La Sede del Caribe tiene una gran historia, produce conocimiento científico y aporta al progreso de Limón
La Vicerrectoría de Acción Social, en coordinación con la Sede del Caribe, realizó recientemente una Feria de la Salud en el centro de la ciudad de Limón, como parte de los esfuerzos por mejorar la calidad de vida de las personas. Foto: Anel Kenjekeeva.
La regionalización significa equidad, solidaridad, intercambio de conocimientos, y respaldar el desarrollo de las comunidades menos favorecidas del país, y ese es uno de los objetivos que promueve y cumple la UCR, a través de sus sedes.
Durante medio siglo, la Sede del Caribe de la Universidad de Costa Rica (UCR) ha sido un faro de conocimiento, inclusión y desarrollo para la provincia de Limón. Fundada en 1975, esta sede universitaria ha transformado profundamente el panorama educativo, social y cultural de la región, y se consolida como un pilar del desarrollo sostenible y de la democratización del acceso a la educación superior pública en el país.
Un puente de dos vías entre la ciencia y la comunidad
Para el MBA. Walter Anderson Rivera, director de la Sede del Caribe, este aniversario representa una oportunidad para mirar con gratitud el camino recorrido y reafirmar el compromiso con el futuro.
El gimnasio deportivo de la Sede del Caribe albergó la actividad de conmemoración de los 50 años de vida universitaria UCR en Limón. Foto: Laura Rodríguez.
“Celebramos los 50 años de presencia universitaria en el Caribe costarricense. Son 50 años de historia, compromiso y transformación social. La Sede del Caribe se convirtió en un puente entre la Universidad y la provincia de Limón, entre la ciencia y la comunidad, entre la educación y el desarrollo humano”, destacó.
Desde sus inicios, esta sede ha formado a miles de
jóvenes limonenses que hoy se desempeñan en los sectores público,
privado y comunitario, contribuyendo al bienestar de sus familias y al fortalecimiento del
tejido social de la provincia.
Su oferta académica incluye carreras estratégicas como Dirección de
Empresas, Informática Empresarial, Contaduría Pública,
Administración Aduanera y Comercio Exterior, Educación Inicial del
Inglés, Enseñanza del Inglés, Turismo Ecológico, Ingeniería
Química, Comunicación Colectiva y Marina Civil.
Estas carreras responden a las necesidades reales del Caribe costarricense, impulsan la movilidad social y consolidan un espíritu de pertinencia regional que enriquece la identidad del país.
La música y el baile no podían faltar en las actividades que se organizaron en la Sede del Caribe. Foto: Laura Rodríguez.
Investigación, docencia y acción social con sello caribeño
En el ámbito de la docencia, la Sede del Caribe mantiene su compromiso con la calidad académica y la formación integral. En investigación, sus proyectos han generado conocimiento en áreas clave como la biodiversidad, la sostenibilidad ambiental, la cultura caribeña, la economía y el turismo, lo que ha contribuido a la toma de decisiones informadas para el desarrollo local. Y por medio de la acción social, la sede ha logrado impactar directamente a los seis cantones de la provincia mediante proyectos comunitarios, programas de salud pública, iniciativas ambientales, culturales y socio-productivas, además del tradicional Trabajo Comunal Universitario (TCU).
Asimismo, el Centro Infantil Universitario Bilingüe (CIUB) representa un esfuerzo pionero por fomentar el aprendizaje temprano y el sentido de pertenencia desde la infancia, donde se integran la educación de calidad y los valores de la comunidad limonense.
Un legado de equidad y regionalización
Para el Dr. Carlos Araya Leandro, rector de la Universidad de Costa Rica, la Sede del Caribe encarna la esencia del compromiso público universitario.
La cultura musical afrocaribeña es una de las temáticas que se abordan dentro del quehacer investigativo de la Sede del Caribe. Foto: Laura Rodríguez.
“Celebrar medio siglo de presencia de la UCR en el Caribe es también celebrar el talento y la dignidad de su gente. La regionalización abre oportunidades, reduce desigualdades y construye ciudadanía en territorios históricamente postergados”, afirmó Araya.
El rector destacó, además, que la investigación con identidad cultural ha sido una de las principales fortalezas de la sede.
“Los proyectos sobre la historia del calipso, la evolución de Puerto Viejo o los aportes de las iglesias protestantes a la organización social de Limón, son ejemplos de ciencia al servicio de las comunidades”, indicó.
El personal docente y administrativo, así como funcionarias y funcionarios pensionados se hicieron presentes para vivir las celebraciones por el aniversario de la Sede del Caribe. Foto: Laura Rodríguez.
Araya enfatizó también los desafíos que enfrenta la región, como las brechas sociales y las vulnerabilidades ambientales, y subrayó la necesidad de fortalecer la estructura universitaria, la conectividad y el financiamiento justo del Fondo Especial para la Educación Superior (Fees).
“El conocimiento puede ser una herramienta de justicia, y la UCR debe seguir siendo un actor protagónico en el proceso de transformación del Caribe costarricense”, puntualizó.
Diversidad, inclusión y desarrollo humano
Desde el Consejo Universitario, el Dr. Keilor Rojas Jiménez destacó el valor de la diversidad y el respeto como elementos característicos de la vida caribeña:
El sector estudiantil también acompañó a la Sede del Caribe, durante las actividades de conmemoración por sus cinco décadas de existencia. Foto: Laura Rodríguez.
“Caminar por las calles de Limón y escuchar distintas lenguas o expresiones culturales es un recordatorio del valor de la diversidad. Ese respeto es una lección que debemos trasladar al resto del país”, señaló.
El académico enfatizó que la Sede del Caribe ha sido un motor de desarrollo integral y un modelo de equidad territorial.
“La Universidad ha contribuido a la formación de generaciones de jóvenes que hoy son protagonistas del desarrollo local. La acción social ha fortalecido el diálogo intercultural, la participación ciudadana y la protección de derechos humanos”, afirmó.
James Céspedes Fonseca es estudiante de la carrera de Preescolar, y Melanie Correo León cursa la carrera de Marina Civil. Foto: Laura Rodríguez.
Además, resaltó el papel de la sede en la promoción cultural, la preservación de las tradiciones afrodescendientes e indígenas, y el fomento de la identidad local como activo para el desarrollo sostenible.
La voz de la juventud caribeña
El impacto de la Sede del Caribe se refleja también en los testimonios de sus estudiantes. Por ejemplo, para Melanie Correa León, estudiar en Limón representa una oportunidad de construir el futuro sin alejarse de sus raíces: “Lo más importante es crear oportunidades de progreso, aportar a la generación de empleo y poder estudiar en el lugar donde nacimos y queremos establecernos”, comentó Correa.
Por su parte, James Céspedes Fonseca resalta el sentido de pertenencia que se genera: “Me siento muy identificado con la Sede del Caribe. No tener que irme lejos de mi familia para estudiar una carrera universitaria genera un sentimiento de gratitud. Queremos aportar soluciones a los problemas de nuestra provincia”.
Durante el acto oficial de conmemoración, se realizó un conversatorio sobre la historia de la Sede del Caribe, en el que participaron (en orden usual) Walter Anderson Rivera; los exdirectores Marianita Harvey Chavarría, Terecita Ingiana Rosito y Ricardo Wing Argüello; y Carlos Araya Leandro. Foto: Laura Rodríguez.
Al cumplir sus 50 años, la Sede del Caribe de la UCR reafirma su compromiso con la excelencia académica, la innovación y la sostenibilidad. Con proyectos que integran ciencia, cultura y comunidad, la institución continúa consolidándose como un referente nacional en equidad, conocimiento y servicio público.
Tal como lo expresó su director, Walter Anderson Rivera, “la educación transforma realidades. La UCR no pertenece a una sola región, pertenece a todo el país, y la Sede del Caribe es un ejemplo de esa vocación nacional”.
