¿Qué tal si, en lugar de alimentar los conflictos, elegimos crear círculos de paz en la Universidad?
Personal de la Unidad de Calidad de Vida de la Oficina de Recursos Humanos compartieron con la reconocida conferencista Kay Pranis durante su visita a la Universidad de Costa Rica. Foto: Archivo OCI.
Mientras los conflictos, los desacuerdos y la violencia discursiva se reproducen en la sociedad y se replican en hogares, espacios de trabajo y estudio; hay quienes aún promueven una cultura de paz donde la escucha activa, la participación y el diálogo respetuoso son la ruta hacia el bienestar colectivo.
La estadounidense Kay Pranis, considerada una de las voces más influyentes en la promoción de prácticas restaurativas para la construcción de comunidades más inclusivas, participativas y comprometidas con una cultura de paz es una de ellas, y estuvo en la Universidad de Costa Rica para inspirar a la comunidad universitaria a seguir el camino de la no violencia.
¿Se imagina iniciar una clase o una reunión con unas simples preguntas a todas las personas participantes como qué hay en su corazón?, ¿cómo se siente hoy?, ¿qué es importante para usted? Hacer este tipo de preguntas es una de las técnicas simples pero poderosas de los círculos de paz, una metodología para la construcción de relaciones más humanas y colaborativas, que promovió Pranis durante su visita a la UCR.
La Universidad responsable
La experta visitó la Universidad de Costa Rica el 14 de julio del 2026 para compartir una conferencia organizada por la Unidad de Calidad de Vida de la Oficina de Recursos Humanos (ORH), donde señaló a la comunidad universitaria tres responsabilidades fundamentales para la construcción de relaciones más humanas y colaborativas.
En ese espacio, Pranis argumentó que las universidades son un espacio para buscar respuestas a nuestras luchas sociales. Sin embargo, han promovido el paradigma actual orientado al individualismo, la separación, a la supremacía de la mente y los sistemas jerárquicos. Por eso, considera que tienen una triple responsabilidad con la comunidad educativa, con los estudiantes y la sociedad:
Tres responsabilidades de la Universidad
- Practicar la transformación cultural dentro de la comunidad universitaria.
- Preparar estudiantes para que se conviertan en los líderes que lleven esa transformación cultural a sus lugares de trabajo, a sus familias y comunidades.
- Trabajar con todos los sectores de la sociedad para crear una visión, generar compromiso y desarrollar estrategias para la transformación cultural de las comunidades, que estén enraizadas en relaciones que apoyen el bienestar de todas las personas.
Círculos de paz para el bienestar
La invitada sugirió que las universidades pueden utilizar círculos de paz para generar espacios de interacción entre diferentes grupos universitarios y buscar el terreno común que hay entre ellos. “El modelo de la justicia restaurativa ofrece una brújula que nos puede guiar a vivir con bienestar y los círculos de paz nos ofrecen una metodología concreta para poner en práctica la convivencia”, explicó Pranis.
Esta metodología se puede utilizar en las clases, residencias estudiantiles, departamentos o unidades y grupos diversos, en las asambleas de escuela o facultad y en reuniones de trabajo. También, se puede recurrir a los círculos de paz en la comunidad educativa para procesar pérdidas inesperadas o traumas.
“Si hay violencia en el campus, amenazas de violencia o suicidios, los círculos son una forma para ofrecerle al grupo maneras de procesar esa pérdida”, detalló la experta. También apuntó que es una herramienta útil para la resolución de conflictos.
La vicerrectora de Administración, M.B.A. Rosa Julia Cerdas González, le entregó un presente a la invitada Kay Pranis como símbolo de agradecimiento por su visita a la Universidad de Costa Rica. Foto: Archivo OCI.
Por su parte, Katalina Alfaro Miranda, coordinadora de la Unidad de Calidad de Vida de la Oficina de Recursos Humanos (ORH) y promotora de esta visita, afirma que la implementación de esta metodología en la Universidad de Costa Rica contribuye a crear una cultura organizacional donde las personas no solo resuelven sus diferencias, sino que aprenden a relacionarse desde la confianza, la corresponsabilidad y el cuidado mutuo. Por eso, en esta unidad la aplican en casi todas sus actividades.
“En una institución como la Universidad de Costa Rica, caracterizada por la diversidad de saberes, disciplinas y perspectivas, los círculos de paz ofrecen una metodología coherente con los principios universitarios de participación, diálogo, respeto a la diversidad y construcción democrática”, destacó Katalina Alfaro.
¿Quiere aprender cómo aplicar los círculos de paz en su unidad?
Comuníquese con la Unidad de Calidad de Vida de la Oficina de Recursos Humanos.
El cambio necesario
La conferencia tuvo lugar en el Centro de Transferencia Tecnológica (CTT), LanammeUCR donde reunió a integrantes de la comunidad universitaria en un espacio de aprendizaje y reflexión. La actividad se realizó en el marco de la celebración del décimo aniversario del Centro Integral de Resolución de Conflictos (Cirec), órgano adscrito al Colegio de Profesionales en Psicología de Costa Rica.
Durante su exposición, Pranis compartió su experiencia y visión sobre cómo los espacios de diálogo, escucha y participación contribuyen al fortalecimiento de la convivencia y del sentido de comunidad en diversos contextos y países. Asimismo, destacó la importancia de generar entornos seguros para la construcción de relaciones basadas en el respeto y la colaboración.
La especialista también resaltó el valor de los círculos de paz como una herramienta transformadora que promueve relaciones más humanas, fortalece la participación, previene conflictos y favorece la construcción de entornos universitarios inclusivos, solidarios y comprometidos con una cultura de paz.
¿Cómo sería una organización restaurativa según Kay Pranis?
- Según la visión de la justicia restaurativa, es un lugar donde se atiende el bienestar de cada individuo y también el bienestar de la totalidad del conjunto.
- Que incluye todas las partes de la vida interconectada (las rocas, el agua, las plantas, los animales, así como a las personas).
- Donde cada persona sea tratada con dignidad y con respeto.
- Donde cada persona será valorada por sus talentos individuales.
- Donde cada persona tenga la autonomía suficiente para encontrar su propósito personal en armonía con el bien común.
- Y donde todas las personas sientan que son parte de una comunidad significativa y saber que son importantes en ella.
¿Cómo lograr el cambio?
Para crear una comunidad de este tipo debemos cambiar nuestros hábitos y normas en muchas dimensiones.
- Cambiar la mentalidad de separación a una mentalidad de interconexión e interdependencia.
- Pasar de controles externos a controles internos.
- Pasar de análisis que se basan en los déficits a análisis que se orientan a las fortalezas.
- Avanzar de sistemas jerárquicos a sistemas autónomos.
- Cambiar de la supremacía de lo racional a reconocer que hay diferentes maneras de conocimiento y del expertise individual a la sabiduría colectiva, de tener las respuestas a reconocer el no saber y la curiosidad como una habilidad.
- Pasar de la naturaleza humana como el problema a la naturaleza humana como la solución.
