Una base de datos de la UCR forma parte del Informe sobre el Estado Mundial de las Plantas y los Hongos 2026
La Universidad de Costa Rica es el principal centro académico de investigación en micología, junto con el Museo Nacional. La UCR mantiene colecciones biológicas importantes provenientes del antiguo Instituto de Micología.
El Sexto Informe sobre el Estado Mundial de las Plantas y los Hongos 2026, publicado este 16 de junio de 2026, revela el estado de la biodiversidad global y explora cómo las herramientas digitales están transformando nuestra capacidad para comprender y responder a las crisis climática y de biodiversidad. Además, expone las lagunas críticas existentes en el conocimiento científico y destaca las áreas donde se necesita actuar con mayor urgencia para proteger a las plantas y a los hongos. Alrededor de 400 colaboradores de más de 100 instituciones de 40 países aportan en este esfuerzo de colaboración global.
La Dra. Melissa Mardones es la actual curadora de la colección de hongos del Herbario Dr. Luis A. Fournier Origgi (USJ) del Centro de Investigación en Biodiversidad y Ecología Tropical (Cibet) de la Universidad de Costa Rica (UCR). Ella recibió hace un año y medio un correo electrónico de los editores del boletín mundial State of the World's Plants and Fungi, un reporte que el Kew Botanic Garden de Londres publica cada tres años. En el correo, invita a la UCR a incluir en el informe del 2026 un artículo científico acerca del valor de las colecciones biológicas en estudios de biodiversidad y ecológicos.
Para Mardones, “presentar un artículo científico de la UCR en este importantísimo informe global, que examina en profundidad los factores y patrones mundiales de la biodiversidad, es un logro que demuestra, una vez más, la calidad y rigor científico de la investigación que, en diferentes áreas del conocimiento, ha caracterizado y distinguido a la Institución. El proceso de publicación tomó casi dos años, con revisiones mensuales y, aproximadamente, 10 versiones del manuscrito antes de ser aceptado”.
Recopilación para comprender mejor la biodiversidad
Este informe mundial sobre la diversidad de plantas y hongos en la Tierra abarca las amenazas globales a las que se enfrentan, así como las políticas para protegerlos. Igualmente, establece un importante estándar internacional a partir del cual seguir las tendencias en el estado global de la diversidad de plantas y hongos. Esos aprendizajes ayudan a fomentar la investigación y la conservación futuras en el planeta.
Melissa Mardones, docente de la Escuela de Biología
La propuesta del grupo investigador de la UCR es un proyecto que está inscrito en la Vicerrectoría de Investigación desde el año 2000. Esta iniciativa documenta la diversidad fúngica del país y recopila todas las especies y especímenes de hongos que están depositados en las 2 colecciones oficiales de Costa Rica: la de la UCR en el Herbario y la del Herbario Nacional en el Museo Nacional de Costa Rica. “Los herbarios del mundo suben la información a una plataforma especializada y sabemos que hay colecciones importantes de hongos de Costa Rica, porque sabemos que han venido investigadores que trabajan en esos herbarios. Entonces, creamos una base de datos de más de 78 000 registros, es decir, más de 78 000 especímenes de hongos de Costa Rica depositados en colecciones biológicas”, destaca Mardones.
El proceso de recopilación y curación de esta base de datos de hongos incluyó la obtención manual de datos de 78 000 registros, la estandarización de formatos diferentes y la actualización taxonómica de clasificaciones obsoletas. Esta base de datos es un excelente insumo para el boletín del Kew Botanic Garden de Londres.
“Sí, fue un proceso de revisión bastante extenso y lo escogieron como un estudio de caso. En el boletín global del 2026, nuestra investigación aparece como un estudio de caso acerca de si las colecciones biológicas nos sirven para estimar la biodiversidad de un país, en este caso de hongos, y si esos datos pueden ser usados para estimaciones de cantidad de especies y, sobre todo, cuál es el potencial de los datos para futuros estudios ecológicos”.
Esta base de datos sobre hongos de Costa Rica está disponible en la plataforma The Knowledge Network for Biocomplexity (KNB), la cual hace posible el acceso a miles de conjuntos de datos relacionados con redes ecológicas, interacciones entre especies y cambios ambientales.
La mayoría de los datos que se utilizan para hacer cálculos sobre biodiversidad en el mundo no incluye a los hongos; incluye a los animales (vertebrados, más que todo) y a las plantas. “Los hongos, que son el tercer reino en la naturaleza, se van muy por arriba de los animales (excepto los insectos) y muy por arriba de las plantas; es un grupo mucho más diverso. Por supuesto que no ocupan el espacio de biomasa de las plantas y los animales; por eso, las plantas y los animales se ven más”, destacó Mardones.
Este es el grupo de investigación de la UCR que estructuró la base de datos. A la izquierda, la Dra. Melissa Mardones; al centro, el Dr. Carlos Rojas; y a la derecha, la Dra. Julieta Carranza.
Registros de gran relevancia para la investigaciòn sobre los ecosistemas
La Dra. Mardones subraya la importancia de visibilizar el trabajo de colecciones biológicas pequeñas, como la de la UCR, que tiene 25 000 especímenes de hongos, comparado con el millón de la colección de hongos del Kew Botanic Garden, ya que estas colecciones pequeñas también contienen información valiosa para la taxonomía y la ecología.
Investigador Carlos Rojas, director del Centro de Investigaciones sobre Diversidad Cultural y Estudios Regionales
Mardones nos recuerda que, desde un punto de vista muy básico, los hongos están por todas partes y a veces la gente no los ve porque muchas veces los hongos son microorganismos, están en el suelo. “Si conocemos un montón de plantas y conocemos un montón de animales, deberíamos conocer un montón de hongos, porque están al mismo nivel en términos de abundancia y de diversidad, pero más allá de eso, si usted quiere entender un ecosistema, usted tiene sí o sí que conocer qué funciones están jugando ahí los hongos”.
Este grupo de especialistas de la UCR enfatiza la importancia de los hongos en los ecosistemas y sus relaciones simbióticas con las plantas, así como su papel en la agricultura y la medicina. “Solo se conoce el 5 % de todas las especies de hongos, lo que representa un gran desafío para controlar patógenos emergentes y aprovechar sus beneficios ecológicos y médicos. También hay un gran potencial de los hongos como biomateriales y control biológico de plagas, aunque en el país hay escasez de micólogos (persona profesional especializada en la rama de la biología dedicada al estudio de los hongos) y un desconocimiento generalizado sobre los hongos”, señala la investigadora.
Mardones destaca que hay plantas que no germinan si no establecen una relación primero con un hongo, como las orquídeas; es una relación simbiótica obligada. “Si usted va a un bosque, por ejemplo los bosques de la cordillera de Talamanca en Costa Rica, están dominados por ectomicorrizas, que son consideradas las asociaciones simbióticas más avanzadas entre plantas superiores y hongos. Básicamente, se da una relación simbiótica con un hongo que hace que los árboles crezcan de una manera en particular. Esa relación no es obligada, pero sí le ayuda mucho a los bosques de roble para mantenerse saludables. Los hongos establecen relaciones con prácticamente cualquier organismo”, afirma la especialista.
Existen estudios que permiten afirmar que el 90 % de las plantas establece relaciones simbióticas con micorrizas, ya sean ectomicorrizas, micorrizas de orquídeas o endomicorrizas, que son ampliamente utilizadas en la agricultura para mejorar la absorción de fósforo, mejorar la estructura del suelo y aumentar la resiliencia del estrés vegetal.
Por otra parte, es de gran importancia estudiar y tener un registro detallado sobre la enorme diversidad de hongos que hay en un ecosistema, pues también hay enfermedades que son causadas por hongos que pueden devastar cultivos, como ya ha sucedido en plantaciones de banano en África.
Gracias a la digitalización de datos de colecciones biológicas, como la construida por el grupo de investigación de la UCR, es posible que cualquier persona con acceso a internet pueda analizar la información. Esto ha convertido a las colecciones biológicas en recursos más dinámicos, asegura Mardones.
El grupo de investigación ha documentado que Costa Rica está bien explorado en términos de diversidad de hongos a nivel neotropical, aunque no tiene la mayor diversidad del mundo. Para el grupo de investigadores universitarios, el objetivo futuro es continuar trabajando en la documentación de la información y mantener a Costa Rica como un lugar adecuado para estudios ecológicos y posibles colaboraciones internacionales.
