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Dr. Jorge Barrientos Valverde, profesor catedrático de Historia, Universidad de Costa Rica, …

Dr. Jorge Barrientos Valverde

Profesor de Historia

Cátedra de Estudios del Medio Oriente y el Norte de África Ibn Khaldun

 

Voz experta: La nueva guerra entre Estados Unidos e Irán. Perspectivas históricas de un viejo conflicto geopolítico

3 mar 2026

El pasado 28 de febrero de 2026, Estados Unidos en conjunto con Israel lanzaron un ataque “sorpresivo” contra Irán, en medio de unas negociaciones con la cúpula del Gobierno iraní respecto a las armas nucleares y, además, en el mes sagrado del Ramadán, que celebran los musulmanes el noveno mes del calendario islámico.

Este ataque asesinó al líder supremo, el ayatollah Alí Hamenei y a más de cuarenta asesores de alto rango del Gobierno persa. Esto se suma a los ataques y a las agresiones de enero de 2020 y de junio de 2025; en los que el Gobierno de Donald Trump dio varios golpes duros contra las autoridades iraníes y puso al planeta al borde de una gran guerra regional.

El siguiente análisis pretende demostrar que, lejos de la narrativa occidental de suponer que estos ataques son heroicos y liberadores para los pueblos del tercer mundo, más bien podrían fortalecer la resistencia política antiimperialista en Irán, encabezada por el régimen teocrático, podrían desatar nuevos atentados terroristas y guerras contra la presencia estadounidense, y además, discursos antisemitas y antisionistas más fuertes que pretendan atacar al estado israelí (Rose, Kelanic, 2026).  

Antecedentes históricos

Las tensiones políticas en Irán son de muy larga data, pues es un país grande en extensión territorial, con muchísimos recursos naturales y, además, una posición geoestratégica clave para los grandes negocios y el control geopolítico de toda la región del Medio Oriente. Si arrancamos a inicios del siglo XX, tenemos que el imperialismo británico tuvo allí un gran interés por controlar la nación, así como la Revolución rusa presionó para quitar la monarquía hegemónica. En 1921, un golpe de Estado pone fin a la dinastía Qajar (1794-1921) con lo cual después de un periodo de inestabilidad política, el comandante militar Reza Khan funda la dinastía Pahlavi a partir de 1925.  El país entró así en una etapa de autoritarismo militar en el Gobierno acompañado de algunas reformas modernizantes en la economía y la sociedad. (Marín, 1989).  

Entre 1941 y 1943, Gran Bretaña y Estados Unidos invaden y ocupan Irán. Deponen a Reza Khan por sus posiciones profascistas y este muere en el exilio en Sudáfrica. Irán es utilizado por los aliados en esta guerra para acabar con los nazis. Justo en 1941, en Irán, se funda el Partido Comunista Tudeh, quienes buscan reformas sociales y democracia política para esta nación. Para 1951, Mohammad Mossadegh, primer ministro elegido democráticamente, nacionaliza el petróleo en este país, con el respaldo de la izquierda política.

En 1953, se desarrolla un golpe de Estado contra Mossadegh orquestado por Gran Bretaña y Estados Unidos. Muhammad Reza Pahlavi, hijo de Reza Khan, asume todo el poder del país con el apoyo internacional del Gobierno de Estados Unidos y Occidente. El Gobierno de Muhammad Reza Pahlavi se caracterizó por cuatro aspectos importantes:

1) La dictadura semifascista apoyada por Occidente. Hay grandes negocios en torno al petróleo, las armas, un ejército fuerte y empresas transnacionales que llegan a Irán.

2) El régimen que genera un reparto muy desigual de la riqueza. La dinastía Pahlavi acumula mucho capital, desarrolla una tímida reforma agraria y brinda el voto a la mujer para evitar más tensiones.

3) La violación a los derechos humanos contra críticos y opositores.

4) El Gobierno represivo funda la policía secreta: la Savak. (Marín, 1989). 

En 1963 toman fuerza las protestas sociales, lideradas por el Ayatullah Ruh Allah Khomeini. A través de la educación política y religiosa; una gran cantidad de ciudadanos toman conciencia de la situación y organizan la rebelión.

Las autoridades lanzan una fuerte represión contra los manifestantes que demandaban la liberación de Khomeini, factor que causó la muerte más de 15 000 personas.

En 1964, las autoridades expulsan a Khomeini. Este se exilia por Iraq, Turquía y Francia. Su movimiento chiita fundamentalista y conservador gana cada día más fuerza en el país. La corrupción del Sha Pahlavi y sus negocios con Estados Unidos le generan fuerte oposición. (Marín, 1989).

En 1979, finalmente triunfa la revolución iraní, con ayuda de diversos movimientos seculares, de izquierdas y democráticos que estaban esperanzados en nuevas reformas sociales, más democracia y menos corrupción en el manejo de los recursos. El líder del Partido Tudeh, Alí Shariati, doctor en Letras por la Universidad de la Sorbona, fue uno de los grandes organizadores de la revolución. Cayó asesinado por Pahlavi en 1977. Los fundamentalistas luego de 1979 encarcelarían y matarían una gran cantidad de revolucionarios seculares, intelectuales y pensadores de izquierdas que durante los años ochenta se oponían al nuevo régimen teocrático.

Desde 1979 y hasta 1988, el líder supremo de esta nación fue Ruhollah Khomeini, quien gobernó con mano dura el país y tuvo que enfrentarse a una guerra con Irak entre 1980 y 1988, país apoyado por Estados Unidos mientras gobernaba Sadam Huseim y Ronald Reagan respectivamente. (Rodinson, 1981).

El 11 de febrero de 1979 se funda la República Islámica de Irán, que tiene las siguientes instituciones:

1) República gobernada por el líder supremo de Irán (primero Khomeini, luego

 Khamenei) por medio de un presidente y un parlamento de una sola cámara.

Este Gobierno supremo es el “Marja' –i Taqlid (Vilayat -i Faqih)”. El funcionario

encargado de esta oficina está por encima de la ley. Es la persona que tiene la

última palabra.

2) Comité de Expertos. Institución Religiosa.

3) Comité de Protección del Sistema Islámico de Gobierno. Sus miembros no

Son necesariamente del grupo de los ‘ulama’. Esta institución supervisa al

Gobierno y su organización, pero no pone en peligro en ningún momento al

sistema del Vilayat -i Faqih.

4) El Sistema Judicial que constituye un poder independiente.

5) La Presidencia de la República que junto con el Gabinete gobiernan a Irán. (Marín Guzmán, 1989).

La crítica situación actual

Durante el periodo entre 1989 y el 2025, el ayatollah, Alí Jamenei, movió los hilos del poder en este país. Si bien es cierto Irán celebra elecciones periódicas, los presidentes electos deben discutir con el líder supremo la toma de decisiones respecto a lo más relevante del país. Con la excusa del desarrollo de un programa nuclear que amenaza la estabilidad de Estados Unidos e Israel, Donald Trump desde su primer gobierno en 2020 atacó a este país.

En su segundo Gobierno las ofensivas militares continúan, y la escalada bélica avanza. El ataque del pasado febrero de 2026 responde a las protestas que dentro del pueblo iraní se han desarrollado contra el régimen represor de Jamenei. Si bien es cierto la versión de Trump es ayudar a este pueblo agredido que vive en dictadura, en realidad los intereses se relacionan con el control de los recursos naturales, el dominio geopolítico de la zona, y destruir la resistencia pro palestina en el Medio Oriente (encabezada por Irán y Hezbollah en Líbano). Con esto lograría, además, facilitar las agresiones de Israel sobre sus vecinos y sobre lo que queda de Palestina.

La experiencia histórica demuestra que los pasados casos de invasiones sobre Irak (2003-2013), Afganistán (2001-2021), e intervenciones en Libia (2011) o Siria (2014), entre muchas otras, no han generado en dichos países prosperidad, ni justicia ni democracia. Luego de las agresiones de Estados Unidos, estas naciones viven una situación aun peor de la que tenían cuando estaban gobernadas por dictaduras. El bienestar no llega y los países tardan décadas en recuperarse. Estados Unidos aplica una política muy selectiva en su crítica a las dictaduras. Ataca a Irán pero se silencia frente a Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos o Catar, países con regímenes muy represivos.

Lo que sí ha generado la agresión de Estados Unidos e Israel a dicha región es el crecimiento de movimientos ultra radicales, agrupaciones muy violentas incluso con métodos terroristas de agresión contra población civil en su objetivo de vengar los crímenes que allí han cometido las potencias occidentales. También estas intervenciones militares y políticas han generado grandes beneficios para empresas transnacionales muy corruptas de la burguesía occidental. Mientras tanto el sufrimiento humano, los torturados y muertos los ponen las clases trabajadoras, los explotados y las familias inocentes exterminadas. (Marín, 2011).

Irán es una nación de más de 91 millones de habitantes. Con una historia y cultura de más de 2 500 años. Tienen un fuerte arraigo a su nación y a sus tradiciones. Las agresiones militares en las cuales incluso fueron asesinadas más de 148 personas en una escuela de mujeres, generan en estos días un ambiente de mayor tensión regional. Además de los ataques de Irán a bases militares de países vecinos, incluido su rival histórico de Israel, quien lleva más de dos años cometiendo un brutal genocidio contra los palestinos en Gaza, así como un robo ilegal de tierras en Cisjordania, con agresiones y asesinatos sobre sus habitantes.

Todas estas terribles violaciones de derechos humanos las ha venido apoyando Donald Trump con la extrema derecha israelí encabezada por Benjamin Netanyahu. Al respecto, la posición de los costarricenses y latinoamericanos debe ser rechazar las agresiones de potencias militares contra países soberanos e independientes que han sido subyugados por el imperialismo. (Zeraoui, 2009) Aunado a esto, se debe buscar el respeto por los derechos humanos, construir el camino del diálogo y la negociación como forma de resolver los conflictos y evitar a toda costa las muertes de civiles e inocentes.


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