Estudiantes de la UCR idean un enjuague para aliviar las heridas bucales de pacientes oncológicos
Esta es la propuesta de Mucorilex. Una revisión publicada en la revista Supportive Care in Cancer estimó que la disgeusia afecta entre el 56 % y el 76 % de las personas que reciben tratamiento contra el cáncer.
Foto: Anel Kenjekeeva.Con mucha empatía, creatividad y deseo de aliviar el dolor. Así fue como un grupo de siete creativos estudiantes de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Costa Rica (UCR) convirtieron uno de los efectos secundarios más molestos de los tratamientos contra el cáncer en una oportunidad para innovar.
¿El resultado? Mucorilex, una propuesta de enjuague bucal a base de productos naturales cuyo objetivo es aliviar el dolor de las lesiones provocadas por la mucositis oral —una afección frecuente asociada a la quimioterapia y a la radioterapia— que causa inflamación y úlceras en la boca.
El enjuague fue planteado por María Isabel Gómez Fernández, Alina Paola Vásquez Vásquez, María Paula Molina Orlich, María Daniela Alvarado Morales, Génesis Argüello Jiménez, Sofía Alejandra Torres Rodríguez y Mariel Duarte Ledezma, de quinto año de la carrera.
De acuerdo con el equipo desarrollador, además de aliviar el dolor, Mucorilex también procura proteger la mucosa oral y favorecer su regeneración, una combinación de efectos que la diferencia de otras propuestas presentes en el mercado.
“Con Mucorilex proponemos una mezcla de componentes que brinden un efecto anestésico local para aliviar el dolor en las heridas de la boca mientras, de forma simultánea, los extractos naturales favorecen la cicatrización y la hidratación de la mucosa oral. Tanto la radioterapia como la quimioterapia pueden provocar resequedad en la boca, por lo que buscamos atender estos efectos de manera integral”, manifestó María Isabel Gómez.
Dicha unión de ingredientes es fundamental. Actualmente, la quimioterapia actúa sobre las células que se dividen con rapidez, tanto las cancerosas como las sanas de alta renovación. Entre ellas están las de la mucosa oral, así como los folículos pilosos responsables del crecimiento del cabello y las uñas.
Como consecuencia, aseveró Mariel Duarte, la capacidad de la mucosa para regenerarse disminuye ante la quimioterapia, la función protectora se debilita y puede aparecer la mucositis oral con llagas y úlceras dolorosas en la boca. Estas lesiones dificultan las actividades cotidianas que van desde comer, hasta beber e, incluso, hablar.
“El componente más innovador de la formulación de Mucorilex es que logra integrar un selecto conjunto de medicamentos, extractos de origen vegetal y agentes mucoadhesivos. Estos agentes permiten que el enjuague permanezca por más tiempo en la zona afectada”, explicó María Isabel Gómez. Esto es prometedor.
La tecnología mucoadhesiva, comentó el equipo, favorece una liberación prolongada de los ingredientes activos y potencia el efecto terapéutico. Estos, al entrar en contacto con la saliva, se adhieren a las sustancias naturales que recubren y protegen la mucosa oral.
“¿Por qué le vemos potencial a Mucorilex? Porque el porcentaje de pacientes oncológicos que sufre mucositis oral va del 30 % al 40 % y todavía no tienen una solución real. Tengo una amiga cercana que está pasando por un tratamiento de quimioterapia y la mucositis oral le ocurre con mucha normalidad. Para ello, recibe una formulación magistral [que se prepara en la farmacia] el cual no le satisface lo suficiente. Por eso decidimos proponer esta idea”, agregó Mariel Duarte.
Este es el equipo de estudiantes de la UCR que dio vida a Mucorilex. Su innovación nació de la empatía, la ciencia y el deseo de mejorar la calidad de vida de quienes enfrentan la enfermedad.
Foto: Anel Kenjekeeva.Aunque la propuesta aún se encuentra en fase de incubación y no cuenta con un prototipo terminado, representa una alternativa innovadora que, en caso de tener apoyo de alguna persona inversionista o industria farmacéutica, podría ayudar a mejorar la calidad de vida de quienes atraviesan tratamientos oncológicos.
“Al principio, nuestro objetivo era generar parches. No obstante, identificamos que se debía colocar en todas las aftas —lesiones en la boca—. Entonces, preguntamos a nuestros conocidos que habían recibido tratamiento de quimioterapia y les pareció que la mejor forma era el enjuague para que fuera más fácil de aplicar, a fin de asegurar el contacto con toda la mucosa de la boca”, mencionaron Sofía Torres y Alina Vásquez.
La iniciativa nació en el curso Gestión de la Innovación, impartido por la Facultad de Farmacia durante el primer semestre del 2026, en el que estudiantes de esta carrera transformaron problemas cotidianos del ámbito sanitario en propuestas con potencial de convertirse en soluciones para pacientes, profesionales de la salud y centros médicos.
“Nuestra meta ahora es llevar a cabo el prototipado de las primeras muestras y hacer pruebas de estabilidad para garantizar que el producto se mantenga estable y que se diferencie de una preparación magistral de uso inmediato”, concluyó María Isabel.
Pero el enjuague para la mucositis es solo una de las iniciativas desarrolladas. En total, el curso dio origen a siete proyectos que combinan ciencia, innovación y emprendimiento.
Por protección a la propiedad intelectual, los estudiantes decidieron no difundir los extractos naturales que conforman sus productos innovadores hasta encontrar un inversionista que les permita impulsar sus iniciativas.
Mejor sabor
En este mismo tema del cáncer también destacó la innovación Dulsense, un espray elaborado con ingredientes naturales que busca ayudar a personas con disgeusia —alteración del sentido del gusto— a programar su percepción gustativa y, así, facilitar la alimentación.
El concepto fue elaborado por Laura Castellón Cuevas, Sofía Huertas Wedel, Jimena Vanesa Mora Garro, Shayna Pérez Amador, María Angélica Fernández Moya y Melissa Andrea Rojas Camacho.
“Dulsense es un modificador sensorial de origen vegetal que actúa sobre los receptores del sabor dulce. El producto está dirigido a personas con disgeusia, una situación que puede disminuir la ingesta de alimentos, favorecer la desnutrición, dificultar la adherencia a los tratamientos orales y deteriorar la calidad de vida. Nuestra propuesta busca reprogramar la percepción del sabor y mejorar la experiencia”, explicó Shayna Pérez.
La propuesta refleja cómo una necesidad observada de cerca puede transformarse en una idea con potencial para mejorar la calidad de vida de las personas con cáncer.
Foto: Anel Kenjekeeva.Para el equipo, la iniciativa tiene un alto potencial de mercado. Durante el proceso de investigación identificaron que esta condición afecta entre el 20 % al 90 % de las personas con cáncer, según una revisión de la literatura científica publicada en la revista Clinical Nutrition Open Science del 2026.
Asimismo, con base en una revisión de la literatura científica publicada en Aging Clinical and Experimental Research del 2024, detectaron que las alteraciones del gusto afectan entre el 10 % y el 30 % de las personas adultas mayores, una condición asociada al proceso natural de envejecimiento y que puede repercutir en el estado nutricional.
De igual forma, otra revisión sistemática publicada en la revista Frontiers in Medicine en el 2022 estimó que entre el 11,7 % y el 31,2 % de las personas con COVID-19 persistente continúan presentando alteraciones del gusto. Por lo tanto, para el equipo hay una necesidad visible por atender en Costa Rica.
“Iniciamos con pacientes oncológicos porque constituyen la población más afectada y en mayor crecimiento del país, lo que los hace el grupo prioritario al que queremos brindar esta posible solución. Creemos que nuestra idea tiene un gran potencial porque, en Costa Rica, cada año se registran cerca de 3 600 nuevos casos de cáncer. Ante esto, buscamos atender las alteraciones del gusto que muchas de estas personas experimentan durante el tratamiento, como la persistencia de sabores metálicos o amargos”, puntualizó Angélica Moya.
Una de las principales ventajas de Dulsense es ser un producto de origen natural bajo en azúcares, sin edulcorantes o expedientes tradicionales.
“Estuvimos buscando productos similares a Dulsense en Costa Rica y solo encontramos productos de competencia indirecta. Es decir, personas que consumían algún dulce para intentar cubrir ese sabor amargo o ácido. Por eso Dulsense se enfoca en no generar un sabor extra a la persona, pero capaz de transformar los sabores que la persona vaya a consumir”, afirmó Sofía Huertas.
Este es el equipo de estudiantes de la UCR detrás de Dulcense, una iniciativa que busca devolver el placer de comer a las personas que pierden la percepción del sabor dulce durante los tratamientos contra el cáncer.
Foto: Anel Kenjekeeva.La forma de uso es muy sencilla. Antes de cada comida, la persona aplica el aerosol sobre la lengua para que el producto actúe sobre los receptores del gusto y modifique la percepción del sabor dulce. Esta forma facilita la aplicación, especialmente, en personas con dificultades para ingerir medicamentos o comidas.
“Dulsense es un espray oral multiuso que actúa en poco tiempo —de 30 a 60 segundos—. Asimismo, con los alimentos y bebidas no se lavaría el efecto, sino que se mantiene ahí. Se calcula que su efecto puede durar media hora después de la aplicación”, comentó Laura Castellón.
El equipo desarrolló tres prototipos antes de llegar a la propuesta final. El proceso implicó una exhaustiva revisión bibliográfica, la selección de los ingredientes más adecuados, la verificación de que los compuestos no interactúan entre sí y la consolidación de un efecto prolongado.
“En los próximos doce meses queremos tener el desarrollo completo del prototipo, así como el proceso de patentización, y generar las relaciones con los distribuidores y farmacias de la comunidad”, mencionó Sofía Huertas.
Una ingesta más cómoda
Otra de las propuestas sobresalientes fue PasaGel, un gel oral de 30 ml diseñado para facilitar la deglución segura de comprimidos e hidratar la mucosa oral, dirigido a personas con dificultades para ingerir medicamentos. Esta es una condición frecuente en la población adulta mayor.
Esta idea fue presentada por María Paula Álvarez Zamora, Ashley Teresita Chinchilla Peraza, Valeria Hernández Murillo, Génesis Calypso Peñaranda Loría, Camila Salas Meléndez y María Santa Castro Méndez.
De acuerdo con Camila Salas, con el pasar de los años las personas mayores suelen presentar problemas para consumir medicamentos, muchas veces, debido a patologías como el párkinson y el alzhéimer, que promueven la resequedad en la garganta y afectan el proceso de deglución.
El gel, justamente, procura generar una hidratación que facilite la ingesta de los fármacos, lo cual vendría a ser un gran aliado para aquellas personas que toman múltiples medicamentos, o bien, pacientes alojados en lugares de larga estancia.
“En nuestro estudio de mercado vimos que el producto que proponemos no existe en Costa Rica. Sí existen otros productos en Europa, pero no aquí. Ese vacío fue lo que nos motivó a generar esta idea para dar un producto como este a nivel nacional. Primero, porque traerlo de Europa suele ser costoso y, segundo, porque ideamos una formulación que lo hace bastante accesible a nivel económico para las personas adultas mayores del país”, afirmó Salas.
El envejecimiento de la población costarricense inspiró una propuesta que pone el foco en una necesidad poco visible, pero cada vez más frecuente.
Foto: Anel Kenjekeeva.Para Valeria Hernández, la idea viene en el momento justo. Las estimaciones del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) proyectan que, para el 2050, el país tendrá cerca de 1 500 000 personas adultas mayores que superarán los 65 años.
“Nuestra propuesta consta de una formulación que combina diversos ingredientes que le dan una textura adecuada y, además, incorporamos el sabor a maracuyá. Este sabor es ampliamente conocido entre la población costarricense, lo que favorece una experiencia de consumo más familiar. La forma de uso es muy sencilla. La persona solo toma el comprimido, le agrega el gel, lo introduce a la boca y lo ingiere”, indicaron Camila Salas y María Paula Álvarez.
El desarrollo de PasaGel implicó un proceso de ensayo y mejora continua, en el cual se elaboraron dos formulaciones antes de alcanzar el resultado esperado.
La primera presentó una textura que no cumplía con las características buscadas, por lo que fue necesario ajustar la composición hasta obtener la formulación final capaz de facilitar la deglución de comprimidos de manera segura y cómoda.
Ahora, el siguiente paso del equipo es encontrar a alguna persona inversionista que desee apoyar la idea, mejorar la formulación, consolidar varios requerimientos de salud —como lo son las pruebas microbiológicas— y validar que el producto sea apto y estable para el organismo.
“A futuro, nos gustaría evolucionar a sachets (sobres) individuales, porque permiten un transporte y un uso más sencillo. Además, evita la contaminación cruzada. No obstante, como estamos iniciando, tenemos esta presentación de envase de 30 ml. Contamos con mucho apoyo de la UCR y del Inifar para continuar”, indicaron las estudiantes.
Cada integrante de este equipo de la UCR aportó su conocimiento para desarrollar PasaGel, una alternativa pensada para hacer más segura y cómoda la deglución de medicamentos.
Foto: Anel Kenjekeeva.Para dormir mejor
La tercera presentación que captó fuertemente la atención fue Kapok, una solución bebible a base de productos naturales. Su objetivo es favorecer la relajación mental, mejorar el sueño y apoyar las funciones cognitivas como la memoria y la concentración.
El desarrollo fue presentado por Salma Natalia Arguedas Badilla, Alex Wu Hou, Nicole Bernard Azofeifa, Emily Michelle Savary Collado, Gabriela María Solano Valverde y Marla Gómez Hernández.
“Con base en las estadísticas y la información que hemos adquirido e investigado, en el último año la Caja Costarricense de Seguro Social ha diagnosticado, aproximadamente, a 43 000 personas con insomnio. Otra estadística muestra que cerca de 160 000 personas en Costa Rica han sido tratadas por insomnio en la Caja, sin contar aquellas atendidas en centros privados. Esto demuestra la necesidad de contar con nuevas alternativas como Kapok”, detalló Marla Gómez.
El equipo apostó por una formulación de origen natural y un formato innovador para replantear la manera en que las personas abordan el insomnio.
Foto: Anel Kenjekeeva.La idea de crear Kapok nació de una experiencia vivida por Emily Savary, una de las integrantes del equipo. Emily contó que durante años ha enfrentado problemas de insomnio y que, en su búsqueda por descansar mejor, recurrió a distintos medicamentos para conciliar el sueño.
Sin embargo, los resultados no fueron los esperados, lo que la llevó a cuestionar las alternativas disponibles y motivó el origen de esta propuesta natural que no genera dependencia y es fácil de consumir.
“El producto contiene conservantes y sacarina para enmascarar el sabor amargo de las tres plantas que conforman su composición, cuyos nombres no revelamos por motivos de protección de la propiedad intelectual. Pero sí podemos decir que una de las plantas ayuda a relajar la mente, la otra favorece la conciliación del sueño y la tercera contribuye a mantenerlo porque favorecer la degradación de la acetilcolina, un neurotransmisor asociado con el estado de vigilia”, complementó Marla Gómez.
La innovación se presenta en formato de shot, una forma farmacéutica innovadora que ofrece una alternativa diferente a las cápsulas y a otras presentaciones tradicionales disponibles en el mercado. ¿Uno de los más conocidos? El tilo.
“Es muy difícil trabajar con este tipo de formulaciones para dar en el punto y con un sabor que sea agradable. Esto requiere demasiadas pruebas y errores para lograr un prototipo mínimo viable. En total desarrollamos cuatro prototipos con cuatro sabores: naranja-albaricoque, cas, naranja y una formulación con ácido cítrico. Además, ajustamos la viscosidad del shot para lograr una experiencia de consumo más agradable”, resaltaron Marla Gómez y Nicole Bernard.
La propuesta es que el shot se tome 30 minutos antes de ir a dormir y se ingiera uno por día. Con esta idea, lo que sigue es efectuar las pruebas de estabilidad y validación, en caso de que se encontrara alguna persona interesada en hacer realidad a Kapok y que trascienda del prototipo académico en investigación.
El insomnio fue el desafío que reunió a este grupo de estudiantes de la UCR. Su respuesta fue Kapok, una iniciativa enfocada en promover el bienestar y mejorar la calidad del sueño.
Foto: Anel Kenjekeeva.Un enfoque muy digital
Además de las ideas de los productos, otros tres equipos de jóvenes se distinguieron por sus innovadoras propuesta a nivel digital que procuran fortalecer la atención en salud.
Una de ellas es FarmaSafe, una plataforma pensada para optimizar el reporte y el seguimiento de reacciones adversas a medicamentos, con ayuda de un asistente virtual tipo chat. ¿Su propósito? Mejorar la seguridad del paciente.
Esta idea fue presentada por Ericka María Núñez Rojas, Yanitza Valeria Torres Alvarado, Daylín Vargas García, Valeria Artavia Araya, Daniela María González Jiménez y Liseth Karina Palma Soto.
De acuerdo con Valeria Artavia, la plataforma está dirigida a las y los pacientes como público principal. Para ello incorpora un chatbot que los guía durante todo el proceso de notificación de las reacciones adversas a medicamentos, con el propósito de que puedan realizar la notificación de una forma más rápida, sencilla y accesible. Esto es un verdadero avance.
Actualmente, Costa Rica cuenta con una plataforma llamada Noti-FACEDRA que le permite al personal de salud y a las personas reportar los efectos adversos que generan los fármacos. Lo que pasa, explica Valeria, es que esta plataforma solicita información que tiende a ser muy técnica.
Dicha complejidad hace que solo quienes ejercen en el campo clínico terminen de completar el formulario de manera satisfactoria. Esto no pasa, necesariamente, con las y los pacientes quienes, por la dificultad del lenguaje, al final terminan por no brindar esta información tan necesaria para detectar y evitar posibles riesgos asociados al uso de medicamentos.
“Nuestra plataforma facilita el reporte de estadísticas y el monitoreo para que los hospitales privados y las clínicas de salud puedan conocer cuáles medicamentos tienen una mayor prevalencia de generar efectos adversos y qué tipo de efectos en específico. Esto es muy importante porque, una vez que esa información se integra al expediente clínico del paciente, le permite al médico de cabecera tomar mejores decisiones con base en la evidencia”, destacó Valeria Artavia.
El equipo apostó por un principio sencillo, que mientras más fácil sea reportar una reacción adversa, mayor será la información disponible para prevenir riesgos y mejorar la seguridad de los pacientes.
Foto: Anel Kenjekeeva.La plataforma ideada por las y los estudiantes recopila la misma información que Noti-FACEDRA, pero lo hace con un agente que usa términos más sencillos y cercanos para que la persona vaya contestando y pueda completar el proceso con facilidad.
La información recabada puede llegar de manera más ágil al personal de salud, lo que contribuye a definir tratamientos más seguros, evitar combinaciones potencialmente riesgosas y elegir las mejores alternativas terapéuticas para cada persona.
“Durante nuestra investigación identificamos que hay un subregistro importante de las reacciones adversas de medicamentos en Costa Rica, a pesar de que ya existe la plataforma Noti-FACEDRA. A partir de esa necesidad surgió nuestra propuesta, basada en una idea de negocio que consiste en ofrecer suscripciones a los centros de salud”, mencionó Éricka Núñez.
Para llegar al modelo final, el equipo efectuó ocho versiones de la plataforma para que fuera muy amigable. “Con un usuario y una contraseña, la persona accede a un sistema. Luego aparece el asistente que le guiará para que pueda responder. El paciente puede colocar todo, desde si le duele la cabeza, hasta cuáles grupos de medicamentos toma y si empezó uno nuevo, entre otros detalles”, ahondó Yanitza Torres.
“Al finalizar el reporte, se le genera un aviso a la persona usuaria. Luego, las personas especialistas en Farmacia depuran los datos y, por último, la información llega al hospital”, complementó Yanitza Torres.
Si logran obtener financiamiento, la próxima etapa del equipo será fortalecer los componentes de ciberseguridad de la plataforma, desarrollar un plan piloto con centros médicos privados y finalizar la aplicación con el apoyo de especialistas en informática para escalar la idea e iniciar su implementación.
Cada integrante de este grupo aportó sus conocimientos para responder a un desafío poco visible en los sistemas de salud: reportar con mayor facilidad las reacciones adversas a medicamentos. Así tomó forma FarmaSafe.
Foto: Anel Kenjekeeva.Seguimiento farmacológico
Otra de las propuestas destacadas fue MedSync, una alternativa cuyo objetivo es facilitar que las farmacias de hospitales públicos y centros de salud privados puedan consultar, actualizar y compartir información —siempre bajo la autorización del paciente— sobre los medicamentos que utiliza la persona y cómo influyen en su tratamiento.
Este enfoque fue presentado por Irene Barquero Huertas, Alisson Nicole Hernández Varela, Valentina Mora Jiménez, Jimena Ocampo Guadamúz, Nicole Vanessa Vásquez Alfaro y José Andrés Villarreal Murillo.
“La propuesta surgió a raíz de una gran problemática a nivel país, en la cual la información está muy dispersa. Tenemos pacientes adultos mayores y polimedicados que utilizan medicamentos de la parte pública y privada y no hay una comunicación entre ambos sectores. Esto puede provocar que una persona reciba ibuprofeno a través de la Caja, por ejemplo y, al mismo tiempo, lo adquiera en una farmacia privada, lo que duplica el tratamiento sin que el personal de salud pueda detectarlo”, puntualizó Allison Hernández.
Para el equipo, compartir información farmacológica de forma segura puede marcar la diferencia entre un tratamiento exitoso y un error de medicación, al facilitar decisiones más informadas por parte de los profesionales de la salud.
Foto: Anel Kenjekeeva.Conocer con exactitud qué medicamentos utiliza una persona es fundamental. Allison explicó que las y los pacientes que reciben múltiples medicamentos pueden presentar interacciones farmacológicas peligrosas, incurrir en duplicidades terapéuticas y consumir fármacos que ya no necesitan. Estas situaciones aumentan el riesgo de errores en la medicación, comprometen la seguridad del paciente e incrementa el gasto.
“La plataforma de MedSync la alimentaría el mismo profesional de salud. Ahí se integraría toda la información del paciente, con su expediente y con la medicación que consume, así como las dosis y cómo toma su tratamiento. La idea es que pueda estar tranquilo de que no está duplicando los medicamentos y que la terapia está completa”, expresó Nicole Hernández.
En este caso, el esquema de negocio procura vender el licenciamiento a diferentes centros privados, como paso inicial, con pagos mensuales o anuales. También se propone que la plataforma pueda ser ofrecida en paquetes de servicio para las y los profesionales en salud con consultorios privados.
“El Edus resuelve el problema pero solo para la parte pública. Lo que pasa es que muchos pacientes usan lo público y lo privado. Aquí tendríamos la integración de información público-privado, lo que da mayor seguridad, trazabilidad y organización”, compartió Jimena Ocampo.
Por el momento, MedSync tiene una plataforma web y, a futuro, la meta es tener una aplicación móvil que pueda descargarse.
Actualmente, la propuesta para la plataforma consta de varios módulos. Uno es para el profesional de salud, con alertas de duplicidades farmacéuticas y de reacciones adversas comunes, así como contraindicaciones y errores a la hora de medicar, lo cual ayudaría mucho al momento de recetar un nuevo medicamento.
Asimismo, si el médico prescribe un medicamento en el que el farmacéutico detecta una incongruencia, el sistema genera una alerta, se agiliza la comunicación entre ambos profesionales y se facilita la toma de decisiones en beneficio de la persona.
“El otro módulo es para el paciente, donde puede colocar alertas, las horas en las cuales toma sus medicamentos, si se los tomó y por qué no se los está tomando, la rutina diaria y si hay algún día de la semana con más problemas que otros en relación con la adherencia al medicamento”, complementó Valentina Mora.
Este grupo de estudiantes de la UCR centró su trabajo en un problema cotidiano, pero poco visible: la información fragmentada sobre los medicamentos que utilizan las personas. Así surgió MedSync.
Foto: Anel Kenjekeeva.Un elemento destacado es que MedSync puede contribuir durante los procesos de hospitalizaciones, al detectar oportunamente problemas relacionados con el uso de medicamentos.
“Si ya hay un paciente que trae su medicamento, entonces los hospitales van a saber que no tiene que recetar de nuevo. Esto genera un ahorro para el centro médico y evita duplicidades para el paciente”, afirmó Valentina.
Las expectativas del grupo es consolidar el diseño, lograr una inversión inicial de 8 000 000 de colones, validar el prototipo, el método y la seguridad de los datos para hacer de MedSync una realidad.
Supervisión del tratamiento
Finalmente, otra de las propuestas de gran potencial fue FarmaRural, una idea que pretende conectar a las personas con farmacias independientes cercanas para consultar la disponibilidad de medicamentos en tiempo real, especialmente, en zonas rurales.
La iniciativa facilita el acceso a productos farmacéuticos, fortalece la competitividad y la visibilidad del comercio local.
Este desarrollo fue presentado por Jimena González Alpízar, Kendall Andrés Valverde Calderón, Bianca Jiménez Díaz, Joseph Andrey Jiménez Carillo, Loreana Piedra Villegas y Angélica Rojas Araya.
De acuerdo con Jimena González, las farmacias de comunidades rurales están muy invisibilizadas ante las grandes cadenas, lo cual frena su crecimiento. Por supuesto, esto no es todo.
En las zonas más alejadas existe el desafío de que la persona no sabe si en la farmacia más cercana a su hogar está o no el medicamento que requieren. Esto hace que, en muchas ocasiones, tengan que recorrer horas para llegar y darse cuenta que en el lugar no estaba lo que necesitaban.
“La aplicación ayuda a enfrentar el problema de desabastecimiento de medicamentos, ya que le indica a la persona en qué farmacia puede encontrar lo que necesita y cuántas unidades hay disponibles”, especificó Jimena González.
FarmaRural apuesta por un doble impacto: fortalecer a las farmacias independientes como emprendimientos locales y, al mismo tiempo, facilitar a la población el acceso oportuno a los medicamentos.
Foto: Anel Kenjekeeva.El uso de la plataforma es bastante práctico. El usuario ingresa, coloca el nombre del medicamento y, seguidamente, se le desplegará en cuáles de las farmacias más cercanas a su punto de ubicación está lo que necesitan, dónde y la distancia.
“En la plataforma habrá tres categorías para el medicamento: está disponible, agotado o poca disponibilidad. Esto le facilitará a la persona usuaria el no desplazarse innecesariamente, pues la aplicación elimina la incertidumbre de llegar a un lugar y no encontrar lo que se busca. Esto evita pérdida de tiempo y gastos de traslados”, explicó Joseph Jiménez.
Esto lo vivió, justamente, Biana Jiménez, oriunda de Quepos. Ella recuerda que, en una ocasión, su madre necesitó un medicamento que no estaba disponible en la farmacia de la comunidad. Fue necesario contactar otros establecimientos para conseguirlo y trasladarlo hasta la zona. El proceso tardó cerca de una semana, lo que “demuestra que es una necesidad real”, enfatizó la joven.
“Si mi mamá hubiera sabido que había otra farmacia dentro de la zona que tiene disponible ese medicamento, tal vez no hubiese tenido que esperar la llegada del medicamento, sino solamente desplazarse donde está ese medicamento”, agregó Bianca Jiménez.
Este grupo de estudiantes de la UCR puso su mirada en un desafío que viven muchas comunidades: encontrar un medicamento sin recorrer largas distancias. Esa necesidad dio origen a FarmaRural.
Foto: Anel Kenjekeeva.El modelo de negocio contempla que la aplicación sea gratuita para las personas usuarias, con cupones de fidelidad, mientras que las farmacias acceden al servicio mediante una membresía con un costo inicial de 30 dólares estadounidenses al mes.
Las farmacias colocarían su inventario y la cantidad disponible. Esto les permite ganar visibilidad, atraer nuevos clientes y aumentar sus ventas.
“Todavía estamos en una etapa inicial. Nos encontramos recopilando la máxima información posible de todo lo que podemos mostrar y lo que no. También estamos buscando aliados tecnológicos que nos ayuden con la integración de los inventarios y escalar la plataforma para que llegue a todos cantones rurales de Costa Rica”, concluyó Kendall Valverde.
