Las universidades proponen un FEES que permita un crecimiento moderado para años de crisis y mayor para años de bonanza. Se trata de tener un fondo que en caso de que vuelvan las “vacas flacas” los recursos crecientes de las universidades estén garantizados con el fin de asegurar el acceso a la educación universitaria con justicia y equidad.
La propuesta plantea que el presupuesto sea calculado con base en el año anterior y no en el PIB como se hizo en convenios anteriores.
Se propone que el presupuesto tenga un crecimiento real constante del 11% para los próximos cinco años tal y como se muestra a continuación:
Además se propone que parte del monto del FEES correspondiente al Fondo del Sistema de cada año, se traslade a un proyecto de inversión, el cual se financiará con una operación crediticia por parte del Gobierno. Estos recursos se destinarán a las necesidades de equipo que requieren los proyectos y los programas conjuntos de las cuatro universidades, que se atienden con el Fondo del Sistema.
A la par de esta fórmula se ubica una salvaguarda, de financiamiento universitario con respecto al PIB, que solo se pondría en ejecución si las condiciones de la economía mejoran y superan el crecimiento real. Implica pasar del 1,28 al 1,50 durante el quinquenio.
El Gobierno propone, un financiamiento decreciente, ya que baja del 10% al 4% de crecimiento real (6% menos que en el 2010).

Para garantizar la permanencia de los 83 mil estudiantes matriculados.
Para aumentar la inversión en becas estudiantiles (en promedio un 17%), aumentar la ayuda económica y becar a más personas que lo necesitan.
Para garantizar la calidad de los profesores otorgando becas para que 400 nuevos académicos realicen maestrías y doctorados en el exterior.
Para mejorar el equipamiento y desarrollo de la infraestructura de cara a la innovación y el desarrollo científico y tecnológico.
Para impulsar el desarrollo regional del país, enfatizando en las poblaciones menos favorecidas.