¿La IA es un aporte a la sostenibilidad? Parece que no
Visite las ferias virtuales de ideas de negocio en Expoinnova, que cuenta con 44 stands, y Generación E, con 52 stands. En las ferias participan estudiantes de las diferentes sedes y recintos de la UCR. https://feriasean-ucr.com/
La Semana del Emprendimiento y la Innovación de la Escuela de Administración de Negocios de la Universidad de Costa Rica (UCR) dio inicio el 15 de junio con una conferencia inaugural sobre el papel de la inteligencia artificial (IA) en la construcción de un futuro sostenible. Muchas verdades se pusieron en entredicho incluso el mismo término de “sostenibilidad”.
Del 15 al 19 de junio se desarrollan jornadas de reflexión y se
cerrará con la gran final que premiará a las mejores ideas de
negocios de los y las estudiantes de las carreras Dirección de
Empresas y de Contaduría Pública, que participan cada
año de las ferias de ideas de negocios Generación E y
Expoinnova.
La reconocida comunicadora Karla Chaves Brenes,
emprendedora social y aprendiz de decrecentista, ofreció una
perspectiva crítica y profunda sobre los beneficios y desafíos de
esta tecnología, en la que encuentra réplica
de todos los vicios y fallos del sistema económico actual
que, no ha permitido hasta al momento avanzar en los
retos de la sostenibilidad.
Citando al neurocientífico Antonio Damasio, comenzó su
exposición definiendo la inteligencia como la capacidad de "hacer
cosas que puedan ser beneficiosas tanto para ti, como para los
otros, o para la humanidad en general" y asegura
que el desarrollo actual de la
IA está excluyendo a sociedades enteras. La
IA no es inteligente.
Sin embargo, son evidentes sus
sorprendentes capacidades para generar mayor eficiencia y
automatización al identificar patrones y tendencias, reducir
errores en procesos repetitivos o peligrosos, y ahorrar
costos. De hecho, podría acelerar la transición
hacia la sostenibilidad y la economía circular al solucionar
problemas complejos de forma más rápida y generar oportunidades de
diseño de materiales, nuevos modelos de negocios y optimización de
infraestructura y flujos.
La Fundación Ellen MacArthur ha identificado usos concretos de la IA en la economía circular, en el sector alimentario, en logística, que mejoran la coincidencia entre la demanda y la oferta, la recolección y valorización de residuos electrónicos, y extiende la vida útil de los productos a través del mantenimiento predictivo y la reparación, entre otros aportes.
Sin embargo, la conferencista fue enfática en que la IA replica en todo los mismos patrones y fallos en el campo de la sostenibilidad que tiene el sistema capitalista, como la falta de transparencia y la concentración de poder. Aquí se destaca que la IA no es neutra, carece de ética y empatía, además, reproduce patrones hegemónicos del capitalismo, el extractivismo y el patriarcado.
En esta línea la ingeniera forestal Jane Segleau, quien fue
parte de las comentaristas de la charla inaugural recordó que el
concepto de “sostenibilidad” propuesto por Naciones Unidas, también
debe entrar en revisión, pues refería a lo
económico, lo social y lo ambiental, una
promesa que no se cumplió. “Hoy sabemos que cortar árboles y volver
a sembrarlos no es lo mismo, no sustituye el daño”.
La falta de transparencia fue detallada por Chaves con el siguiente
ejemplo: “Para entrenar la IA requiere de curadores humanos
que están siendo explotados en África y Asia con salarios muy bajos
y consecuencias severas en salud mental, debido a los contenidos
horrendos a los que están expuestos, es un tema del que no se
habla”, comentó.
Siguiendo con el impacto negativo, las tasas de retorno energético e hídrico son negativas, debido al uso intensivo de materiales no renovables como combustibles fósiles y metales. Citó el caso de The Dalles, Oregón, donde un centro de datos de Google consume más de una cuarta parte del agua total del pueblo, y el aumento significativo en el consumo de agua de gigantes tecnológicos como Google y Microsoft en 2022.
Otros riesgos mencionados incluyeron el desplazamiento laboral,
los sesgos algorítmicos, la vulnerabilidad de la privacidad de los
datos y el riesgo de ataques cibernéticos, así como la dependencia
tecnológica y la afectación al desarrollo de la creatividad y la
resolución de problemas complejos.
Escuche la
conferencia Inteligencia artifical y sostenibilidad AQUÍ
Del tecnoentusiasmo al escepticismo
La conferencista trajo a colación las palabras de Douglas Rushkoff, quien describe la IA como un "motor de probabilidad" al que le estamos dejando incluso tomar las decisiones cotidianas más simples. Esto nos coloca en un bucle castrante.
"Si la IA está usando nuestros comportamientos para modelarse la única forma de tener una buena IA es que el ser humano sea el primero en actuar bien”, lo que es un llamado a la responsabilidad individual y colectiva en la era digital. Advirtió sobre el peligro de otorgar a la IA un poder creciente para tomar decisiones importantes a sabiendas de que los conjuntos de datos reflejan sesgos humanos.
Grandes voces están llamando a la cautela y al escepticismo entre ellos la advertencia de Daron Acemoglu, Nobel de Economía 2024, quien señala que si la IA es controlada por unos pocos, se corre el riesgo de aumentar la distancia entre el mundo rico y el pobre. Incluso el Papa León XIV, en Magnifica humanitas, sugiere que la IA debe ser "desarmada, ¡como si fuera una bomba!".
La IA es una herramienta de doble filo. Su potencial para la
sostenibilidad es innegable, pero su desarrollo y aplicación deben
ser guiados por principios éticos, transparencia y una profunda
conciencia de su impacto social y ambiental. La reflexión final
invita a la comunidad estudiantil y emprendedora a
cuestionar, investigar y buscar caminos distintos para asegurar que
la IA sea una fuerza para el bien común y no un amplificador de las
desigualdades y los problemas existentes.
Segleau hizo un llamado de cierre a los y las estudiantes y futuros
gerentes de empresas “Serán ustedes la primera generación que no va
a conocer un plantea con clima estable, ustedes van
a experimentar un planeta muy caliente o muy frío,
ya hay 500 zonas muertas en mares, pero mi
mayor miedo es que se compren un ventilador y no se
enteren”.
Para ser buenos empresarios, emprendedores y líderes deben
conectar con la naturaleza y con la gente.
Sobre la Semana emprendedora
El proyecto emprender e innovar de la Escuela de Administración de Negocios de la Universidad de Costa Rica (UCR) promueve el espíritu emprendedor y la innovación en los estudiantes de la carrera de Dirección de Empresas y de Contaduría Pública, realiza cada año las ferias de ideas de negocios Generación E y Expoinnova, en las que participan estudiantes de las diferentes Sedes y Recintos donde se ofrecen ambas carreras. Con más de 13 años de trayectoria.
Las ideas de negocios que en estas ferias se exponen son creadas y trabajadas por estudiantes de los cursos de Introducción a la Administración y del curso de Emprendimiento y Creación de Empresas.
Estás ferias realizan una semana de emprendimiento, donde por
cuatro días se dan charlas sobre emprendimiento o
temas relativos para la población estudiantil y
el público en general con deseos de emprender.
“Este año se espera mayor participación y apoyo de los estudiantes,
mayor proyección a la comunidad y relación con empresas fomentando
vínculo externo así como también interno con la
participación y apoyo de otras facultades de sedes y recintos UCR”,
concluye la Mag. Susana Rivera Álvarez,
coordinadora del Proyecto Emprender e
Innovar de EAN-UCR.

