Los "influencers" más importantes llegan al Teatro Universitario
5 en búsqueda de reality show es un espectáculo en donde el protagonista es el público. Foto: Archivo OCI.
El Teatro Universitario estrena su más reciente espectáculo titulado 5 en búsqueda de reality show.
Bajo la dirección de Luisa Pérez Wolter, la pieza muestra cómo cinco influencers compiten en un juego escénico en vivo para convertirse en el más gustado. A través de desafíos, escenas y confesiones, y moviéndose entre lo performativo y lo real, la competencia avanza hacia una pregunta urgente: ¿qué queda cuando ya no hay tiempo para sostener la imagen?
Del aula al escenario
A partir de su experiencia como docente de la Escuela de Artes Dramáticas (EAD), Pérez transformó las inquietudes de sus estudiantes sobre la construcción de la identidad y las hizo suyas, tanto que sintió la necesidad de llevarlas a la escena. Una pregunta base rondó su cabeza: ¿cómo las redes sociales están incidiendo en la construcción de la identidad?
Las plataformas como TikTok o Instagram generan una dinámica constante de exposición, validación y aprobación. Ya no se trata solo de pertenecer a un grupo cercano, sino de buscar una aprobación masiva, donde incluso la privacidad se diluye. Compartimos lo cotidiano, lo que comemos, lo que sentimos y, en ese proceso, aparece una pregunta fundamental: ¿dónde está la presencia real?, ¿dónde está la diferencia entre lo que somos y lo que performamos para ser aceptados? “En ese sentido, me interesaba explorar cómo, al presentarnos en redes, construimos una especie de personaje, una versión de nosotros mismos diseñada para comunicar algo específico, para ser vistos, aceptados o incluso rechazados”, apuntó la directora.
Creación colaborativa
Las ideas planteadas por estudiantes como Fiorella Fuego, asistente de dirección de la obra, sumadas a las inquietudes de Luisa Pérez, fueron tomando forma gracias al trabajo colectivo. La primera etapa contó con la participación de Pérez y de la escritora Alejandra Marín.
Ahí ambas investigaron la estructura de los reality shows, sus dinámicas, sus reglas, qué partes son construidas y cuáles aparentan ser espontáneas, cómo operan las votaciones, el rol del jurado, los límites de la privacidad y las distintas formas de exposición.
También diseñaron los juegos, qué se pone a prueba en cada uno, cómo se articula la participación del público y de qué manera esa interacción podía ser activa y decisiva. Esto les llevó a incorporar al público como un agente fundamental, capaz de influir directamente en el desarrollo de cada función, tal como ocurre en las dinámicas de interacción inmediata de las redes sociales.
La segunda parte del proceso de creación se nutrió del aporte de las personas intérpretes Rolando Salas Murillo, Abigail Torres Castro, Tatiana Sobrado Lorenzo, Cristopher Paniagua Carvajal y Aysha Morales López.
La obra se presenta en el Teatro Universitario, del 7 al 31 de mayo, jueves, viernes y sábado a las 7:00 p. m. y domingos a las 6:00 p. m. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Como punto de partida tomaron el conocimiento situado, concepto desarrollado por Donna Haraway, que plantea que todo conocimiento se produce desde una experiencia concreta, encarnada, atravesada por el contexto, la historia y el cuerpo de quien conoce.
Desde esa perspectiva, la creación debía construirse a partir de las vivencias, preguntas y sensibilidades de quienes estaban en escena. En lugar de proponer personajes cerrados desde una lógica tradicional, el punto de partida fue invitar a las y los intérpretes a investigar la figura del influencer, cómo se construye, qué lo sostiene, y sobre todo, cómo opera esa necesidad de ser visto, validado y “gustado”, comentó Pérez.
Ese proceso implicó también pensar en los filtros digitales y simbólicos, esas capas que construimos para protegernos y para presentarnos ante los demás. La creación se da en el tránsito entre el filtro y la grieta, ahí donde aparece un espacio liminal en el que no es del todo claro dónde termina el personaje y dónde comienza la persona, y donde empieza a filtrarse la vulnerabilidad real.
Video, improvisación y un público protagonista
Uno de los elementos más llamativos de 5 en búsqueda de reality show es la injerencia directa del público en el desarrollo del espectáculo. A lo largo de la función, las y los espectadores pueden votar en vivo por sus participantes favoritos, y esas decisiones determinan quién avanza, qué se activa y qué se transforma en escena.
A partir de esas votaciones, los intérpretes ganan “comodines” que modifican el rumbo del espectáculo, haciendo que cada función sea distinta.
Otro aspecto relevante es el carácter improvisado de varias de las escenas. La pieza cuenta con estructuras y dispositivos claros, pero lo que ocurre dentro de ellos varía cada noche, en diálogo con el público y con las decisiones que se toman en tiempo real. Además, las y los intérpretes cuentan con ciertas herramientas de juego que pueden activar durante la función, desde la generación de giros inesperados que pueden sorprender al propio equipo.
A nivel visual y escénico, el uso de la cámara en vivo es clave. La obra integra dispositivos que permiten ver lo que normalmente no es visible en escena: espacios como el camerino, momentos íntimos o el confesionario, que se proyecta en tiempo real.
A partir del 7 y hasta el 31 de mayo, esta obra se presenta en el Teatro Universitario de jueves a sábado a las 7:00 p. m. y los domingos a las 6:00 p. m. Las entradas tienen un costo de 7 000 colones para público general y 4 000 colones para estudiantes con carné y personas ciudadanas de oro, dichas entradas se pueden adquirir en el sitio web https://ucr.cr/r/txcja o en la boletería del teatro una hora antes de iniciar cada presentación.