 El Dr. Arnoldo Mora Rodríguez recordó la figura de Joaquín García Monge, al conmemorarse los 50 años de su muerte. Joaquín García Monge, destacado intelectual costarricense de la primera mitad del siglo XX, fue uno de los máximos exponentes de los postulados del arielismo en Centroamérica, según el Dr. Arnoldo Mora Rodríguez, catedrático de la Escuela de Filosofía, quien impartió la conferencia El legado de don Joaquín García Monge a 50 años de su muerte, realizada en el auditorio Roberto Murillo de la Facultad de Letras.
“Desde el punto de vista filosófico, don Joaquín representa al arielismo en Centroamérica, y Rodó, con el Ariel, representa la primera expresión antinorteamericana, no marxista, producto del surgimiento del imperialismo norteamericano, aseguró.
El Dr. Mora publicó recientemente Del arielismo de Rodó a García Monge, en la Editorial de la Universidad Estatal a Distancia. En esa obra analiza las huellas de esa corriente filosófica en destacados pensadores, entre ellos García Monge.
El Ariel es un ensayo filosófico escrito en 1900 por José Enrique Rodó, novelista y ensayista uruguayo, el cual está dedicado a la juventud e inspirado en la obra de teatro La Tempestad, del famoso autor William Shakespeare.
Para Mora García Monge fue “el gran rodosiano” costarricense y centroamericano, y el Repertorio Americano (una publicación que editó Joaquín García Monge desde la década de 1940 hasta su muerte en 1958) replicó las ideas del Ariel al identificar como su interlocutor importante a las juventudes estudiosas del país.
El conferencista explicó que a comienzos del siglo XX Costa Rica se destacó en el conjunto de naciones de América Latina, al constituirse en el segundo país de habla española que se alfabetizó, después de Argentina, como resultado del impulso que le dieron a la educación los gobiernos liberales durante la segunda mitad del siglo XIX.
En la década de 1940, entre el 40% y el 60% de la población del Valle Central sabía leer y escribir y es para ellos que surgió el Repertorio Americano y se convirtió en un medio de difusión cultural del más alto nivel, con artículos de los intelectuales más connotados, entre ellos tres textos originales del intelectual español Miguel de Unamuno y más de 27 originales de Gabriela Mistral, escritora chilena y Premio Nobel de Literatura.
Además, gracias al Repertorio Americano se dieron a conocer figuras como Max Jiménez, Carmen Lyra y Joaquín Gutiérrez.
Figura controversial
 Don Joaquín García Monge fue un intelectual perseguido por sus ideas, según afirmó el Dr. Arnoldo Mora. (Foto tomada de http://cosasdejota.blogspot.com) Para el Dr. Mora, García Monge fue un intelectual crítico, con inquietudes sociales, lo que le valió la persecución política en diferentes momentos de su vida. Fue el creador del realismo social con su novela corta El moto, en la que el campesino aparece no como una figura folclórica, sino como un ser humano empobrecido, que sufre.Su formación académica en Chile contribuyó a su sensibilización y lo llevó a impulsar una reforma educativa, dando énfasis a la formación de los maestros y profesores.
“Don Joaquín no fue -como tantas veces aparece en ensayos sobre su ideario- una especie de Santa Claus de barba blanca o un hombre inofensivo, inocente y puro, más allá del bien y del mal; no, él fue un hombre que levantó roncha, puesto que lo persiguieron tanto, no fue por casualidad, tenía que tener una posición ideológica para que esto se diera” destacó el Dr. Arnoldo Mora.
Además comentó que fue perseguido primero por los hermanos Tinoco y luego por el Expresidente León Cortés Castro y por el figuerismo en 1948. No obstante en 1958 fue declarado Benemérito de la Patria, con dos votos negativos en la Asamblea Legislativa de los ex diputados Frank Marshall y Fernando Volio Jiménez. “Ellos votaron en contra por el odio surgido durante la guerra del 48, eso le amargó la vida a don Joaquín y le precipitó la muerte”, agregó Mora.
La revista que García Monge publicó hasta su muerte en 1958, fue censurada en El Salvador y Guatemala, países en donde no podía ser distribuida.
Según el conferencista, García Monge apoyó en su lucha a Augusto César Sandino de Nicaragua, y tomó una posición beligerante antifascista, lo cual originó que el encargado de negocios de Mussolini en Costa Rica lo acusara penalmente. “Esto muestra hasta qué grado él levantó la conciencia crítica y lúcida de su época”, concluyó Mora su disertación. Cite este artículo en su sitio | Views: 1412
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