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Curso ALMA

¿Errores médicos en geriatría? Un buen razonamiento clínico puede cambiarlo todo

El Dr. Jeremy Richards, docente de la Universidad de Harvard, expuso en la UCR la importancia de robustecer el pensamiento crítico para evitar errores diagnósticos
11 sept 2025Salud
Dr. Jeremy Richards

El Dr. Jeremy Richards, docente de la Universidad de Harvard. Fotografía de Jenniffer Jiménez.

Alguna vez se ha preguntado, ¿qué elementos promueven la generación de errores diagnósticos en la práctica médica? Para el Dr. Jeremy Richards, docente de la Universidad de Harvard, una de las causas se vincula a un razonamiento clínico defectuoso; es decir, una valoración que omite datos clave del paciente.

Si bien ese escenario por sí mismo ya constituye un desafío para las y los pacientes en general, si ese razonamiento clínico defectuoso se traslada a la población adulta mayor, marcada por múltiples enfermedades y un manejo en salud desafiante, la mirada del Dr. Richards cobra un peso todavía más significativo.

Así se expuso en la conferencia inaugural del XXIV Curso de la Academia Latinoamericana del Adulto Mayor (ALMA), desarrollado por primera vez en la Facultad de Medicina de la Universidad de Costa Rica (UCR).

Este curso reunió a un total de 50 médicos de 20 países de Latinoamérica y España quienes, bajo la guía de 10 docentes, cumplieron un firme propósito: fortalecer el rol docente en geriatría para mejorar la calidad de vida de las personas adultas mayores.

De acuerdo con el Dr. Fernando Morales Martínez, decano de la Facultad de Medicina de la UCR, lo anterior es esencial. La exigente situación de la población adulta mayor que vive Costa Rica, con un grupo en constante aumento, hace necesario —y hasta urgente— empezar a homologar la metodología de enseñanza y de consulta clínica.

El objetivo es mejorar la formación de las y los nuevos especialistas y, así, que haya una mejora en el acompañamiento integral y humano que demanda una población que envejece cada vez más.

En este contexto, la visita del Dr. Richards, uno de los principales ponentes, fue clave en abrir el primer espacio de aprendizaje y de reflexión sobre cómo un razonamiento clínico fortalecido capaz de combinar el pensamiento rápido y el lento —la base sobre cómo el cerebro procesa la información— es clave para favorecer a este grupo poblacional.

Lo que estamos viviendo amerita todo el esfuerzo posible para prepararnos en el tema del envejecimiento. Por eso tenemos al Dr. Richards, un médico clínico de la Universidad de Harvard, que enseña mucho sobre metodologías novedosas que a ellos les ha dado resultado. Hoy, él nos las está compartiendo para que estemos a la vanguardia en este curso de cuatro días que tuvimos en la UCR”, dijo el Dr. Morales.

El impacto positivo no se hizo esperar. El Dr. Richards expuso la teoría del proceso dual de la cognición, justamente, uno de los pilares para robustecer el razonamiento diagnóstico.

Para el experto, si se logra potenciar ese tipo de razonamiento se podrían disminuir los sesgos cognitivos susceptibles a generar diagnósticos erróneos que suelen llevar a un aumento de la mortalidad, de la morbilidad, mayores costos médicos y denuncias por negligencia.

“Hay muchísimos estudios que indican que, cuando hay razonamiento clínico defectuoso, esto resulta en graves consecuencias por no pensar claro como médico. Un estudio científico publicado en el 2012 indica que cerca de 40 500 pacientes adultos en una unidad de cuidados intensivos de los Estados Unidos pueden fallecer por diagnósticos erróneos cada año”, afirmó el Dr. Richards.

En la población adulta mayor, estos sesgos podrían verse representados en errores en los cuales se pueden confundir síntomas propios del envejecimiento con signos de enfermedades graves, la polifarmacia y la presencia de múltiples enfermedades crónicas, lo que retrasa el diagnóstico oportuno y complica el tratamiento.

“¿Cómo evitamos esos sesgos cognitivos? Primero, debemos entender que un sesgo cognitivo es la predisposición a responder a un conjunto particular de datos basados en la experiencia previa. No es el resultado de un razonamiento de nuestro cerebro, es pensar fácilmente por patrones que nos guía a un diagnóstico. Es cuando se confía en el instinto, en la experiencia previa y se ignoran los datos y la información del paciente, en ocasiones, solo para completar una tarea. Para evitarlos, lo primero es detenerse y pensar con detenimiento”, señaló el Dr. Richards.

Por supuesto, eso no es todo. También hay otros elementos que promueven los errores de diagnóstico.

Adicional al razonamiento clínico defectuoso, el Dr. Richards enlistó otros cuatro motivos adicionales, entre los que se destacan los problemas del sistema, la sobrecarga cognitiva, los problemas basados en la práctica y las distracciones e interrupciones.

Vea imágenes de la formación

Curso ALMA

En la apertura del curso estuvo el Dr. Carlos Araya Leandro, rector de la Universidad de Costa Rica. Fotografía de Rebeca Alfaro.

Curso ALMA

En el curso también se desarrollaron prácticas de simulación clínica. Fotografía de Rebeca Alfaro.

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En la imagen vemos la entrega de los certificados. Fotografía de Rebeca Alfaro.

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En la fotografía están las y los participantes del curso, así como el personal docente coordinador. Fotografía de Rebeca Alfaro.

Esta es la primera vez que un curso ALMA se desarrolla en universidad pública de Latinoamérica. Para el Dr. Morales, este es un gran honor y reconocimiento a la destacada trayectoria que ha efectuado la UCR en los últimos años en materia de geriatría. 

¿Qué hacer?

La respuesta es, justamente, fortalecer las competencias docentes del profesorado de pregrado y posgrado en geriatría, el principal objetivo de ALMA.

Mediante estrategias y herramientas de enseñanza centradas en el envejecimiento, se pueden formar profesionales altamente capacitados para atender las necesidades de salud de la población geriátrica con mayores capacidades diagnósticas.

En el contexto costarricense, en el cual se prevé que para el 2050 haya 1 262 311 costarricenses mayores de 65 años —lo que equivale al 20,7 % de seres humanos que vivan en el país—, aumentar las capacidades constituye un pilar estratégico para la sostenibilidad del sistema de salud.

“Hay que aprender a aprender y por eso estamos en este curso. Hay que enseñar la actitud que debe prevalecer para tratar a las personas mayores y, especialmente, saber de comunicación. Hay que saber comunicarse con la persona adulta mayor, con la familia, con la comunidad porque, de lo contrario, usted puede ser un brillante profesional que, si carece de esas características, entonces se vuelve un fracaso”, enfatizó el Dr. Morales.

Para promover una mejor enseñanza de la geriatría, el Dr. Morales indica que es necesario mejorar el trato con el paciente y, al mismo tiempo, sacarle el máximo provecho a la historia clínica geriátrica y, de manera complementaria, usar las herramientas tecnológicas e innovadoras —como la inteligencia artificial— con el propósito de potenciar tanto el aprendizaje autónomo como la interacción y la reflexión crítica en este ámbito.

“La inteligencia artificial ya está jugando un papel importante y va a jugar uno aún más importante. La inteligencia artificial, mediante su buen uso, puede agilizar mucho ciertos tipos de exámenes radiológicos. Si hay una fila grande de reportes que no se han hecho, entonces la IA lo agiliza. Sin embargo, hay que tener mucho cuidado, es una gran herramienta, pero hay que usarla con ética, principios y valores, por eso lo estamos abordando en este curso”, ahondó el Dr. Morales.

Asimismo, es fundamental distinguir técnicas de evaluación formativa y contextualizadas al perfil del estudiantado, que permitan medir de manera adecuada el dominio de los contenidos y las competencias en geriatría.

Otra de las propuestas es integrar esta disciplina en la educación médica mediante enfoques pedagógicos que subrayen la importancia de la atención integral de la persona adulta mayor en los planes de estudio. Esto ya lo hace la UCR a nivel de grado y de posgrado.

Además, se plantea diseñar programas educativos específicos que respondan a las necesidades curriculares y pedagógicas, para afrontar de forma pertinente los desafíos que implica la atención a las personas mayores y promover una formación que respete la dignidad, el envejecimiento saludable y favorezca su inclusión social.

"La historia clínica geriátrica en el caso de las personas mayores le permite al médico documentar todos los problemas que tenga la persona y evitar errores por haber obviado o saltado algún detalle. Entonces, en otras palabras, la historia clínica geriátrica le ordena al médico su pensamiento para no dejar nada por fuera".

Dr. Fernando Morales Martínez

El curso ALMA

El curso se efectuó durante cuatro días de intensas jornadas, del 6 al 9 de septiembre del 2025, en la Facultad de Medicina de la UCR que, por primera vez en su historia, se alojó en una universidad pública de latinoamérica.

El programa abrió con un enfoque en la docencia universitaria, donde se discutieron nuevas formas de aprendizaje, la importancia de la simulación, el rol de la inteligencia artificial y las competencias digitales del profesorado.

De igual forma, se subrayó la necesidad de formar con pensamiento crítico y de incorporar metodologías que pongan a la persona mayor en el centro del proceso de enseñanza.

El segundo día se dedicó a la docencia en geriatría, con énfasis en la formación en pregrado, residencia y posgrado en distintas especialidades médicas. Aquí se revisaron currículos, estándares y modelos de acreditación, además de estrategias didácticas como el aula invertida, el aprendizaje activo y la simulación clínica.

La reflexión se amplió hacia los desafíos éticos, abordados en la tercera jornada, en el cual se analizaron dilemas bioéticos, el consentimiento informado, las actitudes hacia las personas mayores y el impacto del edadismo en la educación médica.

También se fortalecieron las capacidades investigativas mediante el diseño de escenarios de simulación clínica que reflejaron situaciones reales de la práctica geriátrica.

Finalmente, el curso cerró con un día enfocado en la investigación y la innovación educativa.

En ese último día se discutieron sobre los modelos latinoamericanos de formación en geriatría, técnicas de mentoría, enseñanza en pequeños grupos, el uso del modelo de las 5Ms para la atención geriátrica y el desarrollo de habilidades blandas.

“Para nosotros, desde la UCR, fue un gran honor y un gran reconocimiento que ALMA se haya llevado a cabo aquí. Toda esa labor que se ha hecho en el marco de la Universidad de Costa Rica ha sido mucho sacrificio. Hace 30 o 40 años no se tenía idea de lo que era la atención a las personas adultas mayores y muchas personas se oponían sin fundamento”, recordó el Dr. Morales.

La clausura se acompañó de la entrega de certificados y se resaltó la importancia de continuar articulando esfuerzos regionales para responder al desafío del envejecimiento poblacional con una docencia en geriatría actualizada, ética y comprometida con la calidad de vida de las personas mayores.

Jenniffer Jiménez Córdoba
Jenniffer Jiménez Córdoba
Periodista Oficina de Comunicación Institucional
Área de cobertura: ciencias de la salud
jenniffer.jibxmsmenezcordoba  @ucrjgor.ac.cr

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