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Marìa José Quesada Chaves. Directora Sede Regional del Pacifico

Dra. María José Quesada Chaves

Docente catedrática de la Universidad de Costa Rica, Directora de la Sede del Pacífico

Programa de nivelación PreUCR

Voz experta: Una respuesta universitaria ante la crisis educativa nacional

La Ley Fundamental de Educación, Ley 2160 (vigente desde 1957) parte de una premisa clara y exigente: la educación no es un favor ni privilegio concedido por el Estado, sino un derecho fundamental de toda persona y una obligación indeclinable de los poderes públicos, orientada a ofrecerse de la forma más amplia y adecuada posible. Esa amplitud no se agota en la cobertura, sino que debe proyectarse hacia la calidad, la pertinencia y la formación integral de la ciudadanía, empezando desde su niñez. Los fines que la ley enumera:  amor a la patria, responsabilidad cívica, respeto a la dignidad humana, desarrollo pleno de la personalidad, solidaridad, comprensión humana y conservación de la herencia cultural, no son meros ideales retóricos, sino mandatos normativos que deben materializarse a lo largo de todas las etapas que componente el sistema educativo.

Ahora bien, cuando el propio Estado, a través de informes oficiales como el Estado de la Educación, reconoce una crisis estructural en la educación pública, caracterizada por rezagos de aprendizaje, interrupciones prolongadas del proceso educativo y profundas desigualdades entre centros, se evidencia una fractura entre el deber jurídico proclamado y la realidad efectiva. En ese contexto, las deficiencias que hoy presentan miles de estudiantes al ingresar a la educación superior no pueden entenderse como fallas individuales, sino como el resultado acumulado de un incumplimiento sistémico de los fines educativos legalmente establecidos, particularmente en la formación básica de competencias lectoras, lógico-matemáticas, investigativas y comunicativas; situación que ha impactado directamente a las cohortes estudiantiles que hoy ingresan a la universidad.

Ante este panorama, la Universidad de Costa Rica (UCR), como institución pública comprometida con el desarrollo nacional y la equidad, no es indiferente a una realidad que afecta directamente el rendimiento académico, la permanencia estudiantil y el uso responsable de los recursos públicos, situación que la ha llevado a continuar asumiendo su papel como agente de transformación social y entra “reparar” de oficio las falencias señaladas que hoy presentan los jóvenes que ingresan por primera vez a sus aulas; materializando así la búsqueda de la excelencia, rigor académico y autonomía que su propio Estatuto Orgánico le impone:  “Artículo 4. Son principios orientadores del quehacer de la Universidad:   a) Derecho a la educación superior: Favorecer el derecho a la educación superior de cada habitante del territorio nacional en el marco de la normativa institucional y b) Excelencia académica e igualdad de oportunidades: Velar por la excelencia académica de los programas que ofrezca, en un plano de igualdad de oportunidades y sin discriminación de ninguna especie.”

Desde esta óptica, es que surge el PreUCR.  Una iniciativa que nació como un proyecto de docencia inscrito y desarrollado por cuatro años en la Sede Regional del Pacífico desde el 2021, a partir de un análisis riguroso del desempeño académico en cursos de primer año y de los efectos concretos del rezago educativo en la población de nuevo ingreso. Se trata de una experiencia pionera, inscrita, evaluada y sistematizada institucionalmente, que permitió diseñar y validar un modelo de acompañamiento previo al ingreso universitario, ajustado a contextos regionales y sustentado en evidencia.

El PreUCR fue concebido como un programa de nivelación académica y orientación universitaria, dirigido exclusivamente a estudiantes ya admitidos a la Universidad, cuyo objetivo es fortalecer habilidades básicas y transversales que debieron consolidarse en etapas educativas precedentes, pero que hoy no pueden darse por supuestas. Ignorar esta realidad no eleva la excelencia; por el contrario, profundiza el rezago, incrementa la deserción y afecta la eficiencia académica institucional.

El programa se estructura a partir de diagnósticos académicos y sociodemográficos, abordando áreas tales como comprensión lectora académica, razonamiento lógico-matemático, estrategias de estudio, pensamiento crítico, competencias digitales e inducción a la vida universitaria. Este último componente resulta clave, pues permite al estudiantado comprender tempranamente las exigencias, normas y dinámicas propias de la UCR, propiciando la desorientación y el abandono temprano.

Un rasgo distintivo del modelo desarrollado en la Sede del Pacífico ha sido su articulación con la reflexión docente. Paralelamente al trabajo con estudiantes, el PreUCR generó espacios de análisis pedagógico con el profesorado, orientados a revisar prácticas de enseñanza, identificar estrategias efectivas y ajustar metodologías al perfil real de las nuevas cohortes. Esta doble vía no sustituye responsabilidades externas, pero sí fortalece el proceso formativo universitario desde la evidencia y el rigor académico.

Los resultados de esta experiencia inicial mostraron que el acompañamiento temprano incide positivamente en la adaptación académica y en la reducción del rezago en los primeros ciclos, sin comprometer los estándares de exigencia universitaria. Por ello, la decisión institucional de escalar el PreUCR mediante una plataforma virtual a partir de 2026 responde a una lógica de eficiencia académica, equidad territorial y responsabilidad social, no a una renuncia al rigor ni a una asunción de funciones que corresponden a otros niveles del sistema educativo.

El PreUCR representa, en suma, una respuesta universitaria responsable ante una crisis educativa que no fue generada en la universidad, pero que incide directamente en su quehacer. Acompañar antes de ingresar no equivale a sustituir al sistema educativo previo; significa actuar con base en evidencia, proteger la calidad académica y garantizar que el acceso a la educación superior pública no se convierta, para amplios sectores de la población, en una experiencia de fracaso anunciado.

Como cierre, conviene volver al punto de partida que inspira este análisis. La Ley Fundamental de Educación concibe la educación como un proceso integral, continuo y articulado, que se extiende desde la infancia hasta la educación superior, y que tiene como finalidad última la formación de personas libres, responsables, solidarias y conscientes de su dignidad y de su papel en una sociedad democrática. Cuando ese proceso se fragmenta y genera brechas que comprometen el acceso real, la permanencia y el aprovechamiento efectivo de la educación superior, no solo se produce un problema pedagógico, sino una afectación directa al cumplimiento de los fines legales del sistema educativo nacional. En ese marco, iniciativas como el PreUCR no representan una desviación de la misión universitaria, sino una manifestación concreta de responsabilidad institucional y de coherencia con el mandato legal de ofrecer una educación “amplia y adecuada”, capaz de atender las condiciones reales de la población estudiantil

La UCR, en ejercicio de su autonomía y de su compromiso histórico con el desarrollo nacional, demuestra que es posible responder a la crisis educativa sin sacrificar el rigor académico ni diluir los estándares de excelencia. Acompañar, nivelar y orientar antes del ingreso universitario no implica sustituir responsabilidades ajenas, sino proteger el sentido material del derecho a la educación, evitando que este se traduzca en trayectorias truncadas o fracasos previsibles. En tiempos de diagnósticos duros y realidades complejas, el PreUCR encarna una idea sencilla pero poderosa: la universidad pública no se limita simplemente a recabar datos, a medir desigualdades o elaborar informes, sino que plantea, propone y actúa, con base en evidencia reales y principios jurídicos, para que la promesa legal de la educación costarricense siga siendo un proyecto vivo y no una declaración vacía.


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Dra. María José Quesada Chaves
Docente catedrática de la Universidad de Costa Rica, Directora de la Sede del Pacífico
MARIAJOSrcyzE.QUESADA  @ucrnuqj.ac.c

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