David Bermúdez: “Evidenciar los problemas sociales es también una manera de hacer justicia”
Las seis personas distinguidas con el Premio Dr. Fernando Soto Harrison fueron reconocidas por trabajos de investigación de alto nivel que visibilizan diversas problemáticas sociales, jurídicas y culturales del país, y que reafirman el papel del conocimiento académico como herramienta para la transformación y la justicia social.
Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.Su discurso fue inspirador. David Esteban Bermúdez Corrales, abogado y un hijo de Valle de la Estrella (Limón) —uno de los distritos con los índices de desarrollo humano más bajos del país— fue contundente: “con mi trabajo de investigación no pretendí resaltar una situación atípica o extraordinaria, simplemente quise hacer visible una realidad y explicar su origen”. Y lo logró de manera ejemplar.
Ese enfoque crítico, anclado en la experiencia y sustentado en la evidencia sólida, lo hizo ser uno de los seis ganadores del Premio Dr. Fernando Soto Harrison 2024, otorgado por la Universidad de Costa Rica (UCR).
El reconocimiento exalta el aporte de las investigaciones a la realidad del país, de excelencia e innovación, que sobresalen por su pertinencia social, solidez metodológica y capacidad de generar reflexión y transformación. David lo hizo con excelencia.
Su tesis denominada: “Condiciones socioculturales existentes en relación laboral del personal administrativo de la finca productora bananera del Valle de la Estrella que legitima prácticas laborales ilegales”, de la Facultad de Derecho, retrató —con el más alto nivel investigativo— cómo determinados factores culturales y sociales contribuyen a normalizar prácticas laborales contrarias al ordenamiento jurídico.
En su estudio, David explicó cómo muchos de los y las trabajadoras de una bananera del Valle de Estrella llegaban a trabajar hasta 12 horas por día, durante los siete días de la semana, sin el pago de horas extra.
“Quise ponerle palabras a la realidad de mis padres, a la de mis amigos y a la de nuestros abuelos. Una realidad permeada por elementos socioculturales que hacen que su visibilidad no sea nítida y que muchas veces se ignore o, peor aún, se justifique. Este trabajo nace de la satisfacción de no olvidar de dónde venimos y de la convicción de que evidenciar estos problemas sociales también es una forma de hacer justicia”, expresó Bermúdez.
La tesis, construida desde un enfoque sociocultural crítico —y mediante un profundo compromiso ético con las comunidades trabajadoras— visibiliza algunas de las barreras estructurales de acceso efectivo a los derechos laborales y plantea la necesidad de repensar los mecanismos de tutela jurídica desde una comprensión profunda del contexto social.
“Esta es una manera de decirle a estas comunidades de gente trabajadora que no todos miran hacia otro lado, que su historia importa y que su realidad merece ser contada. En este camino, la educación pública volvió a sorprenderme. [...] Esta educación hizo posible, gracias a su sistema de becas, que un hijo del Valle de la Estrella hoy esté aquí, frente a ustedes, diciendo gracias. Gracias educación pública. Gracias Universidad de Costa Rica. Gracias por cimentar con oportunidades reales un mejor país”, reflexionó Bermúdez.
En la fotografía está David Bermúdez Corrales, uno de los profesionales galardonados por la Universidad de Costa Rica, cuyo trabajo investigativo destaca por su rigor académico y su aporte a la comprensión de problemáticas sociales del país.
Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.Un premio a la excelencia
Por supuesto, él no está solo. Junto con David sobresalieron otros cinco profesionales de la UCR.
Por la parte de la Facultad de Ciencias Económicas se encuentra Kendall Osvaldo Badilla Barrantes, de la Escuela de Administración Pública. Él efectuó la tesis: “Organización comunitaria y respuesta institucional frente a la situación de pandemia por Covid-19: El caso de la comunidad Rositer Carballo, periodo 2020-2021”.
Esta investigación destaca por situar el análisis de una comunidad concreta, históricamente vulnerable, y por examinar cómo se articulan y se tensionan la organización comunitaria y la acción institucional en un contexto de crisis.
“Es un trabajo que demuestra cómo la investigación universitaria puede generar conocimiento útil para las comunidades y para la gestión pública territorial, especialmente, en momentos de emergencia social”, expresó el Dr. Leonardo Castellón Rodríguez, decano de la Facultad de Ciencias Económicas y miembro del jurado calificador.
La otra tesis ganadora de la Facultad de Ciencias Económicas, también de la Escuela de Administración Pública, fue la de Freddy Rahudin Fallas Bustos, con su estudio: “Estrategias de Articulación Productiva: Modelo de cooperación Clúster como apuesta para el impulso del Desarrollo Económico Territorial”.
El trabajo aborda uno de los mayores desafíos estructurales del país: las desigualdades territoriales en materia de desarrollo.
“El aporte radica en proponer un modelo de articulación productiva basado en la cooperación entre actores públicos, privados y académicos, al ofrecer criterios claros y aplicables para la política pública. Es una tesis que vincula teoría y práctica con notable solvencia”, mencionó el Dr. Castellón Rodríguez.
En la imagen está Freddy Rahudin Fallas Bustos, con su estudio: “Estrategias de Articulación Productiva: Modelo de cooperación Clúster como apuesta para el impulso del Desarrollo Económico Territorial”.
Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
En la fotografía está Kendall Osvaldo Badilla Barrantes, de la Escuela de Administración Pública. Él efectuó la tesis: “Organización comunitaria y respuesta institucional frente a la situación de pandemia por Covid-19: El caso de la comunidad Rositer Carballo, periodo 2020-2021”.
Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Aquí está Andrea Vanessa Chacón Chacón, de la Facultad de Derecho, con su tesis: “La tutela del derecho a la salud integral de las personas y su impacto en el derecho al desarrollo: respuesta ante la crisis provocada por la COVID-19 en países de Centroamérica”.
Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Ana Zuley Zúñiga Jiménez, de la Escuela de Ciencias Políticas, fue otra de las galardondas. Ella hizo la tesis: “Participación ciudadana en intervenciones públicas en el Poder Judicial y el Poder Legislativo en Costa Rica, 2014-2020”.
Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Aquí está Fernanda Chacón Vargas, de la Escuela de Psicología. Ella redactó la tesis “Resistiendo a la norma: un análisis narrativo de las experiencias subjetivas en un grupo de personas de género no binarias en la esfera urbana costarricense”.
Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.Desde las Ciencias Sociales
En cuanto a la Facultad de Ciencias Sociales destacó Fernanda Chacón Vargas, de la Escuela de Psicología.
Ella redactó la tesis “Resistiendo a la norma: un análisis narrativo de las experiencias subjetivas en un grupo de personas de género no binarias en la esfera urbana costarricense”.
Esta investigación brinda una mirada innovadora y necesaria a la historia social y política costarricense, al analizar las experiencias subjetivas de personas género no binarias en el espacio urbano.
Lo anterior se efectuó mediante la aplicación de metodologías cualitativas rigurosas, lo que hizo posible que “la tesis ampliara los marcos tradicionales de análisis institucional y reafirmara el compromiso de la universidad pública con la inclusión, la diversidad y la dignidad humana”, expuso el Dr. Castellón Rodríguez.
La otra tesis de excelencia galardonada de la Facultad de Ciencias Sociales fue: “Participación ciudadana en intervenciones públicas en el Poder Judicial y el Poder Legislativo en Costa Rica, 2014-2020”, efectuada por Ana Zuley Zúñiga Jiménez, de la Escuela de Ciencias Políticas.
El trabajo de Ana Zuley ofrece un análisis sólido de los mecanismos de participación ciudadana en dos pilares fundamentales del sistema democrático costarricense. Ella “documenta avances, identifica limitaciones y aporta insumos concretos para fortalecer la legitimidad institucional y la democracia participativa en el país”, manifestó el Dr. Castellón Rodríguez.
La sexta tesis premiada es la de Andrea Vanessa Chacón Chacón, de la Facultad de Derecho, titulada: “La tutela del derecho a la salud integral de las personas y su impacto en el derecho al desarrollo: respuesta ante la crisis provocada por la COVID-19 en países de Centroamérica”.
El estudio ofrece un análisis jurídico riguroso de las respuestas estatales frente a la pandemia en la región centroamericana, al destacar la interdependencia entre el derecho de la salud y el derecho al desarrollo. “Su valor reside en evidenciar que, incluso en contextos de crisis, los derechos humanos deben mantenerse como eje de la acción pública”, enfatizó el Dr. Castellón Rodríguez.
Un valor insustituible
Para el Dr. Carlos Araya Leandro, rector de la UCR, estas investigaciones dialogan con grandes desafíos del desarrollo humano y sostenible, al aportar conocimiento pertinente para la construcción de una sociedad más equitativa, democrática e inclusiva.
Por eso, más allá de marcos específicos, lo que se reafirma con cada una de las investigaciones es el valor del conocimiento universitario, como herramienta fundamental para comprender la complejidad social y orientar la acción pública con fundamento ético y, sobre todo, con evidencia científica.
“Ustedes se han formulado preguntas fundamentales y, en la búsqueda rigurosa de respuestas, no solo han producido hallazgos relevantes, sino que han abierto nuevas líneas de investigación caracterizadas por la interdisciplinariedad, la pertinencia para la formación de políticas públicas, el análisis profundo de realidades concretas y la propuesta de metodologías innovadoras. Todo ello realza la relevancia del quehacer universitario y confirma el papel insustituible de la Universidad de Costa Rica en la vida nacional”, afirmó el Dr. Araya.
Por su parte, desde la mirada del Dr. Castellón Rodríguez, este acto demuestra con claridad el valor insustituible de las ciencias sociales para comprender la complejidad de nuestra sociedad, a fin de tener insumos que permitan diseñar políticas públicas pertinentes capaces de fortalecer la institucionalidad democrática.
“En momentos en que algunas voces pretenden demeritar el aporte de las ciencias sociales o cuestionar su necesidad, estas investigaciones ofrecen una respuesta clara y contundente: ‘sin ciencias sociales no hay comprensión profunda de la realidad, no hay políticas públicas eficaces y no hay democracia sostenible. Defender este conocimiento es defender lo público y la universidad estatal”, resaltó el Dr. Castellón.
Cada una de las personas galardonadas presentó trabajos finales de graduación que se distinguen por un altísimo nivel de comprensión de los problemas abordados, una notable profundidad y una sensibilidad social ejemplar, así como un carácter innovador y sus aportes sustantivos al conocimiento académico en los campos de la economía, las ciencias sociales y el derecho.
“Esas investigaciones encarnan con claridad el ideal universitario de una ciencia crítica rigurosa y comprometida con la realidad nacional, esa misma que promovía el Dr. Fernando Soto Harrison”, concluyó el rector.
¿Quién fue el Dr. Fernando Soto Harrison?
Fernando Soto Harrison fue un destacado servidor público y humanista costarricense que entendió la vida política como un compromiso ético con la democracia y el bienestar colectivo. Desde su juventud, forjó un diálogo permanente con el país a través de la reflexión crítica y la participación pública, convencido de que los intereses nacionales debían prevalecer siempre sobre cualquier aspiración personal.
En los complejos años de la década de 1940, su liderazgo fue decisivo para impulsar transformaciones estructurales que hoy sostienen la Costa Rica democrática: defendió las Garantías Sociales, el Código de Trabajo y la creación de la Caja Costarricense de Seguro Social, y promovió con visión y firmeza una profunda reforma electoral que sentó las bases del Tribunal Supremo de Elecciones, concebido como un poder independiente, no politizado y garante de la voluntad soberana del pueblo.
