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¿Qué nos dice una prueba sobre las huellas del "apagón educativo" en Costa Rica?

Un examen aplicado por la UCR da un primer acercamiento sobre el dominio de las habilidades necesarias para el pensamiento crítico del estudiantado de primer ingreso
15 sept 2025Ciencia y Tecnología
Prueba pensamiento crítico

La prueba desarrollada por el PPPAA, el IIP y la EEG de la UCR permitió conocer las habilidades de pensamiento crítico en estudiantes de primer ingreso y valorar el aporte de los Cursos Integrados de Humanidades en su formación. Diseño: Rafael Espinoza.

¿Sabemos realmente cómo se construye el pensamiento crítico y cómo se puede potenciar? En diferentes lugares del mundo se están realizando estudios sobre este constructo tan abstracto. En nuestro país, en el 2024, se aplicó la primera prueba de razonamiento crítico, como parte de un importante esfuerzo académico y de valor estratégico para la Universidad de Costa Rica (UCR). Una muestra de 990 estudiantes de primer ingreso, de las diferentes sedes y recintos de la Institución, dio notables datos al respecto.

Esta prueba, desarrollada por el Programa Permanente de la Prueba de Aptitud Académica (PPPAA) del Instituto de Investigaciones Psicológicas (IIP) y la Escuela de Estudios Generales (EEG) de la Universidad de Costa Rica, posibilitó obtener algunas ideas sobre las habilidades relacionadas con el pensamiento crítico de la población de primer ingreso y, al mismo tiempo, evaluar si la UCR desde sus Cursos Integrados de Humanidades está cumpliendo con una de sus grandes metas: formar personas profesionales capaces de pensar, cuestionar y tomar decisiones con criterio, “pues la Universidad no es un ente reproductor de conocimiento, sino un  creador de este”, destacó la investigadora Karen Calvo.

Para el Dr. Jairol Núñez, exdirector de la Escuela de Estudios Generales y actual vicerrector de Docencia, esta primera prueba no solo es pionera en este campo de investigación en Costa Rica, sino que “es todo un acto reflexivo sobre lo que implica una investigación de esta índole; es una preocupación institucional sobre cómo cumplir las funciones asignadas a la UCR en una realidad como la que hoy vive nuestro país y la misión que se le encomendó desde su creación hace 85 años: la de formar personas integrales y no bárbaros especializados. Nuestra actualidad demanda un giro en cuanto a una formación profesional basada en la cultura general”.

Una prueba de medición diagnóstica muy particular

La prueba aplicada en una primera etapa en mayo del 2024 tuvo el determinante aporte de un grupo de profesores y profesoras de la EEG en la construcción de un banco de preguntas (ítems), en aspectos claves asociados a competencias y habilidades necesarias para el desempeño del estudiantado en la Universidad.

“No se trataba de medir si los estudiantes tienen o no pensamiento crítico, pues esta es una capacidad innata del ser humano”, enfatizó Calvo. Con la prueba diagnóstica se buscaba conocer las condiciones de dicha población y así ampliar lo que ya ha indicado el Informe Estado de la Educación respecto a la educación primaria y secundaria. En otras palabras, representa una radiografía de tales condiciones.

El estudio, al ser transversal al primer año en la educación superior, evidencia desde una perspectiva cuantitativa el aporte de los Estudios Generales y la formación humanista de la UCR. Los resultados, presentados en junio del 2025, dan luces sobre qué acciones tomar y cómo fortalecer el modelo de universidad.

¿Qué tanto sabemos sobre el pensamiento crítico?

El grupo de investigación de la UCR se enfocó en estudiar las habilidades de razonamiento y su vínculo con la emisión de un criterio argumentado sobre las informaciones. A través de un ejercicio cognitivo, se buscó fundamentar un punto de vista y evaluar de manera objetiva diversos aspectos de la realidad.

Este ejercicio, señala Calvo, implica una serie de actitudes y habilidades: “identificar la posición propia y la de otros, evaluar la evidencia desde distintas perspectivas, seleccionar con cuidado las fuentes, poder identificar si una suposición es falsa o verdadera, reconocer técnicas de persuasión, detectar información implícita, sintetizar información y defender un punto de vista”.

La prueba se aplicó a una muestra de, aproximadamente, 1 000 estudiantes de primer ingreso y tuvo dos momentos específicos: en la primera etapa, la aplicación se concentró en once grupos de la Sede Rodrigo Facio y en ocho grupos del resto de las sedes de la Universidad que apenas iniciaban su contacto con la educación superior. En la segunda etapa, se aplicó a ocho de esos once grupos de la Sede Rodrigo Facio y a dos de los ocho grupos iniciales de las sedes.

Los datos obtenidos posibilitaron conocer de qué manera los Estudios Generales tienen un impacto, una experiencia fuerte, radical, que acerque al estudiante a mejores estrategias para seguir desarrollando el pensamiento crítico.

La prueba consideró cuatro categorías:

Prueba pensamiento crítico EEG 2025

Se logró observar un aumento en tres de los atributos, del momento inicial de la medición, al momento secundario de la prueba.  Fue posible construir 16 perfiles de dominio de los atributos. Por ejemplo,  de 3 personas al inicio con un dominio de 3 atributos,  al finalizar la prueba en octubre había aumentado a 12 personas. 

  1. Sintetizar: identificar la idea principal de un texto.
  2. Identificar argumentos y premisas: reconocer la intención y el punto de vista del autor y las razones que utiliza para validarlos ante el lector.
  3. Evaluar argumentos: valorar si las razones presentadas por el autor para defender su punto de vista poseen coherencia interna, precisión y se exponen en un orden lógico, así como considerar las técnicas de persuasión utilizadas por el autor del texto.
  4. Inferir: sacar conclusiones a partir de lo dicho en el texto, leer entre líneas y relacionar con un contexto particular.

En la prueba también entraban en juego aspectos importantes sobre las personas que conformaron la muestra: sus lugares de procedencia, motivaciones para seguir estudiando, antecedentes académicos de sus familias, acceso a la información. Las escalas de medición y factores asociados fueron tres:

  1. Las estrategias de aprendizaje (cognitivas, metacognitivas, de apoyo) para el desempeño en los contextos universitarios.
  2. La capacidad inspiracional (vocacional, económica, personal) muchas veces determinada por las relaciones familiares significativas dentro de un proceso educativo.
  3. Las actitudes de motivación (valor, afectivas, expectativas) que obedecen a una serie de variables socioculturales, económicas y contextuales.

El perfil del estudiantado de la muestra recoge el dominio de las habilidades en torno al pensamiento crítico, de acuerdo con las cuatro categorías de la prueba, la relación de las habilidades y las escalas establecidas. Esto permitió generar, más que una nota de aprobación o desaprobación, una serie de perfiles (16 en total) que orientan el objetivo de una prueba diagnóstica.

Primeros resultados alentadores

Los resultados muestran cambios interesantes y significativos en las posibilidades de dominio de los atributos evaluados. Al comparar los datos obtenidos en la primera etapa de la prueba (aplicada en mayo del 2024) con los datos recopilados en la segunda etapa (octubre del 2024), se evidencia que los Estudios Generales logran fortalecer el dominio de habilidades que potencian el pensamiento crítico.

Según detalla el investigador Guaner Rojas, “tenemos la primera manifestación de que hay un crecimiento en pensamiento crítico a través de los cursos de Estudios Generales y esa trayectoria latente que tienen las personas estudiantes cuando entran a la Universidad”.

Las categorías “sintetizar”, “identificar argumentos y premisas” e “inferir” tuvieron una notable mejoría entre los estudiantes. Pero, curiosamente, la categoría “evaluar” presentó un leve descenso, lo cual, señalan los investigadores, les indica que deben seguir estudiando y generar hipótesis para comprender el porqué.

Para el grupo investigador, los cuatro resultados en conjunto son extremadamente positivos, porque logran demostrar el trabajo realizado de la primera a la segunda medición (asumiendo que el rasgo latente que tuvieron las personas entre mayo y octubre se modificó gracias a los procesos que encontraron en la UCR). Cabe rescatar que las variables no cognitivas incluidas en la prueba tuvieron un peso muy importante.

“Se tiene entonces fotografías específicas que llevan a pensar en planes remediales, planes de atención a tomar en cuenta en la UCR para seguir mejorando los procesos de enseñanza y los procesos de pensamiento crítico en la Institución”, concluye Rojas.

Sobre los resultados obtenidos, Calvo resaltó que “cabe la posibilidad de establecer este piloto como una investigación que pueda proveer datos a tres años, para tratar de implementar algunas otras estrategias, pensando no solo en los perfiles de los estudiantes, sino en los perfiles docentes, lo cual ayudaría a generar procesos de capacitación y generación de herramientas”.

El grupo de investigación estuvo conformado por la M. L. Karen Calvo, el Dr. Guaner Rojas, la M. L. Diana Martínez, la M. Sc. Marisela Valverde, el M. Sc. Jairol Núñez, el M. Sc. David Chacón y la M. Sc. Sigrid Solano.

María Encarnación Peña Bonilla
María Encarnación Peña Bonilla
Periodista Oficina de Comunicación Institucional
Áreas de cobertura: Administración Superior, Escuela de Estudios Generales
maria.peysdenabonilla  @ucrgyuo.ac.cr

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