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Chester Urbina Gaitán, Premio Nacional de Literatura Aquileo J. Echeverría 2020

''Las niñas deberían conocer su historia de género en el deporte''

3 mar 2021Artes y Letras
 El profesor Chester Urbina Gaitán ha sido profesor en la Escuela de Estudios Generales de la …

El profesor Chester Urbina Gaitán ha sido profesor en la Escuela de Estudios Generales de la UCR. Graduado en la carrera de Historia de la UCR y  también ha sido profesor e investigador en diferentes instituciones como la Universidad Nacional de Costa Rica, la Universidad Politécnica de Nicaragua, el Centro de Investigaciones de Historia y Estadística del Fútbol Español (Cihefe). Posee una basta publicación en temas sobre el deporte, prensa, sociabilidad e identidad nacional, identidad de clase; entre muchos otros abordajes. Foto: Anel Kenjekeeva.
 

Para el ganador del Premio Nacional de Literatura Aquileo J. Echeverría 2020,en la categoría de Ensayo, Chester Urbina Gaitán, profesor en la Escuela de Estudios Generales de la UCR, “la presencia, el recorrido, de las mujeres en los diferentes escenarios deportivos costarricenses va de la mano de la lucha por sus derechos, de una mayor visibilización como miembros activos y propositivos de la sociedad civil; de una apropiación lenta y valiente del espacio público; de la lucha contra los prejuicios y mitos de género; entre muchos otros espacios históricos”.

Esto es parte de lo que el lector podrá encontrar en su obra galardonada por el Ministerio de Cultura y Juventud, “Mujer, deporte y nación en Costa Rica (1888-2015)” de la editorial Universidad Nacional de Costa Rica. Al otorgar el premio, el jurado destacó que este ensayo es “un estudio sistemático y acucioso que visibiliza la trayectoria de las mujeres en un campo en que tradicionalmente se las ha invisibilizado”.

En una enriquecedora y perspicaz entrevista sobre el premio que le fue otorgado, conversamos con el profesor Urbina sobre las incidencias de su obra.

Para Chester Urbina Gaitán esta distinción es la culminación de 25 años de trabajo profesional en diferentes países y centros de educación superior, como una consagración de muchos años de trabajo académico honesto y comprometido con la construcción de una sociedad nacional más justa e igualitaria. Pero, además, ve en su libro una oportunidad para que más investigadores, desde una visión multidisciplinaria, continúen escudriñando aún más aristas en torno a esta temática.

Gracias a un exhaustivo estudio y recopilación de datos de 127 años, el profesor Urbina aglutina en su obra reseñas, referencias, apuntes, la visiòn de la prensa en aquellos tiempos sobre la participaciòn femenina en los deportes; particularidades valiosas sobre la incorporación de las mujeres en Costa Rica al mundo del deporte y las realidades históricas y políticas que debieron enfrentar.

Para el autor, esas mujeres “lograron construir nuevas identidades, enfrentando visiones patriarcales sobre el papel que, desde finales del siglo XIX, dentro de una lógica de discurso victoriano restrictivo y burgués, se les asignaba a las mujeres en la sociedad y, claro está, el deporte fue una de esas restricciones”.

La obra nos muestra cómo el fenómeno del deporte llega al país a finales del siglo XIX a partir de la vinculación con el comercio del café, con lo cual llegan a Costa Rica diferentes productos culturales como teatro, cine, y deportes. La práctica del deporte estaba reservada para la burguesía de la época. Las primeras mujeres deportistas fueron miembros de las colonias extranjeras en el país y otras miembros de la burguesía nacional cafetalera.

Esas primeras deportistas practicaban boliche, golf, cricket. Deportes acordes con el discurso victoriano llegado al país, en el cual a la mujer se le restringía su participación en deportes en los cuales interviniera la fuerza o el combate, como boxeo, baloncesto, fútbol. “Un discurso cuya lógica histórica era que la mujer no perdiera su femineidad y su condiciona de género y su condición de madre para para traer hijos fuertes al país. Fue una concepción de deporte que se introdujo dentro de una formación de una identidad de clase”, nos relata el profesor Urbina durante la entrevista.

Por lo anterior, Urbina nos señala que con su obra pretende destacar que el estudio de la mujer es un estudio político, no solo sobre la identidad de género. Urbina cuestiona: “si hay diferentes grupos étnicos, culturales, de género, etc., que componen un país ¿de verdad esos grupos están integrados en una visión de país; comparten ese mismo bagaje cultural que el mundo occidental crea para una sociedad nacional; todos tienen el mismo ideario y visión de país? Pues no. De ahí el título de mi libro, en torno a esa marginación y disparidad en cuanto al acceso a la práctica del deporte. La igualdad en el deporte es una deuda histórica que poco a poco debe irse saldando”.

 La obra conduce por un recorrido histórico que permite entender muchas de las interrogantes que …

La obra conduce por un recorrido histórico que permite entender muchas de las interrogantes que han rodeado al deporte femenino costarricense, las cuales tienen causas relacionadas con la construcción de una identidad nacional basada en discursos y concepciones de mundo acordes a diferentes momentos históricos, lo cual permite al autor afirmar que aún hoy hay una deuda que saldar con el deporte femenino, en muy variados ámbitos. Foto: Anel Kenjekeeva.

¿Ciudadanos saludables versus futuras madres?

Relata el profesor Urbina en su libro que gracias a las mujeres que pudieron recibir educación secundaria en el Colegio Superior de Señoritas (1888), instituto de Alajuela, Colegio de San Luis Gonzaga, entre otros espacios educativos en el país, ellas pudieron tener acceso a la práctica gimnástica, la cual era algo común para los varones de la época.

Pero el significado de ambas prácticas distaba mucho entre sí. Esa práctica en varones era para “producir ciudadanos saludables para la nación costarricense. Pero la gimnástica femenina se comprendía en la condición no de formar ciudadanos, sino futuras madres saludables”.

Esos primeros destellos deportivos de las estudiantes de secundaria de finales del siglo XIX y la creación en 1923 de la Liga Feminista de Costa Rica, en lucha por los derechos de la mujer, fortalecieron la ruptura de los esquemas y discursos prohibitivos victorianos y se empieza a dar la práctica de deportes de fuerza como baloncesto y fútbol en las mujeres.

Deporte y ruptura de cadenas opresivas

El autor también destaca, durante nuestra conversación, que su obra muestra cómo década tras década, la mujer fue quebrando aquel esquema de exclusión y dijo yo soy dueña de mi cuerpo, quiero trascender a nivel del espacio público, yo puedo destacar, llegar a límites, obtener galardones. “Se puso metas de superación, ya no era el cuerpo sobre el cual gobernaba su papá o su esposo; empezó a romper paradigmas, a romper cadenas opresivas económicas, religiosas, mentales, sociales, culturales; comenzó a construir discursos contraculturales. Al no reproducir la marginación y esquemas patriarcales, tomaba conciencia de quién era”.

Esos temas, enfatiza Urbina, de dominación y control cultural deben ser analizados por las niñas, por las muchachas, sobre todo en la actualidad donde hay fuertes discursos machistas, incluso en medios de comunicación, que cosifican el cuerpo de la mujer.

Definitivamente la obra Mujer, deporte y nación en Costa Rica (1888-2015) merece la atención y es una invitación a desentrañar mejor la conexión entre deporte y la integración social de la mujer en una sociedad nacional, lo cual es una temática poco tratada en la literatura mundial.

Y es también una invitación a la reflexión y a la cotidiana defensa de sus derechos para miles de mujeres en nuestro país que, hoy por hoy, ven y viven su práctica deportiva como algo habitual, ya construido y apropiado, pero que tiene detrás toda una historia de luchas y desafíos socioculturales que nos dice que aún hay muchos ganchos de derecha que lanzar, muchos encestes que lograr, muchos goles que anotar, muchas pistas y piscinas que recorrer, muchos pesos que levantar, muchas pértigas que dominar, olas y montañas que remontar, muchos récords que quebrar, y la lista continúa…

María Encarnación Peña Bonilla
María Encarnación Peña Bonilla
Periodista, Oficina de Divulgación e Información
Áreas de cobertura: educación y estudios generales
maria.pelifznabonilla@ucr.lxvfac.cr
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