El LanammeUCR identificó deficiencias en elementos de seguridad vial y una alta concentración de choques en los primeros kilómetros de la Ruta 27
En la imagen se aprecia un ejemplo de las deficiencias en la terminal de barrera central ubicada en las cercanías de intercambio de Turrúcares. Foto cortesía del LanammeUCR.
Un análisis del LanammeUCR sobre la Ruta Nacional 27 reveló deficiencias persistentes en los elementos clave de seguridad vial y una alta concentración de choques, especialmente en los primeros kilómetros de la vía. La evaluación anual 2024-2025 identificó algunos problemas en los sistemas de contención vehicular, espaldones, señalización y demarcación, así como en los tramos con elevada ocurrencia de siniestros y atropellos, tanto en la troncal principal como en sus radiales (El Coyol, Turrúcares, Atenas y Escobal).
Entre los resultados más relevantes, el informe detalla que 716 sistemas de contención vehicular en la troncal principal están en mal estado; más del 97 % presenta una condición deficiente y un 2,2 %, daños por colisiones. En señalización vertical, aunque el 87 % de las 1 459 señales evaluadas está en buen estado, un 13 % se clasifica entre regular y malo. Además, se registraron 341 tramos con demarcación deteriorada, equivalentes a 37,8 km de líneas en mal estado, lo que dificulta la lectura de la vía, sobre todo de noche o con lluvia.
En materia de accidentalidad, el LanammeUCR concluye que los choques por alcance y las colisiones laterales predominan. El periodo 2016-2024 muestra una alta densidad de accidentes en los primeros 17 km, que concentran el 62 % de los siniestros (4 360 de 7 128), situación agravada por el alto flujo vehicular y la interacción con zonas urbanas.
Algunas palabras de la Ing. Ana Luisa Elizondo, vocera del LanammeUCR
El informe concluye que la Ruta 27 presenta deficiencias estructurales y funcionales que comprometen la seguridad vial, como espaldones insuficientes, señalización inconsistente, infraestructura peatonal limitada y sistemas de contención inadecuados. El LanammeUCR recomienda intervenciones focalizadas y proactivas, mejoras geométricas, ajustes en bahías de buses, fortalecimiento de márgenes y contenciones, y programas de mantenimiento rutinario, subrayando que estos estudios son un insumo técnico clave para decisiones que apunten a una infraestructura más segura e inclusiva.