¿Cómo enfrentaría usted un gasto inesperado de ¢500 000?
La mitad de la población tendría que financiar un gasto extraordinario, pues no tiene capacidad para enfrentarlo. Foto: Karla Vanessa Richmond Borbon.
Como parte de la Encuesta de Actualidades 2025, un grupo de personas estudiantes se dispuso a investigar cómo enfrentaríamos los gastos inesperados; una consulta que ofrece nuevas perspectivas sobre qué tan vulnerables somos financieramente las personas costarricenses.
Los datos revelan que, aproximadamente, la mitad de la población de forma generalizada, sin importar el nivel educativo ni la edad, tiene que recurrir a un préstamo para poder pagar un gasto inesperado de ese monto. De forma más específica, frente a ese gasto las mujeres evidencian una mayor vulnerabilidad, así como quienes tienen menos estudios.
Las personas estudiantes de la Escuela de Estadística, Karen Acuña Poveda, Alejandro Bonilla Cortés, David Eduardo Brenes Hernández, Andrea Collado Chaves y Bryan Segura Rivera, atendieron la consulta para ofrecer respuestas sobre la capacidad de los hogares costarricenses para cubrir los gastos básicos.
Saber cómo se enfrentarían los cambios inesperados, tanto en los ingresos como en los egresos de las familias es fundamental para entender la situación económica diaria de las personas.
El estudiante de la Escuela de Estadística, David Eduardo Brenes Hernández, presentó los resultados del módulo de liquidez, incluido en la Encuesta de Actualidades 2025 realizado por la Unidad Académica de la Universidad de Costa Rica. Foto: Archivo OCI.
Los resultados alertan. El economista e investigador,
Pablo Slon, considera que los resultados permiten profundizar
el conocimiento anterior sobre la temática de la liquidez en los
hogares ahora con una perspectiva distinta que suma a la
comprensión del tema.
“Los datos siguen una metodología rigurosa y eso le da confianza
al investigador y los resultados son reveladores desde una
perspectiva que no conocíamos, pues al preguntar por un cambio en
los ingresos, introduce esa información que revela problemas
de vulnerabilidades financieras de los hogares y de las personas”,
comentó Slon.
A la pregunta: ¿cómo cubriría usted un gasto inesperado de ¢500
000?, casi la mitad del país (47,4 %) tendría que
recurrir a un préstamo, un dato
que Slon considera “muy alto”, además de ser
una realidad que no se conocía previamente y que da luces
para la toma de decisiones.
Según las personas consultadas, solo una de cada tres podría
cubrir el gasto con sus ingresos o ahorros propios, lo que refleja
un frágil balance de las economías de los hogares
ticos.
De las personas que no tienen cómo enfrentar un gasto adicional por
¢500 000, el 62,5 % pediría un préstamo a un familiar y un
25 % acudiría a un banco. Los datos revelan, además,
que pedir un préstamo a un familiar es más común en las
mujeres que en los hombres, un 68,5 % de ellas lo haría de
esta manera.
Por el contrario, en caso de requerir un préstamo los hombres se dirigirían en mayor proporción a un banco que las mujeres, ya que así lo afirmó 33,8 % de los hombres versus 18,4 % de las mujeres.
Alta vulnerabilidad
No solo se trata de no poder enfrentar un gasto extra, también el estudio indica que un 10 % de la población afirma que tendría que usar ingresos adicionales (imaginados) para cubrir necesidades básicas como electricidad, agua e internet. De este grupo más del 56 % afirmó que, de hecho, ha tenido que recurrir a un préstamo para pagar sus necesidades básicas en los últimos 12 meses.
Las preguntas hechas por la investigación revelan en sus respuestas la alta vulnerabilidad con la que los costarricenses enfrentamos nuestra vida financiera.
Solamente el 50 % de los hogares pueden responder a un gasto inesperado sin endeudarse. Además, los hombres y las mujeres afrontarían cambios en la liquidez de forma distinta, lo que evidencia la importancia de seguir evaluando la capacidad de los hogares para sostenerse y responder ante imprevistos, de manera que la información obtenida permita predecir con mayor precisión su comportamiento y orientar decisiones más efectivas que fortalezcan su situación financiera.
