilla Agüero, coordinador
de Acción Social, enfatizó el papel fundamental de la UCR en el
desarrollo territorial. Explicó que la universidad también ocurre
en espacios fuera de los campus principales cuando se comprende la
realidad de las regiones y de sus comunidades, y cuando el
conocimiento académico se encuentra con los saberes locales para
construir una mejor sociedad.
“La Universidad ocurre cuando la docencia, la investigación y la
acción social dejan de entenderse como ámbitos separados y se
convierten en partes de una misma misión. El Cilem es,
precisamente, una demostración de esa manera de hacer Universidad
fuera de la capital”, expresó el coordinador.
Finalmente, Badilla resaltó que muchas generaciones han
encontrado en este centro regional las herramientas fundamentales
para la vida mientras, de manera paralela, el Cilem ha permitido
experimentar, desarrollar y compartir nuevos enfoques y
metodologías para la atención y educación de la primera infancia en
todo el país.




