Las personas aspirantes a las diputaciones por Limón debaten sobre los retos que tiene la provincia
El debate con las personas aspirantes a las diputaciones por Limón se realizó el 14 de noviembre, en el Miniauditorio de la Sede del Caribe. Foto: Paola López.
En medio del clima previo a las elecciones presidenciales, la Sede del Caribe de la Universidad de Costa Rica se convirtió en el punto de encuentro para que siete personas candidatas a diputaciones por diferentes partidos en Limón debatieran sobre los retos más urgentes que enfrenta esta provincia.
Este grupo de aspirantes confrontaron ideas, coincidieron en preocupaciones y respondieron al reclamo ciudadano por soluciones concretas, especialmente sobre los temas de seguridad y desarrollo.
En la actividad, organizada por el profesor Dr. Carlos Sandoval García, las personas estudiantes de la carrera de Comunicación Social y el director de la Sede del Caribe, MBA Walter Anderson Rivera, se destacó el valor de Limón como una provincia “llena de oportunidades y de gente trabajadora”.
Anderson subrayó, además, la responsabilidad de la Universidad de Costa Rica de promover espacios como este, para que la comunidad limonense pueda informarse y ejercer un voto consciente.
Por su parte, la Licda. Alejandra Tenorio Madrigal, moderadora del foro, introdujo el panel con datos sobre la creciente violencia y los índices de homicidios, tanto a nivel nacional como provincial. Acto seguido, lanzó la única pregunta que guiaba la discusión: ¿cuáles son las tres acciones más urgentes para reducir la violencia en la provincia de Limón?
Exposición de visiones y posibles soluciones
Para Andrea Peraza Rogade, candidata de la coalición Agenda Ciudadana, la violencia en Limón tiene raíces estructurales que se deben atender desde la transformación educativa, el turismo y la agroindustria. Peraza aseguró que el desarrollo es posible si se actualiza el currículo educativo a la realidad limonense y se impulsa el potencial turístico y agrícola de la zona.
Por su parte, Francisco Rodríguez Díaz, candidato del Frente Amplio, sostuvo que la seguridad es “el tema más urgente”, y lamentó las pérdidas humanas que ha presenciado la población.
El candidato recalcó que es falso que “solo se estén matando entre ellos”, como alguna vez se ha insinuado desde el Gobierno de la República. Sus propuestas se centraron en mejorar el acceso a la educación y el empleo, el fortalecimiento de la Fuerza Pública con recursos y estímulos, y aprobar leyes que corten las fuentes financieras del crimen organizado. Rodríguez también visibilizó la violencia de género y el aumento de los femicidios en la provincia.
Desde el Partido Nueva Generación, su candidato Ronald Hidalgo Arias lamentó el impacto cultural de las narconovelas y cómo estas idealizan la vida criminal. Hidalgo pidió una estrategia integral que incluya cultura, deporte y educación, además de reformas judiciales para separar el Ministerio Público del Poder Judicial, debido a la infiltración del crimen organizado.
El candidato también abogó por penas más severas, más espacios carcelarios y mejores oportunidades laborales, para evitar que las personas jóvenes abandonen la provincia o, incluso, el país.
Finalmente, Frank McKenzie Peterkin, del Partido Progreso Social Democrático, criticó el sistema penitenciario por otorgar más beneficios a personas privadas de libertad que a la ciudadanía. Mckenzie sostuvo que muchos reclusos salen con mayores habilidades delictivas que con herramientas para reinsertarse. Su enfoque se dirigió a reforzar educación, salud y cultura como espacios preventivos.
La interacción con el público
En el segundo segmento del debate, se abrió un espacio para que la ciudadanía que asistió al Miniauditorio de la Sede del Caribe cuestionara directamente a las candidaturas. Una intervención destacó entre las demás: Hellen Salas, quien agradeció el espacio, pero mostró un profundo malestar por el rezago en educación y salud.
Su pregunta fue contundente: ¿qué medidas tomarían para enfrentar los presuntos problemas asociados a la operación de APM Terminals, una empresa que al parecer prometió ser motor de desarrollo, pero que, según afirmó Hellen, ha dejado más rezagos que oportunidades, ya que “la sociedad limonense está cansada de pedir migajas”, advirtió.
Las respuestas de las personas candidatas coincidieron en un punto: la disconformidad con la gestión portuaria actual.
Por ejemplo, la aspirante Lissa Freckleton, del Partido Costa Rica Primero, propuso una ley para integrar la inteligencia artificial en los análisis productivos y de patrullajes, con el fin de frenar el paso de droga por el puerto.
Por su parte, Mirna Pierre, del Partido Centro Democrático Social, afirmó que ellos priorizan al ser humano y que se debe investigar a fondo el funcionamiento de la terminal, además de declarar emergencia nacional por el rezago educativo en Limón.
Andrea Peraza, del Partido Agenda Ciudadana, insistió en que Limón “puede volver a ser una provincia segura”, si se pasa del conteo de homicidios al “conteo de oportunidades”.
Al mismo tiempo, Francisco Rodríguez, del Frente Amplio, señaló que las políticas de privatización deterioraron a Jpdeva, y propuso que los puertos regresen a manos de esa institución para reinvertir sus ganancias en la provincia de Limón.
Mangell McLean, candidato del Partido Liberación Nacional, manifestó su compromiso con revisar el contrato de APM Terminals y “devolverle a Limón sus oportunidades”.
Ronald Hidalgo denunció las fallas recurrentes en los escáneres del puerto y respaldó la idea de devolver los muelles a Japdeva, además de impulsar un aeropuerto internacional para esta provincia.
Al respecto, Frank McKenzie, calificó la operación de APM Terminals como “nefasta” y recordó el rol que Japdeva tenía en el desarrollo de toda la provincia limonense. Él llamó a retomar valores y a generar oportunidades educativas para niñas, niños y personas jóvenes al afirmar en idioma inglés: come back to the roots (regresemos a nuestras raíces).
Y aunque cada candidatura presentó su propia visión, hubo un consenso, lo cual es poco común en debates políticos: todos coincidieron en que la operación de APM Terminals no ha beneficiado a Limón, y que el modelo actual debe revisarse o replantearse.
El encuentro cerró con la invitación a la ciudadanía a informarse y reflexionar, para ejercer un voto informado de cara a las elecciones de febrero del 2026.
Con este debate, la Sede del Caribe se consolidó como un espacio donde la comunidad limonense puede escuchar, de primera mano, las propuestas de quienes aspiran a representarla en la Asamblea Legislativa.