Los derechos digitales enfrentan a Costa Rica a reimaginar su normativa tradicional
La investigación de Mariano Abarca Sandí (derecha) concluyó que es necesario adecuar el marco jurídico vigente en el país para responder a la complejidad que plantea el metaverso. El trabajo de graduación fue dirigido por el docente y abogado Christian Torres Álvarez (izquierda). Foto: Laura Rodríguez.
La llegada del internet cambió las dinámicas sociales y su evolución ha creado posibilidades que antes parecían inimaginables. El metaverso ofrece universos inmersivos donde las personas interactúan en la virtualidad e, incluso, pueden adquirir bienes, servicios o propiedades digitales como si fuera la vida real.
Decentraland y Second Life son dos de las plataformas de metaverso más populares en la actualidad y poseen usuarios interconectados alrededor del mundo. Sin embargo, esa nueva realidad —que puede llegar a convertirse en una vida paralela— carece de una normativa legal en el país que regule el accionar de las partes involucradas.
Una reciente investigación de tesis elaborada en la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica (UCR), por el abogado Mariano Abarca Sandí, señala que la creación y aplicación de las leyes ha estado sujeta históricamente a una realidad territorial y corpórea, que hoy “debe reimaginarse” frente al surgimiento de los derechos digitales.
“Se ha diseñado una regulación territorialmente delimitada por el espacio donde se da un evento, un delito o donde vive un afectado. En el mundo virtual nada de esto existe, estamos interconectados, las cosas que caracterizan a una persona no son físicas y eso reta nuestra evolución legal, donde lo físico siempre ha sido obligatorio”, aseguró el investigador.
Diversos elementos propios del metaverso ya son parte de la vida cotidiana. La implementación de billeteras virtuales en los servicios bancarios, el uso de un avatar para identificarse en redes sociales o el empleo de videoconferencias en espacios laborales permiten experimentar la evolución del internet sin necesidad de ingresar a entornos inmersivos.
“El avance de la tecnología se va a seguir incorporando cada vez más en nuestro día a día y, en determinado momento, todos vamos a ingresar a alguna plataforma con lentes de realidad virtual o cualquier aparato sensorial para vivir esa realidad virtual paralela a la nuestra. Y todo eso necesita regulaciones”, advirtió el académico.
Un momento de transformación
Esta investigación de la UCR plantea que, aunque existe en el país un marco jurídico con herramientas suficientes para ofrecer una tutela inicial en el ámbito digital, es necesario realizar ajustes interpretativos, reformas normativas y articular la evolución del tema con la realidad del ámbito internacional, para que responda de forma adecuada a la complejidad que plantea el metaverso.
Por otro lado, las posibilidades que ofrecen estas experiencias de inmersión son tan amplias que resulta imposible cubrir su implementación con solo un tipo de normativa, ya que pueden llegar a involucrar derechos digitales económicos, comerciales, personales e, incluso, penales.
Según Abarca, el país cuenta con fundamentos normativos suficientes para hacer constar la responsabilidad de las plataformas por lo que ocurra en estos espacios. Sin embargo, este marco legal no ofrece la seguridad jurídica necesaria para que las personas usuarias puedan desarrollarse social, laboral y comercialmente sin estar expuestas a situaciones como el fraude electrónico, la suplantación de identidad digital o el acoso sexual digital.
“Ya tenemos la Ley de Protección de la Persona frente al Tratamiento de sus Datos Personales, el Código Penal, el Código de Comercio, el Código Civil y la Constitución Política, que están originalmente basados en nuestra realidad física. Ahora hay que pensar la forma de complementar esa normativa considerando la naturaleza de lo virtual, del metaverso”, afirmó el investigador.
El trabajo de graduación desarrollado por Abarca plantea la necesidad de dotar a la normativa existente en el país de una naturaleza digital, ya sea mediante reformas a los códigos actuales o por medio de leyes especiales que puedan acuerpar esos procedimientos, para regular el funcionamiento de las plataformas.
Abarca subrayó que, tal como ha sucedido en otros momentos de la historia, el campo del derecho se ve forzado a experimentar una nueva evolución, que en este caso se orientaría a equiparar el sistema legal con las necesidades de regulación que requiere la sociedad actual frente al metaverso.
“Los derechos digitales son de una naturaleza distinta a la normativa que se ha trabajado a lo largo de nuestra historia. Es necesario pensar la forma de hacer compatible esta nueva normativa sin frenar el desarrollo. Es necesario pensar en la forma de proteger los derechos que no habían sido considerados antes porque no están en el espacio físico”, concluyó el abogado.
Los juicios virtuales en Costa Rica
Los elementos del metaverso se vuelven cada vez más tangibles en los diversos espacios de la vida cotidiana. En el sistema judicial costarricense ya se registran las primeras experiencias de esa inmersión digital.
El Juzgado Civil de Desamparados ya ha hecho uso de la herramienta Meta Horizon Workrooms para celebrar juicios durante los cuales las personas participantes deben utilizar un avatar, lentes de realidad virtual y aparatos de movimiento conocidos como joysticks.
La implementación de estas salas de reuniones interactivas mejora la eficiencia de los juzgados y favorece el principio de justicia pronta y cumplida, ya que subsana situaciones que suelen atrasar los procesos, como el traslado de las personas y la escasez de salas cuando existe personal disponible para atender los juicios.
Esta innovadora alternativa maneja códigos de confidencialidad y seguridad, al tiempo que vela por el respeto de todos los principios judiciales y procesales de las personas involucradas, como sucedería en el desarrollo de un juicio presencial.
Víctor Hugo Gutiérrez es un productor audiovisual y docente universitario costarricense que forma parte de la comunidad que utiliza Decentraland, uno de los espacios de metaverso más populares del mundo.
En este espacio, los usuarios tienen la posibilidad de personalizar su avatar, ya sea ideando un personaje creativo, o bien, creando una representación virtual de su apariencia real.
“En mi caso, el usuario que utilizo se parece a mí, tiene anteojos, canas, se viste como yo podría vestirme y está identificado como vhgutierrez, en referencia a mi nombre y al perfil que uso en otros sitios”, explica Gutiérrez.
Decentraland cuenta con una opción de uso gratuito que ofrece características limitadas. Sin embargo, también permite convertir dinero real en mana, que es la criptomoneda nativa de la plataforma.
Cada usuario tiene la posibilidad de comprar bienes, servicios y hasta propiedades virtuales, así como de participar en eventos o actividades como desfiles de moda, festivales de música, exhibiciones de arte y hasta conferencias.
Aunque Víctor aún no ha invertido dinero real en la plataforma, asegura que ha estado interesado en hacerlo para adquirir una camiseta de la Selección Nacional o una bandera de Costa Rica. Así, al participar en eventos masivos, estos elementos le permitirían identificarse e interactuar con otros costarricenses que estén presentes en el espacio.
“Como en la mayoría de estas plataformas, la experiencia se basa mucho en el consumo, en la compra de bienes virtuales. A mayor inversión, más personalizada y completa es la experiencia”, comentó el académico.