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Nueva directora de la Sede del Sur centrará su gestión en fortalecer el vínculo con la Región Brunca y las comunidades indígenas

Georgina Morera Quesada, asume por segunda vez la dirección de la Sede del Sur de la Universidad de Costa Rica, que se ubica en Golfito. Su periodo inició el 28 de enero y se extenderá hasta el 27 de enero del 2030
11 feb 2026Sedes Regionales
Georgina Morera Quesada

Georgina Morera Quesada asumió la dirección de la Sede del Sur, el pasado 28 de enero de 2026. Fue directora del Recinto de Golfito durante el período 2015–2019 y directora de la Sede del Sur en los períodos 2020–2021.

Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

Desde una visión ética, territorial y participativa, la M. Sc. Georgina Morera Quesada, nueva directora de la Sede del Sur, impulsa una gestión orientada a fortalecer su presencia regional, la interculturalidad y el vínculo con comunidades indígenas, así como la investigación y la acción social con impacto en la Región Brunca. 

En esta entrevista, Morera profundiza en los principales ejes en que centrará su trabajo, así como el papel que debe cumplir la universidad pública en una de las regiones con mayores desafíos del país. 

–¿Cuáles son los principales ejes de trabajo que se plantea para esta nueva gestión en la Sede del Sur? 

–Georgina Morera Quesada: Para mí es fundamental fortalecer la relación con toda la población universitaria, personal administrativo, docentes y, sobre todo, con las personas estudiantes. Necesitamos una relación cercana, donde realmente podamos recibir ideas, opiniones y conocer las vivencias de los distintos sectores. 

Hay un tema que considero prioritario que es el trabajo con comunidades indígenas y con nuestros estudiantes indígenas. Ahí hay una tarea enorme, todavía muy incipiente, pero que debemos asumir con mucha claridad y compromiso. 

Otro eje clave es la oferta académica. Tenemos que preguntarnos por qué algunas carreras ya no están, cuáles deberían regresar y, sobre todo, cuál es la oferta pertinente para la región. A esto se suma el fortalecimiento de la investigación y la acción social, pero con un énfasis especial en generar más publicaciones y crear condiciones reales para investigar desde las carreras. 

Finalmente, está la relación con la comunidad y con las organizaciones regionales. No solo Golfito, sino toda la región. Siento que hemos perdido visibilidad e incidencia en los espacios donde se toman decisiones importantes y necesitamos recuperar ese liderazgo. 

–¿Qué papel debería jugar la Sede del Sur dentro de la región? 

–GMQ: La sede tiene que ser un referente. La región debe sentir que cuenta con la Universidad de Costa Rica para procesos de capacitación, planificación y fortalecimiento institucional. Que, cuando un cantón o una municipalidad necesite apoyo, piense naturalmente en la UCR como aliada. 

Alguien decía que la universidad en la región cumple un papel de catalizador, y me parece una analogía muy acertada. Deberíamos ser ese espacio desde el cual se articulen aportes para casi cualquier necesidad regional. Esa cercanía con la región, ese reconocimiento como apoyo, es algo que se ha debilitado y que debemos recuperar. 

–¿Cómo se vincula esa visión regional con la oferta académica y el acceso a la educación superior? 

–GMQ: No puede haber una oferta académica desconectada de la realidad regional. Todo desarrollo de carreras y proyectos debe partir de preguntarnos qué necesita la región. Además, estamos en una zona con altos niveles de vulnerabilidad social, por lo que hacer accesible la universidad a estas poblaciones es una responsabilidad institucional. 

En ese contexto, también es clave fortalecer la relación con comunidades indígenas y con estudiantes indígenas. La sede está en una zona de influencia con una presencia indígena muy importante y debemos asumir un rol más activo para fortalecer el ingreso, la permanencia y el éxito académico de esta población. 

–¿Qué acciones concretas se están impulsando con estudiantes y comunidades indígenas? 

–GMQ: En la sede existe un grupo de movimiento indígena, integrado mayoritariamente por estudiantes indígenas. Ellos forman parte de un proyecto de Vida Estudiantil que promueve acciones afirmativas para el ingreso, mediante un trabajo directo con colegios de la zona. 

Lo valioso es que la visión y la ejecución del proyecto están en manos de estudiantes. Eso envía un mensaje claro: la universidad es para ustedes y nos interesa que estén aquí. Sin embargo, lo más importante es entender que la relación con pueblos indígenas no puede construirse desde nuestra visión institucional, sino desde la visión indígena. 

Queremos que las ideas, las acciones y la forma de ejecutarlas surjan desde las propias comunidades. También es fundamental reconocer la sabiduría indígena: integrar autoridades indígenas en actividades importantes de la sede, invitar docentes de origen indígena, o incluso que una lección inaugural sea impartida por una persona indígena. Eso nunca se ha hecho y es una deuda pendiente. 

–La Sede del Sur es la más joven de la UCR. ¿Cuáles son sus principales retos a futuro? 

–GMQ: Tenemos apenas seis años como sede, así que la consolidación es un reto enorme. Uno de los principales desafíos es convertirnos en una universidad de verdadera cobertura regional. Hoy nuestro impacto llega a algunos cantones, pero no a toda la región Sur como debería. 

Otro reto es crecer en oferta académica, pero hacerlo con responsabilidad. No se trata de abrir carreras sin aulas, laboratorios ni recursos suficientes. Sin embargo, tampoco podemos conformarnos con ser pequeños en una región donde las necesidades son tan grandes. 

Además, debemos entender que las respuestas a las necesidades regionales no pueden recaer solo en la sede. Es la universidad completa la que debe responder. Si algo no se puede gestionar desde aquí, debemos articularnos con otras instancias universitarias. 

–¿Cuál debería ser el papel de la administración superior en este proceso de fortalecimiento regional? 

–GMQ: Considero que la administración superior va por la ruta correcta. Ha estado cerca, ha buscado respuestas desde las necesidades regionales y ha dado pasos importantes en infraestructura y creación de plazas administrativas. 

El reto sigue siendo enorme, pero es clave que se mantenga esa visión de equidad entre sedes y unidades académicas. No pueden existir brechas tan grandes en condiciones y recursos. El esfuerzo por favorecer a las unidades más vulnerables me parece la ruta correcta, tanto en visión como en estilo de comunicación y toma de decisiones. 

–Finalmente, ¿cuál le gustaría que fuera su principal legado al concluir estos cuatro años de gestión? 

–GMQ: Me gustaría que la relación con comunidades indígenas haya cambiado radicalmente, que la sede sea un referente real de interculturalidad e integración. También espero que haya un crecimiento responsable en matrícula y oferta académica, con el respaldo de la administración superior. 

Sueño con que se consoliden relaciones laborales humanistas, con personas comprometidas con la misión de la universidad y de la sede, en todos los niveles. Y, por supuesto, que la región sur en su conjunto nos reconozca como un recurso cercano, presente y activo.  

¿Quién es Georgina Morera?

Es máster en Derechos Humanos, psicóloga y profesora de Educación Primaria. Es originaria de Grecia, Alajuela, y desde el año 2004 reside y desarrolla su quehacer profesional en la Zona Sur del país, vinculada a la Universidad de Costa Rica, región con la que ha construido un profundo lazo personal, académico y profesional.

Inició sus labores en la Universidad de Costa Rica desde la Escuela de Psicología, coordinando un proyecto orientado a la atención integral de los derechos humanos de personas menores de edad en condición de vulnerabilidad y de sus familias. Esta experiencia marcó de manera significativa su vocación por el trabajo interdisciplinario y por la generación de impacto social desde la universidad pública.

A lo largo de su trayectoria en la UCR ha desempeñado diversos cargos de gestión académica y administrativa, entre ellos la Coordinación de Acción Social y la Coordinación de Vida Estudiantil. Asimismo, fue directora del Recinto de Golfito durante el período 2015–2019 y directora de la Sede del Sur en los períodos 2020–2021, así como en su gestión actual.

Su labor se fundamenta en la integración de la educación, la psicología y los derechos humanos como ejes estratégicos para fortalecer el vínculo universidad–sociedad, promover el bienestar estudiantil y contribuir al desarrollo integral de la Región Sur. Como reconocimiento a esta trayectoria, en el año 2024 fue galardonada con la Medalla Conmemorativa Institucional del 75.º Aniversario de la UCR, en el eje de Relación Universidad–Sociedad. Además, el 3 de diciembre de 2022 recibió un reconocimiento por parte de la Municipalidad de Golfito por sus aportes al desarrollo del cantón y de la región.

Andrea Marín Castro
Andrea Marín Castro
Periodista Oficina de Comunicación Institucional
Áreas de cobertura: artes y ciencias agroalimentarias
andrea.mahhuhrincastro  @ucrfvrl.ac.cr

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