La Vicerrectoría de Docencia es la autoridad académica que orienta, supervisa, evalúa y promueve el desarrollo de programas académicos. Trabaja directamente con las unidades académicas. Orienta y controla la actualización de los planes de estudios.
Evalúa e incentiva el quehacer docente. Propicia un constante mejoramiento académico mediante seis grandes áreas del conocimiento, que agrupan facultades encargadas de coordinar las labores académicas, presididas por la figura del Decano o la Decana y su respectiva Asamblea de Facultad, como máximo órgano colegiado.
La Institución imparte más de un centenar de carreras de grado y cuenta además con pregrados (Programas de Diplomado y Certificados de Especialización en Programas Especiales).
El proceso de crecimiento de oportunidades de estudio se acompaña de una estricta evaluación y control de los programas y del personal docente que los imparten, como garantía necesaria para resguardar la calidad del proceso formativo.
La Universidad de Costa Rica cuenta con más de 4.000 profesores, con grados académicos que garantizan la alta calidad de su trabajo docente.
Las oportunidades de superación del profesorado se amplían mediante el sistema de becas complementarias para los y las docentes que cumplen los requisitos establecidos y desean obtener posgrados en el exterior. Asimismo, la Institución cuenta con un espacio virtual, diseñado para apoyar los procesos de enseñanza y de aprendizaje en la Universidad de Costa Rica.
Para ello, posee un conjunto de recursos en red que permite a los y las docentes poner a disposición de sus estudiantes, todo tipo de material, información sobre los cursos, comunicarse en cualquier momento y desde cualquier lugar, ofrecer atención individual o grupal y administrar, con comodidad, sus materiales, mensajes o calificaciones.
La investigación constituye el pilar central de la vida académica: ella nutre la docencia con nuevos conocimientos y fortalece la acción social mediante el saber sistemático sobre la realidad material y social. La sociedad moderna es impensable sin desarrollo científico-sistemático; sin él, parece imposible que una sociedad pueda desenvolverse integral y dignamente en el conjunto de las naciones, ni resolver tampoco sus propios y más acuciantes problemas.