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Esculturas enraizadas en el pueblo

Artistas autodidactas tallan escenas de la tierra y el mar
22 jul 2011Artes y Letras
“Atún a dos hilos” es otra de las tallas que exhibe Hernán Ortega.
“Atún a dos hilos” es otra de las tallas que exhibe Hernán Ortega. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

Uno se inspira en el arte indígena de la región de Turrialba, el otro en los recursos que le proporciona el mar. Ambos son creadores natos, movidos por su propia imaginación. Saúl Obando y Hernán Ortega son dos artistas autodidactas que encontraron en la escultura su medio de expresión

Ellos están exhibiendo una muestra de sus obras en el vestíbulo del edificio administrativo A de la Universidad de Costa Rica.

Saúl es influenciado por el arte indígena de la zona de Turrialba, así como por otras culturas como la africana y la precolombina, cuyos rasgos están presentes en algunas de sus piezas. Hace esculturas tridimensionales, relieves y bajo relieves, tallados en maderas propias de la región como es el pejibaye, el café, y el madero negro, entre otras. También utiliza la raíz del café para realizar esculturas de figuras humanas y otras de animalística.

Tallas sobre raíz de café “Esclavo”, “Bendición de alimentos” y “Agricultor”, de Saúl Obando …
Tallas sobre raíz de café “Esclavo”, “Bendición de alimentos” y “Agricultor”, de Saúl Obando (foto Laura Rodríguez).

Por su parte, Hernán aprovecha los troncos que el mar trae y lleva en su constante ir y venir, en los que deja vagar su creatividad. Algunas de sus obras también las ha intervenido artísticamente.

Esta muestra artística es auspiciada por la Sección de Extensión Cultural de la Vicerrectoría de Acción Social, la Etapa Básica de Artes y Oficios de la Sede del Atlántico y la Sede del Pacífico, y con ella se inicia el proyecto “Exposiciones de las Sedes Regionales a la Sede Rodrigo Facio Brenes”.

Según dijo el asesor de Artes Visuales de esa Vicerrectoría, Lic. Luis Paulino Delgado, “este primer intento nos permite descubrir y valorar a los artistas y artesanos de los pueblos, quienes, por su talento artístico, han desarrollado un trabajo espontáneo, propio de su inspiración y con el conocimiento adquirido por esa necesidad de expresarse, y de ese modo, consolidaron sus técnicas escultóricas y encontraron las herramientas requeridas para la talla directa en madera, y el logro de características plásticas que hacen inconfundibles sus obras”.

Saúl Obando nos presenta este conjunto de esculturas sobre pejibaye y raíz de café intervenida, …
Saúl Obando nos presenta este conjunto de esculturas sobre pejibaye y raíz de café intervenida, en las que sobresale su obra “Totem” (foto Laura Rodríguez).

También señaló que en esta ocasión se presentan las obras de Saúl Obando, de La Suiza de Turrialba, y de Hernán Ortega, de Puntarenas, quienes “inician su trabajo por interés propio, por una fuerza más allá de la voluntad, para concebir tan hermosas piezas, admiradas por los coterráneos y foráneos que han visitado sus talleres o bien en ferias artesanales de dichas regiones”.

Esta exposición permanecerá abierta hasta el 29 de julio, de lunes a viernes, de 8:00 a. m. a 4:30 p.m.

Los expositores

Obra “Punto guanacasteco”, de Hernán Ortega (Laura Rodríguez).
Obra “Punto guanacasteco”, de Hernán Ortega (Laura Rodríguez).

Saúl Obando Sánchez nació en San Juan Sur de Turrialba y desde los 11 años se dedica a la agricultura. Heredó su sensibilidad hacia el trabajo en madera de su padre y de su abuelo.

Su producción escultórica está inspirada en diversas épocas y culturas. Entre sus obras se aprecian pilones y machetes que recuerdan la vida campesina de la región; arcos, flechas, máscaras y figuras de influencia indígena, e íconos de diferentes latitudes como África negra, Egipto antiguo y Mesoamérica.

Las herramientas que utiliza regularmente son las gubias, el machete y principalmente cuchillos que enmanga y modifica según el uso que él busca darle. Algunas de sus piezas reciben acabados con barnices, pinturas, betunes y tintes.

Por su parte, Hernán Ortega Molina nació en la ciudad de Puntarenas. A los 15 años se integró al taller de Víctor Manuel Obando como aprendiz de ebanista. También fue carpintero de “ribera”, actividad relacionada con la construcción de barcos de pesca y de viviendas.

Luego en los años sesentas, con el auge del movimiento hippie, realizó objetos pequeños tallados en madera, lo que lo motivó a trabajar este material y a esculpir, inspirado en los oficios tradicionales de la región.

Su escultura se caracteriza por la autenticidad, espontaneidad y por las formas ingenuas, así como por la contribución que ha dado al rescate artístico-cultural de Puntarenas. 
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